a++
a--
Políticas educativas

María Isabel Herrera, coordinadora nacional de la UCE: “Necesitamos entrenar al cerebro para que aprenda a leer y escribir”

En la Casa Central de la Universidad de Chile, la coordinadora nacional de la UCE dictó una interesante charla en el marco del seminario “Leer y escribir desde los primeros años”, iniciativa que se enmarca en los lineamientos de la estrategia Chile Aprende y Avanza que actualmente impulsa el Ministerio de Educación.

Fotografía: De izquierda a derecha están María Isabel Herrera, coordinadora nacional UCE; María Paz Arzola, ministra de Educación; Doug Lemov, educador e investigador estadounidense; y Daniel Rodríguez, subsecretario de Educación.

Con una larga trayectoria en el ámbito educativo, la coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE), María Isabel Herrera, sabe muy bien qué es necesario para promover de forma efectiva la lectura y escritura desde los primeros años de escolaridad. Por esa razón, el viernes 16 de octubre dictó una charla en el marco del seminario “Leer y escribir desde los primeros años”, iniciativa que se enmarca en los lineamientos de la estrategia Chile Aprende y Avanza que actualmente impulsa el Ministerio de Educación.

Instancia en la que estuvo presente la ministra de Educación, María Paz Arzola, quien destacó la relevancia de la convocatoria y el compromiso del sistema educativo con la alfabetización temprana, enfatizando la urgencia de dotar a las comunidades escolares de herramientas prácticas y diagnósticos oportunos. “Tenemos que tomar acciones: primero identificar donde están los rezagos para poder actuar a tiempo, pero también tenemos que respaldar a nuestros profesores que son los que enfrentan este desafío cada día, y procurar desde el ministerio facilitar su labor y entregarles los apoyos que necesitan para poder revertir este diagnóstico tan complejo”.  

María Isabel Herrera, por su parte, destacó la importancia de la educación parvularia para el aprendizaje de la lectura y escritura pues, tal como ella señala, en esa etapa se enseñan las bases, los predictores, de la lectura y escritura: conciencia de lo impreso, conciencia fonológica, conocimiento de las letras y los primeros atisbos de escritura.

“Esto es muy importante. Sin eso, nos va a costar mucho hacer lo que debemos hacer en 1° básico.  La lectura no es una habilidad innata, sino una construcción cultural que requiere de un aprendizaje meticuloso y activo. Los niños aprenden la comunicación oral prácticamente por osmosis, mirando a sus padres y cuidadores cuando les hablan, pero la lectura no es lo mismo que el lenguaje oral, requiere de una enseñanza paso a paso”, afirmó.

Algunos datos que ilustran el problema que hoy enfrentamos: 3 de cada 5 niños no alcanzan el nivel de comprensión lectora esperado al término de 1° básico (Fuente: Por un Chile que Lee, 2024). Además, según el SIMCE 2025, el 52% de los estudiantes no alcanzó el nivel adecuado en 4° básico cuando uno ya podría esperar que lean y escriban comprensivamente. Las causas, asegura la experta, estarían en procesos de aprendizaje no consolidados cuando correspondían, en 1° y 2° básico, y que dicen relación con un no adecuado desarrollo de vocabulario y de la fluidez lectora.

En 1° básico: enseñanza del código explícito

La coordinadora nacional de la UCE señaló que el Ministerio de Educación actualmente está trabajando en una propuesta de actualización curricular de 1° a 6° básico. Un cambio importante apunta a que en los objetivos de aprendizaje de los primeros niveles, se está estableciendo de manera explícita que el aprendizaje del código se haga en 1º básico y el desarrollo de la fluidez de la lectura y escritura en 2° básico. “Lo que proponemos es que esto sea algo declarado. Esperamos ingresar esta actualización curricular próximamente al Consejo Nacional de Educación (CNED). Es la base de todo lo que queremos hacer, porque si no ponemos las fichas en esto no vamos a poder seguir avanzando, no hay que perder de vista que necesitamos entrenar al cerebro para que aprenda a leer y escribir”.

Destacó que la enseñanza del código explícito, el entrenamiento que hay que hacer con el cerebro de los niños, tiene algunas características. Debe ser: fonética, es decir, enfocarse en la relación entre fonema y grafema; explícita, el profesor debe modelar, mostrar y explicar desde cómo se hace la letra hasta cómo se hace la conexión entre el fonema y el grafema; integrada, que la lectura y escritura no son fenómenos separados, sino que se nutren mutuamente; sistemática, con una metodología estructurada, con práctica constante y progresiva, que parta de lo más sencillo y se vaya complejizando para que así el estudiante vaya avanzando en base a lo que ya sabe; significativa, pues la idea no es enseñar letras y palabras aisladas, sino siempre en un contexto, por ejemplo, en un texto que sea entretenido y significativo para los alumnos.  

En esa misma línea, María Isabel Herrera explicó que en 1° básico el vocabulario es crucial y requiere de una enseñanza explícita. “Desde 2° básico en adelante entramos en la etapa de automatizar ese proceso de aprendizaje que ha tenido lugar en 1° básico, buscamos lograr que la lectura y escritura sean fluidas. Pero ¿para qué hacemos todo esto? Para luego alcanzar procesos superiores, manejar la comprensión y producción de textos más diversos y complejos”.

“Los niños que no adquieren la lectura y escritura a tiempo van a tener un vocabulario limitado, menor acceso al conocimiento y finalmente un estancamiento en la comprensión. Su autoeficacia no va a ser la que queremos que tengan. Y, al contrario, aquellos que sí lo logran van a adquirir más vocabulario, más conocimiento y finalmente, una mejor comprensión. Por eso es tan importante intervenir en esta etapa crítica del desarrollo, porque eso permite evitar que el rezago lector se transforme en una barrera estructural para el aprendizaje futuro”, afirmó.

Chile como referente en la región

Los días 29 y 30 de septiembre, Chile estuvo presente en el Diálogo Regional de Políticas en Educación 2026, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en República Dominicana. La directora del CPEIP, María Luisa Orellana, participó en representación del Ministerio de Educación, oportunidad en la que constató que todos esos países están en la misma línea: aprendizajes basales, volver a lo esencial.

Vale recordar que el martes 13 de octubre el Presidente de la República, José Antonio Kast, y la ministra de Educación, María Paz Arzola, firmaron el Compromiso Nacional por el Aprendizaje Lector, acuerdo transversal cuya meta es que a 2030 todos los niños en Chile lean comprensivamente antes de terminar 2° básico. Esto tuvo lugar en el acto conmemorativo del primer año de vida del acuerdo y se efectuó en el Patio de los Cañones del Palacio de La Moneda, con la presencia de exministros de Educación, parlamentarios y representantes de la sociedad civil. Allí se mostraron los avances y se proyectaron los desafíos de los próximos años de esta iniciativa organizada por la Red “Por un Chile que Lee”.

En palabras de María Isabel Herrera, “nuestro país puede ser considerado un referente, puesto que ya está trabajando en el tema, con el consenso y apoyo de múltiples organizaciones, somos muchos quienes estamos comprometidos por esta causa. La red Por un Chile que Lee, que ha estado muy activa potenciando el aprendizaje lector a tiempo, nos mostró que hay 20 escuelas que son referentes en esta materia. Y sus hallazgos nos reafirman el camino que como Ministerio estamos tomando”.

Algunas acciones que se están llevando a cabo desde la UCE en el marco del Plan Chile Aprende y Avanza: actualización del texto escolar Leo Primero para que todos los estudiantes de 1° básico tengan un texto con los cinco principios mencionados anteriormente, que tenga más práctica, más lectura y más escritura; creación de fichas complementarias al Leo Primero actual, que están en el sitio web de la UCE y que el próximo año llegarán en forma impresa a los establecimientos escolares; y la incorporación en Juego Primero de material didáctico para trabajar la conciencia fonológica en NT2 (Nivel de Transición 2).

Además, se entregará un texto en 2° básico complementario a Leo Primero, orientado a trabajar la fluidez lectora. “Si los profesores tenemos un texto que ya viene armado, con la progresión correcta y que motiva a los niños, la tarea en la sala de clases se facilita bastante”, afirmó María Isabel Herrera, junto con destacar que cualquier proceso de alfabetización requiere buena literatura, por lo que se seguirán potenciando las Bibliotecas Escolares CRA y la Biblioteca Escolar Digital.

Buscador - Encuentra aquí las noticias, crónicas y reportajes publicados por Revista de Educación.
¡Escríbenos!
Si tienes dudas o consultas respecto de los contenidos de la Revista de Educación, no dudes en contactarnos.