Conversando

Neva Milicic, psicóloga infantil:“Tiene que haber sinergia entre lo cognitivo y lo emocional”

06/11/20 por reveduc
Gentileza: Neva Milicic.

“Es necesario repensar el vínculo profesor-alumno desde la psicología positiva, procurando el bienestar y centrándose en las fortalezas de los niños (…) Seamos capaces de mirar sus talentos, pero dándoles un nicho ecológico. Si alguien es bueno para el ajedrez, hagamos un club de ajedrez en el colegio donde pueda aprender y a lo mejor, tendremos un campeón de ajedrez”. Ésa es la invitación de Neva Milicic, autora con Lidia Alcalay, Christian Berger y Alejandra Torretti del libro “Aprendizaje Socioemocional” (Editorial Planeta), entre un sinfín de publicaciones.

¿Qué encierra el concepto socioemocional? ¿Son dos dimensiones diferentes?

El ser humano es un ser social por definición, es la única especie que mantiene vínculos permanentes. Los osos mientras son pequeños están ligados a su mamá, pero quién es primo, quién es tío, quién es pariente, eso no existe. Obviamente, tampoco existe a qué colegio fueron, con quién estuvieron o con quién se educaron. Esa permanencia de los vínculos sociales y su incidencia en el desarrollo socioemocional son importantes, por eso cuesta tanto separarlos.

Y las emociones son las respuestas de las personas frente a los eventos e informaciones que les llegan del ambiente, a partir de otras personas o incluso de un libro. Pero las emociones no solamente son “emocionales”, tienen un componente cognitivo y otro conductual. Cuando alguien está asustado, dentro de su cerebro se activan emociones que son muy “emocionales”, pero también elementos cognitivos y conductuales, por ejemplo, se tiende a escapar o enfrentar un problema.

EMOCIONES: SU IMPACTO EN LOS APRENDIZAJES

¿Qué tan importante son los componentes emocionales en el aprendizaje cognitivo?

Las respuestas en el ser humano son integrales. Por eso hablamos tanto en educación del aprendizaje integral y de no separar lo académico del aprendizaje emocional, tienen que hacer sinergia.

Sabemos que si una persona está contenta, motivada, entusiasmada, va a aprender muchísimo más que si está angustiada, asustada o deprimida. También sabemos lo contentos que se ponen los niños -y nosotros también- cuando aprenden algo nuevo. Se produce una sensación de bienestar.

Hay un estudio de Durlak y Weissberg que evaluó numerosos programas de aprendizaje emocional y comprobó que en “todos”, cualquiera sea la duración o el tipo, había una mejora en el rendimiento académico. O sea, no son dos cosas que van por carriles distintos, sino que hacen sinergia.

Entrevista completa en: Revista de Educación N° 392.

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