

“Los profesores deben entender que
no es que los estudiantes sean flojos
o tontos por no trabajar duro en
algunos asuntos, sino que su cerebro
simplemente está programado para no
esforzarse”.
Judy Willis, neuróloga y docente.
por ejemplo. La amígdala percibe esas
emociones negativas y bloquea el flujo
de información. Y los alumnos entonces se
quedan en blanco o se portan mal”.
La buena noticia es que los profesores
pueden ayudar a sus alumnos a evitar que
las emociones negativas bloqueen sus
cerebros. Para ello, recomienda: propiciar
un clima positivo, que proporcione a
los alumnos seguridad y confianza;
ayudarlos a que aprendan a mantener el
control y la calma; y aplicar estrategias
instruccionales para comprometerlos
a todos, manteniéndolos en un nivel de
aprendizaje que no sea frustrante, pero que
a la vez sea desafiante.
Judy Willis destaca la relevancia de
trabajar con los estudiantes para que sean
capaces de reconocer y monitorear sus
emociones constantemente, quizá a través
de la identificación con emoticones. De
esta manera, si observan que una emoción
negativa perdura o va en aumento pueden
practicar estrategias para calmarse
(respiración para la relajación, activar la
memoria positiva, entre otras).
Asimismo, insiste en que para evitar el
bloqueo de la amígdala y favorecer el
aprendizaje, es necesario que los docentes
y estudiantes sepan cómo funcionan sus
cerebros. Y aquí es donde entran en juego
conceptos como la neuroplasticidad, al
que alude el reciente informe de la OCDE,
y que ella define como “la respuesta de
nutrientes y de oxígeno disponible en el
cerebro, y eso pone al cerebro en modo de
supervivencia, bloqueando la entrada de
nueva información en la corteza prefrontal”.
La amígdala también existe en los animales.
Por eso frente a una situación amenazante
o estresante, rápidamente se da paso a la
acción. “Si un zorro pequeño escucha a un
lobo, no sería un buenmomento para pensar
de dónde viene ese sonido. No necesita ese
retraso en la respuesta. El zorro hace lo que
debe hacer: huir. Los humanos heredamos
este sistema, tenemos este filtro sensitivo
y reaccionamos frente a otro tipo de
amenazas: ‘Creo que mi profesor va a estar
enojado conmigo’ o ‘estoy confundido’,
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TENDENCIAS
REVISTA REVEDUC
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Nº 379 /2017