a++
a--
Protagonistas

Yohana Hernández, Global Teacher Prize Chile 2025: “Educar es formar generaciones de ciudadanos más humanos”

Desde la comuna de Frutillar, la docente Yohana Hernández enseña en el Jardín Infantil “Frutillita” del Servicio Local de Educación Pública SLEP Llanquihue. Ha demostrado cómo su enfoque pedagógico centrado en la pedagogía del amor y el buen trato entre pares funciona. Fue distinguida como ganadora del Global Teacher Prize Chile 2025, reconocimiento que por primera vez recae en una educadora de párvulos.

Yohana Hernández (39) es oriunda de Calbuco, en la Región de Los Lagos. Su familia se dedicó siempre a la venta de leña, trabajo que les permitió costear los estudios profesionales a ella y sus cuatro hermanos.

Con destacadas habilidades en el área artística -actuación, pintura y manualidades- en la educación media optó por seguir en la formación Técnico Profesional y obtuvo su título de Técnico en Párvulos, en el Instituto Politécnico María Auxiliadora de Puerto Montt. Y cuando partió con las prácticas de esa especialidad, se dio cuenta que había encontrado realmente su vocación. Así, decidió ir por más, así mientras trabajaba como técnico, inició sus estudios de educadora de párvulos, todos los sábados en la Universidad de Los Lagos.

Actualmente, lleva 20 años ligada a la educación parvularia. Y desde hace nueve trabaja en el Jardín Infantil “Frutillita”, que atiende a 94 niños desde sala cuna menor hasta medio mayor, en la comuna de Frutillar. El establecimiento pertenece al SLEP Llanquihue. 

“Cuidar de mí, cuidar de ti, cuidar del mundo”

En su aula, la educadora tiene 29 niños y niñas, a los cuales les ha enseñado la pedagogía del amor como un enfoque transversal: priorizando el amor propio, el respeto al prójimo y la conciencia ambiental. En ese contexto, ha fomentado la premisa: “Cuidar de mí, cuidar de ti, cuidar del mundo”, a partir de la cual ha forjado aprendizajes que integran la dimensión emocional, social, cognitiva del desarrollo infantil.

“Para mí educar es marcar vidas de manera positiva, es formar generaciones de ciudadanos más humanos y una sociedad más sostenible”, afirma. Para ello, busca convertir cada experiencia pedagógica que viven sus alumnos y alumnas, en experiencias de armonía, afecto y crecimiento.

La creatividad juega aquí un papel clave. Es así como, junto a otra colega del jardín “Frutillita”, promueven la lectura incluyendo visitas a bibliotecas del sector.” También creamos canciones que ayudan a fomentar el cuidado del medio ambiente. Somos el primer jardín de la comuna de Frutillar en tener la certificación ambiental de excelencia”, agrega Hernández. 

Estrategias innovadoras: Desde sala cuna hasta medio mayor

Con los niños de sala cuna (hasta 2 años), la docente se centra en desarrollar el amor propio, elemento esencial para que puedan reconocer y valorar a los demás. 

En ese contexto puso en marcha la estrategia del “El Peluche con Elástico”, que consiste en unir el juguete a un elástico para mostrarles a los pequeños alumnos y alumnas la relación causa-efecto. Cuando los estudiantes abrazan el peluche sienten felicidad y, tal como explica Yohana, así comprenden qué es el amor propio y qué es un acto de afectividad. 

Con las y los alumnos más grandes, una idea que ha tenido excelentes resultados es el “El corazón de las emociones”. Consiste en una caja, donde los niños y niñas ponen imágenes de los personajes de la película “Intensamente”: la alegría, la tristeza, la furia, el miedo y el desagrado. 

“Esta actividad ayuda para que desde pequeños vayan aprendiendo a reconocer sus emociones y cómo manejarlas, lo que es clave para el desarrollo del amor propio”, cuenta.

También, las educadoras se han preocupado de desarrollar el amor al prójimo entre sus estudiantes. Para ello, Yohana confeccionó el “Árbol del buen trato”, que es confeccionado con ramas secas y plantado en un macetero. 

En esa estructura cuelgan fotos de abrazos, besos en la mejilla, pero hay una lámina muy especial, que es la llamada telefónica. Cada día, un niño o niña elige una lámina y si selecciona la llamada, puede contactar a alguien de su familia, con la idea de demostrarle su afecto.

“Con esa actividad ocurrió algo maravilloso, porque uno de mis alumnos tiene necesidades educativas especiales y señaló que quería realizar la videollamada, y al ver a su mamá en el celular, pronunció por primera vez unas palabras. Para nosotros fue un momento muy emotivo, porque él no se comunicaba verbalmente, pero al ver a su mamá decidió hacerlo”, comenta la educadora. 

Testimonio completo de Yohana Hernández, ganadora del Global Teacher Prize Chile 2025, en: Revista de Educación N° 416.

Buscador - Encuentra aquí las noticias, crónicas y reportajes publicados por Revista de Educación.
¡Escríbenos!
Si tienes dudas o consultas respecto de los contenidos de la Revista de Educación, no dudes en contactarnos.