

Cobertura, equidad y
calidad para la
primera infancia
Las investigaciones, tanto nacionales como
internacionales, nos revelan que la educación
parvularia es fundamental para afianzar el proceso
educativo de niños y niñas en sus etapas escolares
posteriores, desde la primaria hasta la superior.
En Chile hemos tomado conciencia de ello, por eso le
estamos dando centralidadaestenivel educativo con
el funcionamiento, hace un año, de la Subsecretaría
de Educación Parvularia, una institucionalidad
rectora que se articula con una Superintendencia
que fiscaliza y una Agencia de Calidad que se encarga
de evaluar la oferta educativa.
De esta manera queremos que el nivel de parvularia
se integre efectivamente a la ruta de la Reforma
Educativa en marcha. Si contamos con instituciones
altamente especializadas, podremos entonces
dedicarnos de lleno a seguir ampliando al máximo la
cobertura y, lomás esencial, a entregar una atención
de calidad a nuestros niños y niñas en sus primeros
pasos dentro del sistema educativo.
En lo que respecta a cobertura ya contamos conmás
de 550 nuevos jardines infantiles construidos con
estándares de nivel internacional, los que sumarán
a la oferta existente más de 50 mil matrículas
en comunas urbanas y rurales a lo largo del país.
Estos planteles son de última generación, cuentan
con aulas amplias e iluminadas, equipamientos
modulares, rincones ecológicos y artísticos, incluso
con espacios adaptables para niños con necesidades
especiales. Todopensadoen la inclusión y el bienestar
de los pequeños. Y como la idea es integrar a las
comunidades, también han sido concebidos tomando
en cuenta el entorno geográfico y cultural de cada
zona, respetando así los símbolos representativos e
invitando a las familias a participar activamente en
la educación de sus hijos e hijas.
Pero, sin duda, lo que nos tiene muy satisfechos,
son las iniciativas que apuntan directamente
a la calidad y la equidad. La Subsecretaría ha
dado inicio a la certificación oficial de las salas
cunas, jardines infantiles y escuelas que reciben
financiamiento público para asegurar que cuenten
con infraestructura, equipamiento y proyecto
educativo ajustado a las exigencias de hoy. Y al
mismo tiempo, hemos logrado afianzar y fortalecer
el desarrollo profesional de las educadoras con el
ingreso paulatino de éstas al Sistema de Desarrollo
Profesional Docente.
La carrera profesional, por primera vez, empieza
a reconocer la experiencia pedagógica de las
educadoras de párvulos. Junto con ello se está
elaborando un Marco para la Buena Enseñanza que
entrega criterios sobre el saber, el hacer y el ser de
un educador. Además se trabaja acuciosamente en
la puesta al día de las Bases Curriculares del nivel
para poder integrar y visibilizar las temáticas de
la sociedad que vivimos, convirtiendo los grandes
temas en objetivos de aprendizaje demodo de dotar
a los menores de los conocimientos, las habilidades
y las actitudes requeridas por la sociedad de hoy.
Estamos convencidos de que cumpliendo el
compromiso de acoger las demandas educativas
de losmás pequeños, estamos cimentando el camino
para que se les abran muchas oportunidades en sus
vidas futuras y se desarrollen como ciudadanos más
conscientes y plenos.
EDITORIAL
EDITORIAL
REVISTA REVEDUC
MINISTERIO DE EDUCACIÓN
Nº 378 /2017