Cultura

NICANOR PARRA: DESPEDIDA AL ANTIPOETA-PROFESOR

24/01/18 por reveduc

Visita de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, a Nicanor Parra, con ocasión de su cumpleaños Nº 100, en septiembre de 2014. Foto: Presidencia de Chile.

 

A los 103 años falleció el antipoeta, en su residencia ubicada en La Reina. Son muchos quienes recuerdan que su genialidad la supo traspasar a sus discípulos. Profesor de liceo, académico universitario y maestro de un taller literario que reunía a jóvenes promesas de la literatura y a futuros ingenieros de la Universidad de Chile, en su medio siglo de vida dictó clases que ellos jamás olvidaron.

No solo escribió su “Epitafio” en 1969, año en que ganó el Premio Nacional de Literatura. Allí se describió a sí mismo como:

“Ni muy listo ni tonto de remate
Fui lo que fui: una mezcla
De vinagre y aceite de comer
¡Un embutido de ángel y bestia!”
(antipoema que integra el texto “Obra Gruesa”).

Ese mismo año y en ese mismo compendio, Nicanor Parra dio instrucciones precisas para su velorio, al publicar el poema “Últimas Instrucciones”:

“Estos no son coqueteos imbéciles
háganme el favor de Velarme Como Es Debido
dáse por entendido Que en la reina
al aire libre —detrás del garage
bajo techo no andan los velorios.

Cuidadito CON velarme en el salón De honor De la universidad
o en la Caza del Ezcritor
de esto no cabe la menor duda
malditos sean si me velan ahí
mucho cuidado con velarme ahí
Ahora bien —ahora mal— ahora
vélenme con los siguientes objetos:
un par de zapatos de fútbol
una bacinica floreada
mis gafas negras para manejar
un ejemplar de la Sagrada Biblia”.

Lo cierto es que el velorio del antipoeta será abierto a todo público en la Catedral de Santiago este miércoles 24 de enero, después de haber transitado por diversos puntos de la ciudad, incluida la pérgola de las flores. Finalmente descansará en su casa de Las Cruces, donde será enterrado después de una misa privada que se efectuará en la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción.

 

Una anécdota poco conocida

No son muchos quienes saben que los antipoemas estuvieron a un paso de la extinción. El propio Nicanor Parra recordó hace algunos años atrás que tiene una deuda con “Sherlock Holmes”, nombre con el que se refiere al poeta Pablo Neruda. “Una vez íbamos a su casa en Isla Negra, decididos a leer poesía todo el fin de semana, acompañados de un poeta venezolano. Pasamos a hacer un aro en Melipilla. Y esa noche frente a la chimenea en Isla Negra -creo que ahí había unas damas de la localidad que visitaban en ese tiempo a Pablito-, se trataba de hacer una lectura de poemas. Cuando me tocó el turno a mí, yo no pude leer nada porque se había perdido la maleta, una maleta de suela café, de la Talabartería Inglesa, con todos los antipoemas, absolutamente todos y eran los únicos manuscritos que tenía. Entonces, yo caí en un estado de coma”.

Esta historia, que relató a Leonidas Morales en su libro “Conversaciones con Nicanor Parra”, continúa: “El asunto es que al día siguiente, o tal vez esa misma noche, después de unas dos o tres horas, (Neruda) entró al living y dijo: “Aquí vamos a hacer un acto de magia”. Vino con una manta, y esta manta lo cubría de la cintura hacia abajo. Se veía que había algo entre la manta y él. Dijo unas palabras medio misteriosas, y de repente de debajo de la manta sacó la maleta con los poemas. Él entonces es responsable de que hayan aparecido los antipoemas y de que se hayan publicado alguna vez. La maleta se había quedado en Melipilla y un chofer de una de las micros la trajo y la entregó. Eso es inaudito, porque el maletín era de buena clase”.

Este episodio tuvo lugar cuando Nicanor -el único de los ocho hermanos Parra que tuvo estudios más allá de la enseñanza primaria- ya se había graduado como profesor de Matemáticas y Física en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile. Incluso había hecho un postgrado en la Universidad de Brown, Rhode Island (EE.UU.), becado por el Institute of International Education. Regresó al país con este nuevo diploma en 1945 y al año siguiente fue contratado como profesor titular de Mecánica Racional en la Universidad de Chile, donde inició formalmente una carrera docente que duraría medio siglo.

 

Para conocer más sobre la vida y obra del antipoeta, lo invitamos a leer el reportaje: “NICANOR PARRA: 100 años de vida, 50 años de profesor”, publicado en Revista de Educación Nº 369 (pág. 25 a 28): descargar aquí

 

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