

al docente. “El profesor le dio 10 minutos
para que preparara algo. Y al momento
de exponer, Felipe demostró que sabía la
materia perfectamente, incluso lo hizo
mejor que algunos de sus compañeros. Eso
para el docente fue fascinante”, cuenta
Trinidad.
Otro profesor que recuerda el paso de
Felipe por la educación superior es
Manuel González, quien imparte dos
ramos en la carrera de Técnico Agrícola.
Al conocerlo se sorprendió y conversó con
el jefe de carrera, porque “muchas veces
sentía que no tenía las competencias
para transmitirle a él los conocimientos,
pero uno tiene la formación de aprender
haciendo”.
Felipe era minucioso para trabajar
y estructurado en los trabajos de
investigación. “Él nunca faltó a clases,
siempre estuvo 10 minutos antes que yo
llegara a la sala. Era ordenado para trabajar.
Además, se destacaba por su capacidad de
análisis en relación con la materia”, agrega
el docente.
Por último, destaca: “Cuando a Felipe no
le iba bien en una prueba, siempre se
preocupaba de averiguar en qué se había
equivocado, porque para él era importante
encontrar una solución. Actitud que no
se ve en todos los estudiantes, pero él
quería hacer cosas por su vida. Ahora me
doy cuenta que lo está logrando con su
esfuerzo, porque nadie le regaló nada”.
En tres años consiguió terminar su carrera.
Felipe cuenta que le entregaron la prueba
y vio un 5.0. “Creo que no me di realmente
cuenta de lo que había hecho hasta el día
de la titulación en el Teatro Municipal,
ahí comprendí que era un logro muy
importante”, dice.
PROFESIONAL AL 100%:
DEL INVERNADERO AL
TEATRO
Desde febrero de este año, Felipe Belmar
trabaja en la Escuela Llaima los lunes,
viernes y martes en la tarde. “Nosotros
incorporamos este año un programa
medioambiental y requeríamos de un
técnico agrícola para que se encargara del
invernadero del colegio, porque estamos
haciendo un trabajo de articulación entre
las asignaturas”, comenta Moira Donoso,
directora de la escuela.
Junto con Rodrigo Vallejos, también técnico
agrícola, él se encarga de la producción del
invernadero: preparan el suelo, cosechan,
riegan, entre otras funciones. Además,
coordina los talleres de Kínder a 8º básico.
“Los profesores traen grupos de 5 a 10 niños
al invernadero y nosotros les damos charlas
para que sepan cómo funciona por dentro”,
comenta Rodrigo.
En los últimos días Felipe ha estado
concentrado en secar hojas de menta
que él mismo cosechó, quiere venderlas
y juntar dinero para comprar semillas para
el invernadero.
Desde que Felipe comenzó a dar charlas
en 2015, se acercó al mundo del teatro.
Decidió ser parte del grupo que dirige el
actor Álvaro Escalona en el colegio Llaima.
Eso le ha permitido actuar en varias obras:
“Encuentro con papá Noel”, “Jesucristo” y
la “Pérgola”. Y este año, va a participar en
cuatro obras más.
También ha buscado opciones en Temuco
para desarrollarse como actor. Hace poco
se matriculó en un taller en la Universidad
Católica dirigido por el actor Eduardo
En tres años, Felipe
Belmar logró terminar
su carrera de Técnico
Agrícola. Le entregaron
la prueba y vio un 5.0.
“Creo que realmente
cuenta de lo que había
hecho hasta el día de
la titulación en el Teatro
Municipal, ahí comprendí
que era un logro muy
importante”, dice.
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PROTAGONISTAS
REVISTA REVEDUC
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Nº 379 /2017