

El timbre anuncia el fin del primer
recreo. Los alumnos vuelven a sus aulas
y el extenso patio de concreto y los
interminables pasillos del edificio retornan
momentáneamente a la calma. Hasta que
desde una sala del primer piso, cerca de
la cancha, se escuchan niños cantar. Es
el energético Kínder “A” de Úrsula. Están
ensayando una animada coreografía para
aprender las partes del cuerpo. A pesar
de que es temprano y las clases recién
comienzan, el ambiente es de juego y
alegría. Para ellos es el momento aprender.
Desde que era pequeña Úrsula jugaba con
sus muñecas a ser profesora, dice que
siempre le gustó enseñar. Idea que reforzó
trabajando con niños en una parroquia,
haciendo catequesis infantil.
Ingresó al Liceo Técnico Joaquín Edwards,
de la comuna de Macul, junto a su hermano
mellizo. Allí optó por la especialidad de
Contabilidad, porque tenía habilidades con
los números y además le proporcionaba
un buen campo laboral, recuerda. Pero
su inquietud por enseñar permanecía
inalterable.
Desde muy niña Úrsula Carvajal San Martín soñó
con educar, pero el destino la llevó a estudiar
Contabilidad, profesión que ejerció con éxito. A los
21 años, decidió dar un vuelco y sacar a la luz su real
vocación. Hoy se desempeña como Educadora de
Párvulos de 45 niños, en el Colegio Rafael Sanhueza
Lizardi, de la comuna de Recoleta, en donde
además es Jefa del Departamento de Educación
Parvularia. Fue reconocida por sus pares como la
mejor profesora de la escuela.
ÚRSULACARVAJAL:
MÁS QUE VOCACIÓN, ACTITUD
PROTAGONISTAS
40
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PROTAGONISTAS
REVISTA REVEDUC
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Nº 378 /2017