Protagonistas

Nadia Valenzuela, ganadora del Global Teacher Prize Chile: “Los docentes sabemos que a través del conocimiento podemos cambiar el planeta”

09/06/20 por reveduc

La profesora de ciencias de la Escuela Lucila Godoy Alcayaga de Angol, en la Región de la Araucanía, jamás imaginó que su pasión de la niñez la iba a llevar a ser la mejor docente, ganadora del Global Teacher Prize Chile. Hoy, a sus 39 años, nos cuenta cómo logró ser asesorada en sus proyectos por astronautas de la NASA, su paso por la ONU y el constante trabajo educativo con sus niños al sur de Chile.

La nominación y el triunfo en el certamen solo vinieron a consolidar su carrera. Junto a un grupo de alumnos han desarrollado investigaciones de primer orden, sorprendiendo incluso a destacados astronautas de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, más conocida como NASA.

TALLERES DESDE PREKÍNDER A OCTAVO BÁSICO

Los talleres que Nadia ha impartido en la Escuela Lucila Godoy Alcayaga de Angol (particular subvencionada) son los que le han permitido introducir a los más pequeños a la ciencia, con experimentos tan sencillos como el poroto sembrado en algodón. A través de ese simple trabajo, los niños van dibujando lo que va sucediendo con la semilla, pudiendo construir una historia completa basada en la observación para luego exponerla al curso.

 Mientras que en primero básico les enseña cómo alimentarse saludablemente con productos que ellos tienen en sus propias casas, en los cursos superiores se trabajan temas científicos como problemáticas ambientales, el uso de la tierra o el universo y los eclipses.

“Para mí es fundamental partir las clases con una pregunta, la que debe ser dilucidada por mis estudiantes. Si no pueden resolverla, la siguen trabajando en sus casas, pero no como una tarea. Esto lo hago para que ellos desarrollen su imaginación, así han logrado ser niños curiosos, con más preguntas, también han aprendido a construir sus propios conceptos y desde pequeños investigan más allá de lo enseñado en el aula”, afirma.

JUNTO A 30 ALUMNOS DE LA ESCUELA LUCILA GODOY ALCAYAGA

Nadia lidera en este establecimiento –que posee un 97% de vulnerabilidad y atiende a 250 niños– un taller escolar que ha tenido un éxito sorprendente. La idea partió con solo 15 cupos, pero fue tanto el interés que hubo que aumentarlos. A pesar de no tener un laboratorio como tal, los alumnos no querían quedar fuera del taller.

Allí cada estudiante tiene una tarea asignada según sus habilidades. Por ejemplo, algunos son forjadores ambientales y se dedican a clasificar los desechos que se producen en el colegio para reutilizarlos. Éstos se transforman en abono, además se crean repelentes de hormigas, infusiones, cremas y ungüentos para los dolores de huesos. Ideas que han sido de gran ayuda para las personas de la comunidad.

Reportaje completo: Revista de Educación N° 389.

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