

Eficiencia energética y
control de la energía
Estos locales se caracterizan, además,
por incorporar estándares de eficiencia
energética como el uso de más luz natural,
ventilación, control pasivo de energía,
espacio exterior residual, aislamiento
acústico y térmico. Una tendencia que ya
está presente en algunos jardines infantiles
de países desarrollados, donde los diseños
de infraestructura aprovechan al máximo la
luz existente y las corrientes de aire, junto
con utilizar los mecanismos existentes para
controlar los niveles de ruido exterior.
Un tema especialmente innovador de las
nuevas salas cuna y jardines infantiles
chilenos son el uso de ventanas termopanel
con vidrios inastillables y la calefacción
con combustible ecológico. Además, tienen
cortinas metálicas micro perforadas que
permiten alternar la entrada de luz y
proteger las ventanas, lo que contribuye a
disminuir el riesgo de delitos como robos
u otros.
También están dotados con una mejor
seguridad en el equipamiento, por ejemplo,
revestimientos para amortiguar posibles
golpes y control visual permanente.
Sobre lamantención y durabilidad, es valioso
destacar que estos establecimientos tienen
pisos de calidad más resistentes a la caída
de objetos, muros lavables y materiales
fácilmente reemplazables.
Con sello de
identidad local
Por otra parte, el diseño de estos recintos
liderados por los equipos territoriales
resguarda la identidad del entorno,
incluyendo recursos naturales propios de
cada región. Dentro de las propuestas de
innovación se encuentran elementos de los
ambientes sustentables, como la creación
de zonas ecológicas en las áreas externas.
De allí que se han incorporado invernaderos,
con equipamientos y herramientas
adaptados a los niños, lo que otorga un
sello significativo a varios de ellos.
En el interior existen aulas multiuso para
diferentes requerimientos de aprendizaje
como yoga, danza, teatro, literatura,
potenciando el desarrollo de los lenguajes
artísticos.
El arquitecto Lippman destaca que en
algunos jardines infantiles europeos la
tendencia es que estos espacios sean lo
suficientemente flexibles como para dar
lugar también a zonas donde los niños
puedan trabajar solos o en pequeños grupos
y para ello utilizan muebles y estanterías
móviles que de acuerdo a como estén
ubicados contribuyen a que se desarrollen
diversas actividades simultáneamente.
En sintonía con los actuales requerimientos
curriculares y didácticos, los nuevos jardines
infantiles públicos de Chile combinan en
forma armónica el color, la iluminación
y las texturas, evitando la sobrecarga de
estímulos ambientales. El propósito es que
las comunidades educativas, de acuerdo a
su proyecto institucional, le impriman sus
propios sellos de identidad local.
“Estos recintos incorporan propuestas arquitectónicas que buscan
convertirse en un referente para las buenas prácticas pedagógicas, es
decir, aquellas que potencian el pensamiento creativo, las habilidades
motrices y el trabajo colaborativo entre los pequeños”.
“Las nuevas salas cuna y jardines
infantiles están concebidos
con aulas más amplias y
equipamientos modulares,
livianos y flexibles, además de
zonas ecológicas y espacios
adaptables para niños con
necesidades educativas
especiales”.
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