Zona pedagógica

SIMCE ESCRITURA 2016: Resultados en estudiantes de 6º básico

27/09/17 por reveduc

Por primera vez se aplicó una prueba que cuenta solo con preguntas de desarrollo, es decir, no hay respuestas únicas y todos los textos escritos son diferentes. Se destaca que los estudiantes lograron organizar y dar un propósito a sus escritos; sin embargo, revelaron dificultades para mantener la coherencia o avanzar en el desarrollo de sus ideas.

 

Resultados Simce Escritura 2016 (pdf): descargar aquí

Escritura, recursos para docentes: descargar aquí

La ministra de Educación, Adriana Delpiano, junto al secretario Ejecutivo de la Agencia de la Calidad, Carlos Henríquez, y la presidenta del Consejo de la Agencia de la Calidad de la educación, Paulina Araneda, dieron a conocer los resultados de la prueba Simce de Escritura, aplicada a escolares de 6º básico en octubre de 2016.

El test midió las capacidades de escritura de 212.621 niños en 5.142 colegios bajo cuatro criterios: propósito comunicativo, organización textual, coherencia y desarrollo de ideas.

Esta prueba tiene características particulares que la diferencian de otras evaluaciones Simce de Escritura: solo cuenta con preguntas de desarrollo, por lo que no hay respuestas únicas y todos los textos que escriben los estudiantes son diferentes.

La evaluación tiene un promedio de 51 puntos y el puntaje máximo obtenido por los establecimientos fue de 65. “Ahí hay buenos estudiantes. Uno podría decir: entre 60 y 65 hay colegios que lo están haciendo bien y tenemos buenas noticias en muchos establecimientos de todas las dependencias del país. Y también tenemos situaciones complejas con colegios que se están quedando atrás, por tanto, lo que pedimos es que cada colegio vea esta información, y aquellos que están en 10, 20 ó 30 puntos sean capaces de tomar medidas ya que están muy lejos de lo esperado”, sostiene el Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad, Carlos Henríquez.

 

Mujeres presentan mejores resultados que los hombres

La autoridad resalta además que las mujeres logran mejores resultados que los hombres en todos los grupos socioeconómicos, e incluso, se da la particularidad que en esta prueba las niñas obtienen mejores puntajes que los niños pertenecientes a grupos socioeconómicos (GSE) superiores. Históricamente en Chile las ventajas de pertenecer a un GSE más acomodado han redundado en mejores resultados educativos, tema que en escritura desaparece.

“Hoy los hombres están en desventaja, independiente del grupo socioeconómico en que se encuentran. Esto nos abre un enorme desafío, porque los niños y niñas no tienen diferencias biológicas en la escritura, sino culturales y esta es una barrera que debemos superar en todos los colegios de Chile, sin importar la dependencia. Por tanto, los municipales, particulares subvencionados y particulares pagados necesitan tener un trabajo intencionado, pedagógico, para poder desarrollar esta habilidad. Necesitamos que tanto en lenguaje como en matemática y escritura niños y niñas aprendan”, dice Henríquez.

Si se analizan los resultados por dependencia y por nivel socioeconómico, no existen diferencias significativas entre dependencias (colegios públicos versus particulares subvencionados) y la brecha entre el grupo socio económico bajo y alto si bien es significativa, es bastante menor a la observada en otras pruebas Simce, como la de Lectura.

Principales resultados

La prueba de Escritura cuenta con cuatro criterios de evaluación: el propósito comunicativo, la organización textual, la coherencia y el desarrollo de ideas.

El propósito comunicativo: es la intención, el para qué se escribe un texto. Así, mientras que el propósito narrativo es contar una historia, el propósito informativo consiste en describir, exponer o explicar un tema.

En este criterio de evaluación la mayoría de los estudiantes escribe con el propósito solicitado, tanto para textos narrativos (86%) como informativos (69%). “Los estudiantes cumplen mayoritariamente con el propósito comunicativo, y claramente les va mejor en los textos narrativos que en los informativos. Por eso hemos puesto a disposición de los profesores y directivos ejemplos (ver presentación en pdf) para modelar estas habilidades”, explica el Secretario Ejecutivo.

La organización textual: se refiere a la organización global del texto que permite dar a las ideas una forma determinada, según los diferentes propósitos. Para el texto informativo, el contenido se organiza a partir de un tema central y de subtemas vinculados a éste; mientras que en los textos narrativos las ideas se organizan en una secuencia de eventos que incluye una situación inicial, un desarrollo y un desenlace.

En este criterio de evaluación, cerca de la mitad de los estudiantes escribe textos con una organización clara y completa (51% para informativo y 81% para narrativo). Carlos Henríquez explica que “aquí hay tres niveles: el 3 indica que la organización es clara y completa; el 2 que es difusa e incompleta y el 1, que claramente no está organizado. Que el 51% de los estudiantes en el texto informativo esté en el nivel 3 significa que es capaz de agrupar y ordenar las ideas; y en un texto narrativo es aún mayor, un 81% y ¿qué quiere decir esto?, que cuatro de cinco estudiantes sí cumple en cómo agrupar y cómo ordenar estas ideas”.

La coherencia de los textos: dice relación con las relaciones de sentido entre las diferentes ideas que permiten que en definitiva se comprenda un texto.

El 45% de los textos informativos escritos por los estudiantes son comprensibles, pues tienen un sentido claro, todas las ideas están enfocadas en el tema y se relacionan entre sí. Y lo mismo ocurre con el 42% de los textos narrativos.

En los textos informativos el 19% no se comprende su sentido, y el 32% se comprende con dificultad. En los textos narrativos el 12% no se comprende y el 44% se comprende con dificultad.

“Aquí hay cuatro niveles que se tomaron en cuenta y los que indican una mayor coherencia son los niveles 3 y 4. Si sumamos esos dos niveles llegamos a un 45% de estudiantes que escribieron textos informativos comprensibles y a un 42% en el caso de los textos narrativos. Asimismo, si sumamos los niveles 1 y 2 vemos que el 51% escribió textos informativos que no se comprenden o tienen ideas difíciles de entender, mientras que en los textos narrativos esa cifra alcanza el 56%”, señala Carlos Henríquez.

El desarrollo de las ideas: corresponde a la profundidad y detalle con que se entrega la información y permite al lector recrear o imaginar aquello sobre lo que se informa o narra.

En los textos informativos el 64% desarrolla el tema de manera básica o solo enuncia sus ideas, y en los textos narrativos la mitad de los estudiantes (50%) desarrolla los temas de manera básica o con dificultad.

Los que desarrollan el tema de manera acabada corresponden a menos del 50%, en ambos tipos de textos; en los textos informativos un 32% y en los narrativos un 49%.

“Nuevamente aquí tenemos cuatro niveles y los que indican un mayor desarrollo de ideas son los 3 y 4 –señala Henríquez-. En síntesis, diría que la mayoría de los estudiantes solo enuncia sus ideas o las desarrolla de manera general y esta dificultad se observa principalmente en los textos informativos”.

 

Según la autoridad, “al abordar estos criterios -el propósito comunicativo, la organización textual, la coherencia y el desarrollo de ideas- estamos hablando de aspectos bastante significativos que nos permiten tener una mirada más amplia del proceso de escritura. Hicimos un recuento de estos resultados y eso nos permitió obtener los siguientes resultados:

1) La mayoría de los estudiantes sí logra escribir con el propósito solicitado y lo organiza de manera clara y completa, por lo tanto uno podría decir que la mayoría sí está logrando finalmente parte de las habilidades que queremos desarrollar.

2) Más de la mitad de los estudiantes presenta dificultades en el desarrollo de sus textos o escribe textos que se comprenden con dificultad. Aquí tenemos dificultades en coherencia, dificultades en que nuestros estudiantes desarrollen las ideas y sean capaces de explicar los textos para poder comprenderlos.

3) Y en general, los estudiantes tienen un mejor desempeño en textos narrativos que en textos informativos. Y aquí, a manera de hipótesis, puede ser que estemos pidiendo en el sistema escolar más textos que enseñan a los estudiantes a narrar un cuento o una historia que textos informativos, que tienen que ver con una idea central y un desarrollo. Quizá sea necesario trabajar más otro tipo de textos en los establecimientos escolares”.

 

Buenas noticias en la educación rural

Esta prueba trae buenas noticias para la educación rural, pues en los sectores más vulnerables (GSE bajo y medio bajo) estos colegios logran mejores resultados que los establecimientos de igual condición socioeconómica de sectores urbanos.

Experiencias exitosas

El Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación señala que se visitaron algunos establecimientos con muy buenos resultados en esta evaluación, con el fin de conocer qué prácticas estaban adoptando para lograr una buena escritura de los estudiantes.

En ese sentido, indica que “hay prácticas que todas estas escuelas visitadas realizan y que, probablemente, son las que le dan buenos resultados: trabajo en equipo y cohesión entre todos los actores de la comunidad educativa; planificación del aprendizaje a nivel de escuela y de asignatura, porque trabajar la lectura o la escritura no es solo tarea del profesor de Lenguaje, sino del de Artes, de Ciencias e incluso del de Educación Física; motivación y trabajo en Lenguaje de modo transversal en todas las asignaturas y actividades extracurriculares; profesores con altas expectativas de sus estudiantes, que los desafíen a dar más”.

 

 ¿Influye la tecnología en la escritura?

Una afirmación frecuente respecto de la escritura es que hoy “por culpa de las tecnologías” los estudiantes escriben peor. En ese sentido, Carlos Henríquez explica que “hay que entender Twitter, Facebook, Instagram, Whatsapp, entre otros, como nuevos géneros que son necesarios aprender y, en ese sentido, debemos saber qué vamos a entender por escribir peor”.

Al mismo tiempo detalla que si lo que se entiende por escribir peor es abreviar palabras o utilizar menos caracteres, las tecnologías podrían ser perjudiciales. Sin embargo, sostiene que “esa concepción de la escritura es errónea, ya que, acorde al enfoque curricular y a la Academia de la Lengua, lo que se busca a partir de la escritura es, por medio de la lengua, poner en práctica las habilidades necesarias para transmitir mensajes que se entiendan con claridad y cumplan con un propósito determinado”.

En ese sentido, agrega que hoy estamos escribiendo más que en toda nuestra historia. En un minuto se envían más de 150 millones de correos electrónicos, 30 millones de whatsapp, se actualizan más de 3 millones de estados en Facebook y se escriben 500 mil twits. Solo para hacerse una idea, hace diez años lo creado en formato digital representó 3 millones de veces lo publicado en todos los libros escritos en la historia de la humanidad.

“En Chile y en el mundo se escribe más que nunca antes en la historia de la humanidad, y aunque estas cifras son impresionantes, la importancia de la escritura no radica solo en la cantidad de información producida, sino en cómo ayuda al desarrollo del pensamiento, a comunicarnos diariamente y también a quedarnos en la historia”, afirma.

 

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