Con el propósito de que más comunidades educativas y la ciudadanía en general puedan ser parte del proceso de actualización de las Bases Curriculares de 1° básico a 2° medio, que está llevando a cabo el Ministerio de Educación, se abrió una Consulta Pública que finalizó el viernes 9 de agosto. Para conocer el sentido de esta instancia participativa y cuáles son los principales cambios que impulsa la Actualización Curricular, conversamos con Viviana Castillo, profesora y coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE).
El Ministerio de Educación desde el 19 de junio y hasta el 9 de agosto realizó una Consulta Pública sobre la Actualización Curricular para los niveles de 1° básico a 2° medio, a fin de recoger las opiniones y sugerencias de docentes, equipos directivos, profesionales de la educación, estudiantes, apoderados, especialistas en educación y toda la ciudadanía. El objetivo final: enriquecer la nueva propuesta de Bases Curriculares.
Para la elaboración de ese texto, además, se realizaron numerosas instancias de conversación y reflexión, por ejemplo, el Proceso de diálogos sobre la priorización curricular (2022) y la Mesa para una Política de Desarrollo Curricular (2016). Esta última incluyó un total de 16 reuniones y culminó con un informe de recomendaciones para una política nacional de desarrollo curricular. Asimismo, se efectuaron diversas Mesas Técnicas sobre distintos ámbitos del desarrollo curricular, Mesas Técnicas específicas en cada asignatura y Mesas de Diálogo con distintos actores del sistema, organizadas por la UCE.
Uno de los hitos más relevantes fue el Congreso Pedagógico y Curricular, impulsado por el Mineduc, en conjunto con la Unesco, el año pasado. “Allí invitamos a las comunidades educativas y a la sociedad en general a conversar sobre qué, cómo, cuándo y dónde queremos aprender. Participaron 812.586 personas y recogimos muchos elementos que nutrieron la definición de la propuesta curricular”, señala Viviana Castillo, profesora y coordinadora nacional de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE).
Para comprender bien el tema, primero, se deben aclarar los siguientes conceptos:
Bases Curriculares: cumplen la misión de ofrecer una base cultural común para todo el país, mediante Objetivos de Aprendizaje (OA) establecidos para cada curso o nivel. Así, aseguran que la totalidad de las y los estudiantes participen de una experiencia educativa similar, con un bagaje cultural compartido que favorece la cohesión y la integración social.
Actualización Curricular: es un proceso cuyo propósito es adecuar y ajustar el currículum vigente para que este responda mejor a las necesidades educativas, asegurando un desarrollo continuo y efectivo del currículum. Apunta a un desarrollo curricular flexible en la escuela y en el aula, que favorezca su contextualización en diferentes realidades, con propuestas que motiven a docentes y estudiantes, contribuyendo así a la calidad y pertinencia de los aprendizajes.
Planes de estudio: no son lo mismo que las Bases Curriculares. Tienen relación con las horas pedagógicas anuales destinadas a cada asignatura, en los distintos cursos o niveles de educación.
¿Por qué actualizar ahora el currículum?
La coordinadora nacional de la UCE explica que según normativa los cambios curriculares deben tener ciclos mínimos de revisión de seis años. Esto en concordancia con las recomendaciones que emanaron de la Mesa de Desarrollo Curricular de 2016, que tuvo una participación amplia y diversa, y que recomienda ciclos de revisión y actualización del currículum para que éste resulte pertinente.
“En los 10 años y más que han pasado desde que se implementaron las Bases Curriculares de educación básica (1° a 6°) y media (7° a 2° medio), se han levantado diversas exigencias al currículum: educación ciudadana, educación financiera, educación vial, educación ambiental, entre muchas otras. Además, vemos que hay temáticas que hace 10 años no parecían relevantes, como el cambio climático y las nuevas tecnologías, y que hoy son determinantes para la vida en sociedad. Estos elementos nos permiten dar cuenta de la necesidad de una actualización”, afirma.
Reportaje completo en: Revista de Educación N° 409.