

amerindia, europea y africana para cada
uno de los miles de SNPS (marcadores
genéticos informativos de ancestría
presentes en el genoma humano)
estudiados en la muestra de chilenos.
3)
E l e s t ud i o s oc i odemog rá f i co
reveló cómo varía el porcentaje de
ancestría amerindia según el estrato
socioeconómico. Es mayor en los
estratos más bajos (54,8%) y desciende
en los estratos más altos hasta un nivel
de 40,1%.
Soledad Berríos destaca la consistencia
entre lo que describe el ADN –que señala
que todos los chilenos tenemos un
porcentaje importante de marcadores
genéticos amerindios- y lo que dice la
historia. “Los resultados son consistentes
con el hecho de que habían amerindios
en el territorio nacional y que se cruzaron
con los conquistadores. Biológicamente
quedó una huella en los descendientes,
que somos nosotros, a 20 generaciones de
ese encuentro”.
Y agrega: “Uno de los resultados más
potentes de este estudio es que los
chilenos somos una mezcla en el origen y
esto es dinámico. Vamos a seguir recibiendo
inmigraciones y a seguir migrando, el
mundo se ha globalizado. Desde el punto
de vista biológico, la mezcla ocurre cuando
hay cruzamiento y descendientes. Y cada
día estamos viendo más mezclas. Me gusta
la idea de que nuestros niños aprendan
a valorar la diversidad. Obviamente uno
distingue a un negro de un blanco, eso es
una característica biológica. El problema
es cuando se asocia un prejuicio a esa
característica. A los niños les debemos
enseñar que todos somos una mezcla y
que eso es parte de lo que nos enriquece”.
Además, afirma que “desde el punto de vista
biológico, evolutivamente, una persona
que tiene más diversidad está mucho
más preparada para enfrentar ambientes
diversos. Si es muy homogénea y adaptada
a su ambiente, cambia el ambiente y deja de
reproducirse, se acaba esa estirpe desde el
punto de vista biológico. En cambio, cuando
haymayor diversidad, cambia el ambiente o
las condiciones y esa persona es capaz de
migrar, de sobrevivir en el trópico o en un
clima templado”.
EL GENOMA
DE HERENCIA
UNIPARENTAL
El tercer capítulo del libro –escrito por
Mauricio Moraga, Patricio Pezo y Michelle
de Saint Pierre-aborda la herencia
monoparental presente en el ADN de
los chilenos. Esto hace referencia al ADN
de las mitocondrias, que son organelos
intracelulares donde las células producen
gran parte de su energía.
La editora explica que “cuando ocurre la
fecundación, el ovocito (que es una célula
grande) aporta todo su citoplasma y en él
están lasmitocondrias. Y en lasmitocondrias
hay ADN. En cambio, el espermatozoide
no aporta ADN mitocondrial. Entonces, las
primeras células que se van produciendo
en un embrión son todas a contar del ADN
mitocondrial de la madre. Por eso, se habla
de herencia monoparental, porque viene de
la madre y de la madre se transmite a sus
hijos e hijas”.
Según se indica en este capítulo, los
marcadores genéticos del ADNmitocondrial
muestran que en un 85% son de origen
amerindio. “Dicho de otra forma, si tomamos
100 personas en Santiago o en otra ciudad
del centro – sur del país, entre 85 y 90%
tendrán ADNmitocondrial indígena, es decir,
tendrán un antepasado indígena por línea
materna”, se explica en el libro.
“Entonces, uno se pregunta por qué –
reflexiona Soledad Berríos-. Y eso es porque
fundamentalmente en nuestro origen hubo
indias mujeres y varones españoles. O sea,
la mezcla fue asimétrica”.
Algo que confirman las investigaciones
realizadas en torno al cromosoma “Y”,
que forma parte del genoma nuclear. En
este caso, también se habla de herencia
monoparental, ya que se transmite de
los padres a los hijos varones. “Cuando se
analiza ese ADN propio del cromosoma
“Y”, se descubre que es fundamentalmente
europeo, con lo cual se confirma esa
asimetría a la que me he referido. Esto es
muy interesante porque no se recombina,
salvo que haya un pequeño error, va pasando
de padre a hijo y así sucesivamente”, señala.
Finalmente, aclara que el propósito principal
del libro es comunicar a los chilenos cómo
somos desde el punto de vista genético.
“Creo que es una mirada que nos ayuda a
ser más tolerantes en la diversidad, porque
somos una mezcla. A mí me gusta esa
mirada. Además, lo que pretendemos es
que este libro sea de difusión, es bastante
más claro que una publicación científica. Se
busca entregar un mensaje más sencillo,
veraz, actualizado y esencial”.
“Me gusta la idea de que nuestros niños aprendan a valorar la diversidad.
Obviamente uno distingue un negro de un blanco, eso es una característica
biológica. El problema es cuando se asocia un prejuicio a esa característica.
A los niños les debemos enseñar que todos somos una mezcla y que eso es
parte de lo que nos enriquece”.
Entrevista completa a Soledad Berríos del Solar
en:
www.revistadeeducacion.cl47
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