David Suazo, director de la Escuela Francisco Coloane, relata el impacto que ha tenido la llegada de internet satelital para la comunidad escolar. Y en esa misma línea, Ramón Jara, director ejecutivo del SLEP Andalién Costa, explica cómo la conectividad marca un antes y un después en la educación pública de la Isla.
El avance en conectividad en el SLEP Andalién Costa beneficia actualmente a los 92 establecimientos de ese territorio, alcanzando un universo de más de 20 mil estudiantes, 2.098 docentes, 1.889 asistentes de la educación y 78 funcionarios del SLEP.
En la Isla Santa María, situada frente a las costas de la provincia de Arauco y que pertenece a la comuna de Coronel, este avance se materializó mediante la instalación de internet satelital Starlink en los tres establecimientos del territorio: la Escuela Francisco Coloane F-680, el Liceo Polivalente Juan José Latorre F-665 y el Jardín Infantil Rayito Isleño de Amor.
David Suazo, director de la Escuela Francisco Coloane -que recibe a 140 estudiantes desde prekínder a 8° básico-, explica que su establecimiento cuenta con el Programa Educación 2030, que se viene fortaleciendo desde hace por lo menos una década. “A partir de 2024 ha habido un aumento progresivo de la conectividad para aportar a la mejora continua de nuestra escuela, tanto a la innovación pedagógica de los docentes como a su desarrollo profesional. Nos hemos preocupado de fomentar sus capacitaciones en línea, por ejemplo, a través de los cursos que ofrece el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP) y esto ha sido posible gracias a la conectividad a internet satelital que hoy día tenemos”.
“Hay que considerar que la distancia que hay entre el continente y la Isla es considerable, entonces nuestros docentes (que suman 22) no pueden capacitarse en forma presencial para hacer un postítulo o un magíster, entonces todo lo que hay es a través de la red. Y el poder capacitarse en línea obviamente repercute en la mejora de los aprendizajes de los estudiantes, así como en el desarrollo profesional y la trayectoria individual de cada docente”, agrega.
De hecho, en estos últimos dos años han hecho cursos en línea sobre progresión curricular, ABP (Aprendizaje basado en proyectos) y evaluación docente, entre otros. Todos ellos emanados desde el CPEIP. Lo que antes era muy difícil de llevar a cabo, pues la señal era deficiente y se caía con frecuencia.
Además, el establecimiento actualmente lleva a cabo un plan de desarrollo profesional para los docentes, que les permite elegir cómo se quieren capacitar. Han aprovechado los espacios que otorga la conectividad para capacitarse en distintas temáticas como softwares que puedan ser útiles para las clases y programas que propician estrategias que repercuten de forma positiva en los aprendizajes de los alumnos y alumnas. “Dedicamos tiempo para ello en los Consejos de Profesores -asegura David Suazo-, son instancias donde nuestros docentes se capacitan respecto de las nuevas tecnologías”.
Por otra parte, contar con una mejor conectividad ha permitido a los docentes de la Escuela Francisco Coloane diversificar los recursos educativos que se utilizan en el aula.
“Para nosotros es indispensable fortalecer las prácticas pedagógicas innovadoras, hemos impulsado los trabajos colaborativos entre asignaturas y buscado buenas prácticas para replicar en el aula. Sabemos que internet ofrece variados materiales y recursos didácticos acordes a los distintos estilos de aprendizaje de los estudiantes; y la conectividad nos ha permitido acceder a ellos. Esto dice relación con cómo los profesores preparan el material más adecuado para los niños y las niñas; y que éstos respondan realmente a sus necesidades”, señala el director de la Escuela Francisco Coloane.
“La innovación se potencia con una mejor conectividad”, asegura. Y a modo de ejemplo, menciona que han comenzado a realizar ABP (Aprendizajes basados en Proyectos) con los estudiantes, aprovechando las ventajas que ofrece internet.
En ese contexto, los estudiantes ahora pueden llevar a cabo sus propios procesos de investigación. “Al mismo tiempo van desarrollando las habilidades del siglo XXI, como la flexibilidad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas -destaca David Suazo-. Esto les permite conocer otras culturas, investigar respecto a distintas problemáticas y resolverlas a partir de las distintas fuentes que pueden encontrar en internet. Y, por supuesto, indagar respecto del uso mismo de este servicio”.
En síntesis, desde 2024 la conectividad del establecimiento está consolidada, con una mejora continua y sostenida. “Esto ha sido progresivo, pero significativo para el trabajo docente y los aprendizajes en el aula. En la Isla hay recursos de conectividad a internet, empresas que trabajan con buena señal, pero no todas. Acá hay hartos cerros, vientos, dificultades demográficas. Por lo tanto, todo depende del sector donde uno se encuentra. Desde hace algunos años atrás, la Isla tiene conectividad a internet, en forma intermitente, la mayoría de la población tiene acceso a internet en sus teléfonos móviles y a través de dispositivos wifi. La señal en la escuela es privilegiada y otorgamos talleres a los estudiantes para dotarlos de herramientas técnicas en los ámbitos de la tecnología e innovación”. La amplia gama de talleres, que son voluntarios, incluye desde conocimientos básicos de Office hasta programas relacionados con publicidad y diseño.
Actualmente los docentes, si quieren usar un video para ejemplificar algún contenido en clases, ya no necesitan traerlo descargado en un pendrive o descargarlo en la sala, pueden verlo rápidamente en línea. Y lo mismo ocurre si requieren de un programa o software específico.
“La llegada de internet satelital está transformando la experiencia educativa en la Isla Santa María”
Así lo asegura Ramón Jara, director ejecutivo del SLEP, quien destaca que “internet satelital está permitiendo que docentes y estudiantes accedan a plataformas de aprendizaje, contenidos digitales, capacitaciones en línea y herramientas de gestión escolar en igualdad de condiciones con el continente. De este modo, se rompe el aislamiento geográfico, mejora la comunicación entre la comunidad isleña y el resto del territorio, y se abren nuevas oportunidades para la innovación pedagógica, el desarrollo profesional y la inclusión digital”.
“La conectividad Starlink marca un antes y un después en la educación pública de la isla, conectando a sus escuelas con el futuro”, destaca Ramón Jara, director ejecutivo del SLEP Andalién Costa.
Cabe señalar que en la Región del Biobío se puso en marcha la iniciativa “Conectados SLEP Andalién Costa”, que busca garantizar que todos los establecimientos del SLEP -incluso los más aislados, como los de la Isla Santa María- tengan mejor conectividad.
Por una parte, está el Programa “Conectividad para la Educación 2030” -liderado por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y el Ministerio de Educación-, que abarca a 65 escuelas y liceos en las comunas de Coronel, Lota, San Pedro de la Paz y Santa Juana. En las zonas urbanas de las primeras tres localidades se ha priorizado la fibra óptica de alta velocidad, mientras que en sectores de difícil acceso geográfico como Santa Juana y zonas rurales de Lota la cobertura se ha asegurado mediante tecnología satelital.
Y, por otro lado, el SLEP ha hecho sus propias gestiones de conectividad (94 servicios contratados) para alcanzar el 100% de cobertura real y dotar de internet a los establecimientos no cubiertos por la Subtel (especialmente de educación parvularia) y mejorar el estándar en liceos técnicos.
En palabras del director ejecutivo del SLEP Andalién Costa, “la cobertura de infraestructura habilitante se encuentra ejecutada y operativa, alcanzando la totalidad de la matrícula mediante la complementariedad de ambos proyectos. Los trabajos actuales no corresponden a una falta de cobertura, sino a procesos de mejora continua para soportar la creciente demanda de internet en las salas de clases”.
Si quieres conocer más experiencias de conectividad en las escuelas, les invitamos a leer la Revista de Educación N° 416.