Políticas Educativas

Nueva Institucionalidad: La trascendencia de la Reforma Parvularia

10/08/15 por reveduc

A fines de abril la Presidenta Michelle Bachelet promulgó la Ley N°20.835, que crea la Subsecretaría de Educación Parvularia y la Intendencia de Educación Parvularia. Esta nueva institucionalidad es de gran trascendencia, ya que viene a afianzar, regular y, en definitiva, mejorar el nivel educativo que atiende a los niños menores de 6 años, sirviendo de base para su desarrollo estudiantil futuro.

La nueva Subsecretaría de Educación Parvularia tendrá por objetivo establecer la elaboración y aplicación de políticas y programas en salas cunas, jardines infantiles y establecimientos educacionales que cuentan con este nivel educativo.

Por su parte, la intendencia de Educación Parvularia, será la encargada de fiscalizar y de dar a las familias la tranquilidad de que sus niños asisten a lugares seguros.

Para Chile la trascendencia de la promulgación de esta Ley radica en que, mientras en básica y media hay una cobertura virtualmente del 100%, en educación parvularia apenas se alcanza a cubrir al 15% de nuestros niños. Ese déficit conlleva otras creencias como la falta de infraestructura o de espacio físico, la falta de profesionales en el área y las condiciones poco adecuadas para el desempeño de esos profesionales.

 

¿Por qué es importante reformar la educación parvularia?

Existe amplio consenso científico en Chile y el mundo, que los primeros años de vida constituyen el período más significativo en la formación del individuo, pues es ahí donde se estructuran las bases para el desarrollo como persona. Lo que ocurra en esa etapa es determinante para su futuro, afirman los expertos.

Los estudios longitudinales que han evaluado la rentabilidad social de programas educativos de calidad en la primera infancia, arrojan evidencias sorprendentes que dicen que cada peso invertido en educación parvularia, puede multiplicarse hasta ocho veces en el futuro productivo de un estudiante, en su propio desarrollo en el de la sociedad.

Esta evidencia ha determinado que, en nuestro país, la educación parvularia paulatinamente haya adquirido mayor legitimidad y reconocimiento en el sistema educativo. Ello ha impulsado notorios avances en materia de expansión de cobertura y de los distintos factores involucrados en la calidad. Sin embargo, todavía insuficientes, por lo que se requiere de una reforma que encare los desafíos desde una perspectiva integral, eficiente y equitativa.

 

Esfuerzo sostenido para una política integral

Bajo esa mirada y respondiendo a la urgencia de atender adecuadamente a los pequeños de 0 a 6 años de edad, es que se ha establecido una agenda a corto y mediano plazo con más de 20 medidas que se ordenan en tres ejes estratégicos: institucionalidad, calidad y cobertura.

Se ha considerado así el diseño integral de fortalecimiento de la institucionalidad de la educación parvularia. Para ello la creación de la Subsecretaría y la Superintendencia que harán más eficiente el funcionamiento de las salas cunas, jardines infantiles y escuelas con este nivel (prekinder y kínder) y ordenarán las operaciones de todo el sistema.

“De este modo, tendremos un nuevo modelo de gestión de alta especialización, separando las funciones de diseño de política, de fiscalización, de evaluación y de provisión del servicio educativo”, señala María Isabel Díaz, Educadora de Párvulos de la Universidad de Chile con larga trayectoria y hoy encargada de Educación inicial del Ministerio de Educación.

Al mismo tiempo, con esta reforma se mejorarán las condiciones de trabajo pedagógico y las oportunidades de aprendizaje de los niños que asisten a la educación parvularia, estableciendo condiciones básicas equitativas de funcionamiento para todos los establecimientos.

Otro punto relevante está en el ámbito pedagógico. Equipos de especialistas trabajan para actualizar las Bases Curriculares (los contenidos que deben aprender los niños) del nivel y en la elaboración de estándares indicativos de desempeño para evaluar los procesos de gestión de los planes. Y también se tocan aspectos legales muy importantes para el desempeño educativo en la sala de clases como el número de alumnos por sala.

Explica María Isabel Díaz: “Nos encontramos ahora evaluando modificaciones al decreto N°315 de Educación que regula los requisitos para optar al reconocimiento oficial del Estado, a fin de poder reducir el tamaño de los grupos de los niños en la sala y en forma gradual ir aumentando la presencia de adultos a cargo del grupo, garantizándose en todas las aulas la presencia de una educadora de párvulos”.

Y agrega que el diseño de las nuevas orgánicas para un marco institucional acorde a una visión de educación amplia y de calidad ha significado profundizar en estudios específicos y también la exigencia de un trabajo intersectorial. Por ejemplo con el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección de Presupuesto (Dipres), para afinar todo lo relacionado con una planta de personal especializado que sea funcional a la nueva orgánica.

 

Los cambios ordenados que se aproximan

Las nuevas entidades, que tendrán un gasto fiscal de alrededor de 9 mil millones de pesos (4 mil millones para la Subsecretaría y 4 mil 500 para la Intendencia), separarán las funciones de diseño, de política, de fiscalización, de evaluación y de provisión de servicio; lo que generará cambios sustanciales a lo que actualmente existe.

Con los recientes cambios legales la Junji (Junta Nacional de Jardines Infantiles) quedará liberada de su rol fiscalizador, siendo la Superintendencia de Educación Escolar, a través de la nueva Intendencia, quien cumplirá esa misión.

En términos de proyección, el gobierno estima que estos nuevos organismos estarán plenamente operativos el 2016, lo que se traducirá en un escenario diferente para la educación parvularia. “Son entidades que entienden y adscriben a los principios de la educación pública de calidad que busca la sociedad”, sostiene María Isabel Díaz.

“se trata de un sector que ha crecido enormemente. Hace más de diez años que viene aumentando la cobertura de manera significativa, porque nos hemos puesto metas exigentes y bogamos por una orgánica capaz de dar respuesta a ese escenario. Hoy nos estamos preocupando de ampliar la cobertura, pero al mismo tiempo que esa cobertura cumpla con los estándares de calidad”, concluye.

 

Principales funciones de la Subsecretaría de Educación Parvularia

En esencia este organismo deberá colaborar con el Ministerio de Educación en la elaboración, coordinación, aplicación y evaluación de políticas y programas para el desarrollo y promoción de la educación parvularia.

En síntesis:

Proponer al Ministerio de Educación las políticas, planes y programas en las materias relativas a la educación parvularia.

Proponer al Ministerio de Educación las normas legales y reglamentarias que regulen la educación parvularia, en particular las relativas a los requisitos para obtener el reconocimiento oficial del Estado y la autorización de funcionamiento de planteles de educación parvularia.

Elaborar y proponer al Ministerio de Educación un Plan Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Parvularia, que contemple estándares de calidad y un sistema de acreditación para establecimientos que imapartan enseñanza del mencionado nivel, el que será ejecutado por la Agencia de Calidad de la Educación, en conformidad a lo dispuesto en la Ley N°20.529.

Elaborar y proponer al Ministerio de educación políticas y programas que fomenten el acceso de los niños a la educación parvularia y garantizarles la continuidad en enseñanza básica.

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Principales funciones de la Intendencia de Educación Parvularia

La Ley N°20.835 establece que la Superintendencia considerará en su organización interna una Intendencia, cuya función será elaborar los criterios técnicos que permitan orientar el ejercicio de las atribuciones de aquella respecto de los establecimientos con autorización o reconocimiento oficial que impartan el nivel.

En síntesis, específicamente la Intendencia deberá:

Elaborar y proponer los criterios técnicos, de acuerdo con la alta especialidad del nivel de educación parvularia, que orienten la función fiscalizadora de la Superintendencia respecto de los establecimientos que la imparten.

Proponer al Superintendente la interpretación administrativa de la normativa educacional aplicable a los establecimientos que imparten educación parvularia.

Proponer al Superintendente instrucciones de generar aplicación al sector sujeto a su competencia.

Elaborar índices, estadísticas y estudios relativos al sistema de educación parvularia.

 

 

 

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