

A recuperar las historias
de los científicos
“Durante el tiempo que pasé en Cambridge no me dediqué a
ninguna actividad con tanta ilusión, ni ninguna me procuró tanto
placer como la de coleccionar escarabajos. Lo hacía por lamera pasión
de coleccionar, ya que no los disecaba y raramente comparaba sus
caracteres externos con las descripciones de los libros, aunque, de
todos modos, los clasificaba. Voy a dar una prueba de mi entusiasmo:
un día, mientras arrancaba cortezas viejas de árboles, vi dos raros
escarabajos y tomé uno con cada mano; entonces vi a un tercero de
otra clase, que no me podía permitir perder, así que metí en la boca
el que sostenía con la mano derecha. Pero ¡ay!, expulsó un fluido
intensamente ácido que me quemó la lengua, por lo que me vi
forzado a escupirlo, perdiendo este escarabajo, y también el tercero”.
Fuente: “Charles Darwin, El naturalista del Beagle”, de Eduardo Wolovelsky.
Biólogo egresado de la Universidad de Buenos Aires.
La Doctora en Didáctica de las Ciencias Experimentales, Nora Bahamondes, señala que este
libro es un excelente material para trabajar con niños de diferentes edades y pone énfasis
en la necesidad de recuperar las historias de científicos insertándolas en las secuencias
de actividades didácticas. “En este caso, el personaje al estar impedido de recolectar un
tercer escarabajo porque tenía las dos manos ocupadas no tuvo mejor idea que ponérselo
en la boca. Esto lo que hace es generar empatía, en el sentido de que Darwin también fue
un niño, como todos los niños que aprenden ciencia hoy”.
El libro “Charles Darwin, El naturalista del Beagle” lo puede descargar en el sitio web:
http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD23/contenidos/escuela/textos/pdf/c_darwin.pdfMás libros con historias de científicos en el sitio web:
http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD23/contenidos/escuela/textos/index12.html17
_
TENDENCIAS
REVISTA REVEDUC
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Nº 378 /2017