

El recurso de la
interactividad
La incorporación de la interactividad en un programa de
televisión infantil es un fenómeno bastante reciente, data
de los 90. “Es un recurso muy potente, en que los niños
disfrutan mucho porque se meten en este mundo lúdico
y empiezan a actuar, a moverse, a cantar, a contestar –
comenta el investigador y docente de la PUC-. En “Dora
La Exploradora” se le dice al niño: ‘Tienes que avisarme
cuando veas al zorrito villano para que yo logre desactivar
el obstáculo que me está preparando’. Eso hace que mire
la pantalla con una actitud muy activa”.
Algo similar ocurre en “Las Pistas de Blue”, donde cada
episodio comienza con una invitación a encontrar las tres
pistas que dejó la perrita Blue (sus huellas azules) y el
conjunto de las pistas permite resolver una tarea o juego.
Los niños empiezan a mirar la pantalla y responden: “En tal
parte están esas huellas”.
“El recurso de la interactividad se está usando
mucho en juegos cortos en YouTube y también en
la televisión. Por ejemplo, se muestra un árbol con
números del 1 al 10 y se dice al niño:‘dime dónde está
el 1’ y el chico indica dónde está y el 1 desaparece. En
vez de enseñarle en forma abstracta a memorizar los
números se hace de manera más lúdica, el niño tiene
que distinguir el 1 del 2 y del 3. Él tiene la capacidad
de mirar, de distinguir, de aprender números y el
programa lo va desafiando. Esa es una palabra muy
importante en la concepción constructivista: cómo
desafío al niño a ir descubriendo algo”, destaca.
Nuevos criterios
de calidad en
televisión
1. Representación del niño competente
dentro del texto audiovisual.
Así el niño-audiencia puede ver aspectos de sí
mismo representados en el programa televisivo. Un
niño competente, por ejemplo, tiene habilidades y
motivaciones internas. Además, se debe apelar a un
lenguaje que contribuya a la inteligencia emocional.
2. El niño-audiencia concebido
como interactivo.
Los programas no pueden ser diseñados únicamente
como un espectáculo para ser mirado. El niño disfruta
al participar con movimientos y respuestas frente a la
interactividad verbal de la pantalla.
Valerio Fuenzalida agrega que si hablamos
de calidad hoy se requiere de canales para
niños que abandonen el tradicional concepto
de franja infantil. Eso debería implicar, a su
juicio, la emisión/recepción en streaming
(que permite ver un programa en cualquier
momento, a diferencia de lo que ocurre con
la transmisión lineal que obliga a verlo un día
y hora determinados). En ese contexto, cuenta
que surgió “YouTube Kids”, una aplicación
para dispositivos móviles que permite ver una
selección de programas infantiles en el horario
que sea más cómodo para la audiencia.
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