Convivencia

Verónica López, directora del programa PACES-PUCV: APOYO SOCIAL Y PEDAGÓGICO, PARA MEJORAR LA CONVIVENCIA DE LA ESCUELA

01/08/17 por reveduc

Fotografía: Algunos integrantes del Equipo PACES-PUCV. Gentileza de PACES-PUCV.

“En los múltiples estudios en que he participado, incluso en los más recientes,  se repite esta misma idea: “El buen profesor lo es porque entrega apoyo pedagógico y apoyo social. Porque si es solo buen profesor en lo pedagógico y no en lo social, le tendrán temor. Y eso no mejora la convivencia escolar, a veces la empeora (…) No se trata de separar la convivencia de los aprendizajes sino de “en” y “a través de” la enseñanza generar buenas relaciones con los estudiantes”, afirma Verónica López, psicóloga y directora del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar PACES-PUCV. Hoy PACES se incorpora al nuevo Centro de Investigación para la Educación Inclusiva de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

Escena 1: Se pidió a estudiantes de escuelas municipales con alto nivel de convivencia y a otros de escuelas con bajo nivel de convivencia, que tomaran fotografías de lo que les hacía sentir bien y mal en el establecimiento escolar.

Escena 2: Sistemáticamente los alumnos de escuelas con alto nivel de convivencia le sacaron fotografías al profesor como el agente que los hacía sentir bien. En cambio, quienes estudiaban en escuelas de bajo nivel de convivencia tomaron fotos al patio, a los árboles, a la naturaleza. No a las personas, porque las personas les hacían sentir mal.

Así recuerda Verónica López, psicóloga de la Pontifica Universidad Católica de Chile y doctora en psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, esta experiencia registrada en 2013 en la Región de Valparaíso. Ella es directora del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar PACES-PUCV y comenta que al preguntar a estos alumnos de escuelas municipales con un alto nivel de convivencia por qué el profesor les hacía sentirse bien, las respuestas no eran solo del tipo “porque está ahí”, “porque me escucha” o “porque se las juega por mí”,  sino también “porque es un buen profesor”, “porque me enseña”, “porque me explica”, “porque lo entiendo”.

Por ello, destaca, para mejorar la convivencia escolar son fundamentales:

  1. Las prácticas de apoyo social: tener continuamente instancias para escuchar a los estudiantes y saber cómo están, identificar a los que están con algún problema familiar o a quienes les está pasando. “Hay escuelas en que el profesor una vez a la semana, en vez de destinar 15 minutos diarios a la lectura, ocupa ese tiempo para escuchar, para que sus alumnos le cuenten cómo están y qué les ha pasado en la semana. El apoyo social tiene que ver con “estar ahí”, así lo dicen los propios alumnos, o sea, si tienen un problema se pueden acercar al profesor y contárselo. Los estudiantes que reportan mayor bienestar son aquellos que saben que en la escuela hay al menos una figura a la que les pueden contar si algo les pasa, no necesariamente el director o el profesor jefe, puede ser otro docente”, dice Verónica.
  2. Las prácticas de apoyo pedagógico: revisar y chequear durante la clase que todos los alumnos estén entendiendo, responder sus dudas, explicarles por qué se equivocaron en una prueba, etc.

“En los múltiples estudios en que he participado, incluso en los más recientes, algunos liderados por PACE, otros por el CIAE, se repite esta misma idea: “El buen profesor lo es porque entrega apoyo pedagógico y apoyo social. Porque si es solo buen profesor en lo pedagógico y no en lo social, le tendrán temor. Y eso no mejora la convivencia escolar, a veces la empeora. Entonces, esto tiene muchas implicancias para la formación inicial docente, porque no se trata de separar la convivencia de los aprendizajes sino de “en” y “a través de” la enseñanza generar buenas relaciones con los estudiantes”, afirma la directora.

Estudio a partir de los datos de PISA

Un estudio FONIDE realizado por el equipo de PACES-PUCV a partir de los datos de las pruebas PISA 2009, buscó analizar el efecto del ambiente escolar en la relación entre nivel socioeconómico y resultados académicos. Dicho estudio, “encontró un efecto mediador significativo, pero parcial, del ambiente escolar. Esto quiere decir que al menos parte de la relación entre NSE y logro escolar se explica por el clima escolar. Adicionalmente también se encontró que el clima moderaba la relación entre NSE y logro, haciendo que la fuerza de esa relación disminuya dependiendo de la valoración del clima. Específicamente en los establecimientos municipales –y no así en los particular pagados- un buen clima escolar disminuye el efecto negativo que tiene el NSE sobre el rendimiento académico. Estos resultados refuerzan la conclusión sobre la relevancia de invertir en el trabajo sobre clima escolar y en mejorar la convivencia de toda la comunidad educativa, particularmente en las escuelas chilenas municipalizadas”.[i]

Verónica López explica que luego de esto, hicieron un estudio etnográfico cualitativo y eligieron a los establecimientos educativos con mejor índice de ambiente escolar según los cuestionarios aplicados en PISA. Uno de ellos era un liceo emblemático de niñas de la Región Metropolitana.

“Hice las observaciones en clases. Era un liceo de alto rendimiento, muy selectivo académicamente, había sido bien evaluado respecto al ambiente escolar por parte de sus estudiantes, apoderados y profesores. Entonces, ¿qué es lo que hacían? Los profesores eran buenos profesores, claramente. Los tiempos instruccionales se cumplían, con una introducción, desarrollo y conclusión. Pero había más que eso. Las niñas estaban estresadas porque era un sistema altamente exigente, pero también se sentían acompañadas. En dos palabras: exigidas y acompañadas. Los profesores de matemática y de ciencias naturales, por ejemplo, partían la clase entregando la evaluación anterior, les daban una semana para que mejoraran su nota, ayudaban a las que no lo estaban logrando. ¿Qué quiero decir con esto? Incluso dentro de un sistema altamente selectivo, encontramos prácticas de apoyo de acompañamiento. Hasta en aquellas alumnas que estaban un poco rezagadas. Entonces, las prácticas de apoyo pedagógico son fundamentales no solo en contextos vulnerables, también en contextos altamente selectivos, vale igual”, afirma.

Proyecto en transferencia: iniciativa piloto despega

Actualmente PACES-PUCV está finalizando la segunda etapa del proyecto Fondef IT 14i10132 “Empaquetando y Transfiriendo un Sistema de Monitoreo de Convivencia Escolar al programa de sistema público Habilidades para la Vida de JUNAEB”. Primero, diseñaron y desarrollaron un sistema de monitoreo de la convivencia escolar, que tenía por sentido no solo evaluar la convivencia, sino usar esa información para tomar decisiones relevantes para la escuela, específicamente como un insumo para mejorar los planes de mejoramiento educativo (PME) y los planes anuales de convivencia escolar.

Luego, observaron qué ocurría con el monitoreo en 44 colegios de una vasta comuna del país. “Lo probamos a gran escala y vimos que funcionaba: los resultados mostraron que disminuía la agresión verbal entre los estudiantes y que mejoraba la percepción que tenían del clima escolar”, afirma Verónica López.

Pero, ¿en qué consiste este sistema de monitoreo de la convivencia escolar que diseñó PACES-PUCV?

Se trata de un sistema que tiene tres fases:

  • Encuestas a estudiantes, apoderados y profesores.
  • Sistema de reportes que se entregan online a los directores de los establecimientos, con información sobre el clima escolar, el nivel de bullying, el bienestar de los estudiantes y de los profesores, etc.
  • Formas de apoyo a través de asesorías para interpretar bien los resultados y luego tomar decisiones con base en evidencias. La idea es que los reportes sirvan de insumo directo para el mejoramiento de los Planes de Mejoramiento Escolar (PME) y los planes de convivencia escolar.

“El modelo es de toma de decisiones basado en evidencia con un enfoque social ecológico. ¿Qué quiere decir eso? Que entendemos que la violencia escolar y la convivencia escolar no tienen que ver con niños individuales que se portan mal o son agresivos. Ésa es la consecuencia de un sistema que tiene que modificarse, las relaciones no solo entre estudiantes sino entre éstos y los profesores son determinantes a la hora de prevenir acciones estudiantiles violentas. La convivencia no es solo entre los estudiantes, sino también entre estudiantes y profesores y entre profesores”, explica.

Algunas características de los resultados que arroja este sistema: 1) son detallados, lo que permite contar con amplia información, lo cual es muy útil si se toma en cuenta que es un instrumento al servicio de la formación. Y 2) no otorga rankings que se puedan utilizar con fines punitivos. “Nosotros entregamos toda la información al director y al sostenedor se le entrega un reporte comunal, pero no por colegio. Tratamos de resguardar que la convivencia sea mejorada mediante estrategias pedagógicas y formativas, no punitivas como podría ser echar a profesores o alumnos. Ése es el tema de fondo”, agrega.

Pero, ¿qué tiene de particular este proyecto Fondef en comparación con otros sobre la misma materia?

“Está basado en evidencia científica y es muy viable de hacer a nivel de escala -afirma Verónica López-. En cambio, otros proyectos se transforman en talleres o manuales. Acá la idea no es dar la receta, sino que la escuela pueda tomar las decisiones por sí misma. Tiene que ver con crear capacidades en las escuelas y no entregar recetas”.

En 2013, PACES-PUCV inició la etapa de transferencia de este sistema de monitoreo de la convivencia escolar al programa nacional “Habilidades para la Vida” (HPV), que está presente en 168 comunas del país y se focaliza en escuelas vulnerables, municipales y particulares subvencionadas. Etapa que acaba de concluir y que significó capacitar a más de 100 profesionales de HPV  mediante un Diplomado certificado por la Escuela de Psicología de la PUCV.

 

Nuevo Centro de Investigación para la Educación Inclusiva

Actualmente, las personas interesadas en capacitarse o los establecimientos educativos que quieran implementar un sistema de monitoreo propio de la convivencia escolar, pueden recurrir a PACES-PUCV, que seguirá funcionando como tal en todo lo relativo a capacitaciones y asistencia técnica. La página web es www.paces.cl

En el ámbito de la investigación, PACES hoy se incorpora al nuevo Centro de Investigación para la Educación Inclusiva de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), iniciativa que fue posible luego que esa institución se adjudicó a fines de diciembre del año pasado el segundo concurso nacional para centros de investigación avanzada de Conicyt, que puso a disposición de los gestores del proyecto un presupuesto de $3.500 millones durante los primeros cinco años para levantar investigaciones transdisciplinarias indispensables para lograr una educación inclusiva de calidad.

Cabe destacar que este proyecto recibió el puntaje máximo tras el proceso de evaluación aplicado por un panel de expertos internacionales, quedando a la vanguardia de otros proyectos presentados por las principales instituciones de investigación a nivel nacional.

La directora responsable de esta nueva institución es Verónica López. “Acabamos de lanzar la página web del Centro, www.eduinclusiva.cl, que tal como su nombre lo indica abordará temas que tienen que ver con educación inclusiva. Una de las principales fortalezas de esta propuesta se sustenta en las diversas líneas de investigación, que incluyen convivencia escolar y bienestar; ciudadanía y educación cívica; motivación y compromiso con el aprendizaje; prácticas de aula y de escuela para la inclusión; políticas y prácticas de gestión para la inclusión; evaluación y currículum para la inclusión; trayectorias y transiciones estudiantiles; y desarrollo de herramientas y estrategias para lograr una educación inclusiva, entre otras”, comenta.

Fotografía: Verónica López. Gentileza de PACES-PUCV.

Y concluye: “Estamos logrando el sueño de aportar a la investigación en educación, lo que esperamos nos permita transformar las políticas actuales, aportando nuevos ejes de análisis en materia de inclusión. Para ello, queremos generar espacios más inclusivos al interior de los establecimientos escolares, y formar a las comunidades educativas acerca de qué significa y cómo conseguir una educación inclusiva de calidad en las aulas, en las escuelas y en las comunas”.

 

El Tablero de la Convivencia

Este juego, que aparece descrito en el libro “Abriendo las puertas del aula: Transformación de las prácticas docentes” (Centro UC–Ceppe, Ediciones UC, de 2016), invita a los docentes a reflexionar sobre sus prácticas en relación a cuatro ejes de análisis: la relación del docente consigo mismo, la relación del docente con otros docentes; la relación del docente con sus estudiantes; y la relación y convivencia del docente con otros actores en la escuela.

“Este tablero surgió a partir de un proyecto Fondecyt de 2008. Finalizado ese proyecto el 2010, nosotros nos dimos cuenta que había que utilizar vías distintas al ppt para entregar información a los colegios, porque si no todos se quedan dormidos. Entonces, empezamos a generar esta idea de se requiere un andamiaje. El tablero es una expresión del andamiaje, de cómo podemos entrar a discutir de verdad temas de convivencia”, explica Verónica López, directora del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar PACES-PUCV.

Y agrega: “Cuando lo juegan los profesores, se empieza a generar una discusión y diálogo más profundo. Y cuando tenemos eso, podemos entrar en temas de fondo. Las personas, y por ende los profesores, tenemos una tendencia natural a defendernos: “eso a mí no me pasa” o “la convivencia, para eso contratamos a los psicólogos”. Cuando nos introducimos en un espacio dialógico, empezamos a darnos cuenta que yo si tengo una implicación en esta situación (…) Es una muy buena herramienta. Los profesores siempre dicen que les faltó tiempo para terminar. Permite que ellos se puedan autoformar y sobre la base del diálogo, quien actúe como mediador puede incorporar temáticas o contenidos relacionados con el tema de convivencia”.

El tablero del juego lo puede descargar en la página web del centro: www.paces.cl.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[i] Jorge Manzi y María Rosa García, editores. Abriendo las puertas del aula: Transformación de las prácticas docentes. Centro UC – Ceppe, Ediciones UC. Capítulo 13: Prácticas docentes que mejoran la convivencia escolar, de Verónica López. Noviembre 2016. Pág. 420 y 421.

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