Zona pedagógica

MOVIMIENTO “LA TAREA ES SIN TAREAS” Y EL AGOBIO DE PADRES Y NIÑOS

12/07/16 por reveduc

Paulina Fernandez2

“Nuestra propuesta es que no existan las tareas para la casa desde sala cuna hasta 6º básico. ¿Por qué? Por un tema de desarrollo neuronal, de autonomía y además, porque desde el punto de vista pedagógico la tarea tiene dos elementos: el académico y el cognitivo. En relación con este último, siempre es necesario que esté el docente al lado del niño, no cualquier adulto. El profesor es fundamental”, afirma la abogada Paulina Fernández, quien hoy es la cara visible del movimiento “La Tarea es Sin Tareas”.

 

¿Cómo surgió este movimiento? ¿Hay estudios serios que respalden la idea de eliminar las tareas escolares?

Este movimiento ciudadano fue creado junto con la psicóloga y escritora Vinka Jackson. Desde el año 2013 que hemos reflexionado sobre el tema, y cómo cada vez los niños tienen menos tiempo para descansar y jugar en Chile a consecuencia de las tareas para la casa de los niños. Ella publicó una columna en la página web elpost.cl, donde mencionó a varios investigadores norteamericanos, entre ellos Harris Cooper, profesor de la Universidad de Duke[i], quien sostiene que la correlación entre el aprendizaje de los niños, sobre todo en enseñanza básica, y las tareas para la casa es igual a cero. Y si es que había algún tipo de eficacia en esa herramienta, era muy menor comparada con los problemas asociados que implica. Por ejemplo: estrés, problemas de salud mental en los niños, y conflictos familiares.

Además, observamos –y esto explica también por qué se fundó este movimiento- que desde el año 97 existe la Jornada Escolar Completa (JEC). Chile es el país de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) con más horas escolares y la JEC se hizo con la promesa de que todas las actividades las iban a hacer los niños en el colegio, aunque la idea era también rescatarlos de contextos vulnerables.

Así en marzo de este año, decidimos tomar el toro por las astas, le preguntamos formalmente al MINEDUC (Ministerio de Educación) acerca de este tema, y nos contestaron textualmente que no existe normativa que establezca la obligatoriedad y/o recomendación para los establecimientos escolares de dar tareas para la casa a los niños, ni en enseñanza básica ni en media. Ésa fue nuestra primera señal de alerta. Dijimos: “no puede ser, si el Ministerio de Educación no establece ni la obligación ni la recomendación, ¿por qué se dan tantas tareas?”

Nos señalaron que el mismo MINEDUC entrega directrices u orientaciones, como criterio general para reducir al mínimo el trabajo extraescolar, con el objetivo de cautelar el cuidado del tiempo personal y familiar del adulto

Eso no pasa actualmente en Chile, y por eso el 18 de abril de 2016 creamos el movimiento a través de la página de Facebook “La Tarea Es Sin Tareas”, que en menos de tres meses cuenta con más de 84 mil miembros.

En definitiva, queremos que se respeten los derechos fundamentales de los niños: el derecho al descanso, al juego, a la educación y a la salud. Todo nuestro movimiento gira en torno al cuidado del niño y sus derechos.

Entiendo que la JEC en sus orígenes estuvo pensada para desarrollar actividades complementarias, artísticas o musicales, y no para hacer tareas.

Jornada Escolar Completa por definición implica que las actividades escolares se desarrollen en el colegio. La pregunta que nosotros nos hicimos fue: “Si los niños pasan 8 ó 9 horas en el establecimiento educacional, en el contexto de la JEC, ¿qué es lo que están haciendo en clases que tienen que llegar a hacer tareas a la casa?” Y así nació el movimiento. Le dije a Vinka: “creémos un grupo en Facebook, tendremos 200 ó 300 personas que a lo mejor están un poco afectadas por las tareas”. ¡En dos meses teníamos 78.000! Hasta el día de hoy no podemos creer el impacto del movimiento.

Entonces, para nosotras dejó de ser un tema para conversar entre papás es un tema de protección y cuidado de los niños. Hemos recogido testimonios de Arica a Punta Arenas, de apoderados de colegios particulares pagados, subvencionados y municipales. Y el clamor es exactamente el mismo: el agobio de los niños y de los estudiantes en el contexto del sistema educacional chileno.

El MINEDUC también nos envió una una carta bien interesante. Es un intercambio de cartas que se llaman e-pístolas del diario El Mostrador entre la psicóloga María Elena Montt y la jefa de Currículum y Evaluación del Mineduc, Alejandra Arratia. Allí María Elena Montt le pregunta por qué hay tantas tareas, qué es lo que está pasando, y doña Alejandra Arratia reconoce que las tareas pueden provocar problemas. O sea, el diagnóstico es compartido.

Pero, ¿cuál es el objetivo del movimiento, eliminar o equilibrar el tema de las tareas escolares? Porque son dos términos muy distintos.

Nosotros tenemos una propuesta a partir de tres miradas: los derechos de los niños, su cuidado y la educación. Los más pequeños, desde el punto de vista fisiológico, no tienen autonomía suficiente para hacer tareas solos y, por lo tanto, nuestra propuesta es que no existan las tareas para la casa desde sala cuna hasta 6º. básico. ¿Por qué? Por un tema de desarrollo neuronal, de autonomía y, además, porque desde un punto de vista pedagógico la tarea tiene dos elementos: el académico y el cognitivo. En relación con este último, siempre es necesario que esté el docente, el pedagogo, al lado del niño, no cualquier adulto. El profesor es fundamental.

Hemos visto que se están dando tareas ya en sala cuna. Y no hemos recibido solo un caso, vamos en siete. Cuando los papás preguntan por qué les mandan tareas, les dicen que es “para que el niño se acostumbre al colegio”, es decir, se está adelantando el aprendizaje por un tema de rendimiento. Por ejemplo, una guagua de 7 meses y tres semanas le enviaron de la sala cuna la tarea de hacer animales marinos con materiales reciclados. Eso en realidad para lo único que sirve es para que el papá termine haciendo la tarea. Es un factor de estrés y de agobio para los papás.

La propuesta que comentabas es hasta 6º básico, ¿qué pasa de 7º básico en adelante?

A partir de 7º. básico nuestra propuesta es que se siga tomando en cuenta el concepto de cuidado del niño y desarrollo neuronal y que el niño se vaya involucrando cada vez más con tareas, pero considerando algunas variables: su edad, el tiempo o la jornada en que está en el colegio (no es lo mismo tener o no tener JEC) y cuál es el sentido de la tarea, si está en función del aprendizaje o del rendimiento.

Sobre este punto, también, hay algunas declaraciones de principios que me gustaría dejar claras. En primer lugar, no somos un grupo anti-tareas. Las tareas escolares se tienen que hacer, pero dentro de un contexto. En el caso de niños desde sala cuna a 6º. básico, en el colegio, y más adelante, dependerá.

En segundo lugar, somos un movimiento formado fundamentalmente por papás y mamás, no somos expertos en educación, pero ¿qué es lo que pasó acá? Las tareas se metieron en nuestra casa, en nuestra vida familiar, a la hora de tomar once y a la hora de comer, incluso los sábados y domingos. Hay niños que no pueden ir al cumpleaños de la abuelita porque tienen que hacer tareas o estudiar para la prueba del lunes. En nuestro reclamo, que es legítimo, ya nos han dicho que no entendemos el tema y por lo tanto, no podemos opinar. Ojo: mi casa es mi tema, mi vida familiar y la vida, la salud y la educación de mis hijos también. Estamos defendiendo lo nuestro. No solo es nuestro derecho, sino también nuestro deber.

Y esta defensa está sustentada en la Ley General de Educación, que en el artículo 2 señala que la educación se manifiesta a través de la enseñanza formal o regular, de la enseñanza no formal y de la educación informal. Es decir, la ley reconoce la educación informal, que es la que entregan los padres, la que transmite los valores y las tradiciones. Así aprende el niño a tejer, a cocinar con una receta familiar, etc. En el contexto de la JEC más las tareas para la casa, no alcanza el tiempo para ese espacio.

En tercer lugar, queremos y necesitamos que se acabe el agobio docente. No es aceptable la sobrecarga que tienen los profesores y el peso que tienen sobre sus hombros. La autoridad y en general el sistema educacional chileno, tiene el deber de cuidar y protegerlos. Un profesor agobiado y estresado, no puede enseñarle bien a los niños. Es de sentido común. Ellos son el puntal de la educación en Chile, y por lo tanto, deben tener el cuidado que se merecen.

Si no hay tareas, ¿cómo se va a inculcar a los niños hábitos de estudios y a cumplir con sus responsabilidades?

Es la misma pregunta que les hemos hecho a muchos profesores. Con mucha humildad y con el objeto de contribuir al debate. Así como hemos leído estudios que dicen que puede ser que las tareas tengan impacto en el rendimiento y no en el aprendizaje que no es lo mismo, les hemos dicho: ¿tienen algún estudio que indique que las tareas fomenten el hábito de estudio? Hasta ahora, muchos nos han dicho que existen esos estudios, pero nunca los hemos visto. Entonces, queremos saber si estamos frente a un paradigma, o bien si esa afirmación tiene un sustento.

Nosotros estamos por la autodisciplina, por la autonomía, por los hábitos de estudio, pero todo a su tiempo, de acuerdo al desarrollo normal de un niño..

¿Qué pasa con los deberes de los niños? ¿O no tienen deberes? ¿Se puede ser un ciudadano sin deberes y sólo con derechos?

Todo a su tiempo. Las responsabilidades de los niños deben ser paulatinas y de acuerdo a su desarrollo integral. Por ejemplo, ¿qué deber tiene una guagua de siete meses? Me cuesta encontrar un ejemplo, pero así y todo, recuerda que comenté que recibimos el testimonio de ese papá de un niño de 7 meses que está en sala cuna, y la tía le mandó una tarea que consistía en hacer animales marinos con material reciclado.

 

“La ministra de Educación comparte nuestro diagnóstico de que los niños en Chile están sobreexigidos”

 

¿Qué avances ha tenido el movimiento “La tarea es sin tareas”? ¿Y en qué se está trabajando actualmente?

Fuimos a la Comisión de Educación del Senado. Estamos muy contentos de que los parlamentarios hayan recogido el clamor de los padres, no obstante encontramos que el proyecto de ley que presentaron tiene muchos espacios para ser mejorados. Aún no se ha votado la idea de legislar porque efectivamente el tema es complejo y los senadores se lo han tomado tan en serio que pidieron seguir ampliando el debate.

Ésta fue una oportunidad para instalar el tema en la agenda nacional. Nunca nos imaginamos que en dos meses íbamos a estar sentados en la Comisión de Educación del Senado. Cuando fuimos no estaba contemplado que estuviese la ministra de Educación, pero justo había ido y se quedó y pudo estar ahí. ¡Imposible mejor! Ella comparte nuestro diagnóstico de que los niños en Chile están sobreexigidos. Se está empezando a conversar.

Ese proyecto, ¿ustedes lo comparten plenamente? Porque ustedes no lo elaboraron.

Nosotros no participamos en ese proyecto ni lo pedimos. Lo que hacemos es valorar la instancia para debatir el tema. Insisto: el proyecto tiene espacios para ser mejorado. Asimismo, toda iniciativa que vele por proteger y cuidar a los niños, es más que bienvenida.

El MINEDUC habría enviado a los colegios “Orientaciones Pedagógicas sobre el Propósito, Amplitud y Sentido de Tareas para la Casa”. Valoramos que el MINEDUC haya elaborado un documento que oriente a los colegios, puesto que es un reconocimiento expreso a al grave problema que están viviendo actualmente los estudiantes chilenos, cuyos derechos, especialmente a la educación y a la salud, están siendo vulnerados.

También se valoran las orientaciones que van en el sentido de señalar que el docente debe priorizar las experiencias del aprendizaje dentro del aula y que se recomiende que las tareas no se entreguen para ser realizadas durante el fin de semana.

No obstante ello, estimamos que estas orientaciones reafirman el hecho que el colegio pueda hacer lo que quiera con el tiempo personal del niño y su familia, fuera de la jornada escolar, que ya supera con creces el promedio OCDE (ver especialmente letra a) del instructivo). Y además nos parece gravísimo que se omitan tanto en lo formal, como en lo sustancial, principios constitucionales y disposiciones legales vigentes en Chile, como el derecho preferente y el deber de los padres de educar a los niños, la educación informal, y el derecho al descanso de los niños.

Asimismo, no vimos en el documento ninguna solución al agobio de los profesores, que muchas veces deben enviar tareas porque los mismos colegios lo exigen o porque no alcanzan a enseñar lo requerido por los distintos estamentos.

En resumen, estimamos que las orientaciones del MINEDUC no están al servicio de los niños y de sus derechos, y en nuestra opinión, desconocen las necesidades básicas de ellos desde el punto de vista de su cuidado.

¿Para instalar una política pública en torno a esto se requeriría de una ley o de cambios a alguna de las leyes que existen o bastaría con un decreto?

Ése tema lo debe ver la autoridad del Ministerio de Educación o el Congreso. No sé cuál es la herramienta más adecuada, pero nosotros lo que queremos es que se respeten los derechos de los niños.

En la exposición al Senado, mostramos una lámina que compartió con nosotros Educación2020. Les preguntaron a niños y niñas de 7º básico de la Región de la Araucanía cómo se sienten ellos en relación a la educación y sus capacidades, y la lámina que eligieron muestra un barco que se está hundiendo. Las respuestas de los niños reflejaron sentimientos de impotencia, de incapacidad, de “sentirse tontos”, expuestos en su ignorancia, juzgados por sus limitaciones. Los niños nacen con una curiosidad innata, siempre están ávidos por aprender, y esa curiosidad que viene en su ADN nuestro sistema educacional la está matando.

¿Se puede conciliar la propuesta que plantean ustedes con la autonomía de los profesores?

¿Por qué tiene que pugnar la autonomía del docente con vulnerar los derechos de los niños? En nuestro ordenamiento jurídico, ninguna autonomía puede vulnerar los derechos de ninguna persona.

Si la propuesta del movimiento se aprobara, ¿qué le dirías a un profesor de 4º. básico que considera que sus alumnos deben ejercitar más en su casa las fracciones?

Aquí hay un tema: la desigualdad que producen las tareas para la casa. Cuando un niño está dentro del establecimiento educacional, está en igualdad de condiciones respecto de sus compañeros, incluso en infraestructura. Y está el profesor que es el que sabe. Cuando se saca de ese contexto al niño, uno se encuentra con distintas realidades: hay papás que no han llegado a IV medio y otros con título universitario o magister; papás que pueden pagar un profesor particular y otros que no. En infraestructura ocurre lo mismo: hay niños que tienen salas de estudio y otros que comparten su pieza con tres o cuatro hermanos. Entonces, ya no hay igualdad de condiciones.

Yo le diría a ese profesor: “Usted es el encargado, pero tiene que destinar tiempo para las tareas durante la jornada escolar”.

Las tareas son la punta del iceberg. Nuestro barco llamado Chile, repleto de niños, con varias generaciones, va de lleno a chocar en contra de este iceberg. Debajo de las tareas escolares nos hemos encontrado con bases curriculares abultadas y del siglo pasado, resultados pobres en evaluaciones nacionales como el Simce, resultados más pobres en evaluaciones internacionales como PISA, sobredosis de horas que no llevan a nada, agobio docente, profesores sobre exigidos, alumnos estresados y deprimidos, apoderados y estudiantes que no tienen cómo ni dónde ejercer sus derechos.

Hicimos un sondeo sobre el tiempo dedicado a determinadas actividades, comparamos estudiantes hasta 13 años y adultos (18 en adelante). Llegamos a una media que no es científica, pero que nos da luces de lo que está pasando:

  • Inicio del día (levantarse, tomar desayuno): 1 hora los niños y 1 hora los adultos.
  • Traslado: 0,5 hora los niños y 0,5 los adultos.
  • Horas de estudio/ trabajo: 8 horas los niños y 10 horas los adultos.
  • Traslado de vuelta: 0,5 hora los niños y 0,5 los adultos.
  • Tareas escolares o trabajo en la casa: 2 horas los niños y 0 adultos.
  • Horas de sueño recomendables por edad: 10 horas los niños y 8 los adultos.
  • Horas restantes de alimentación, descanso y vida familiar: 2 horas los niños y 4 los adultos.

Eso en un día de 24 horas. El tiempo no alcanza para todo.

El día escolar se vuelve equivalente al día laboral de un adulto, las tareas no toman en cuenta la diversidad de los niños y sus realidades, incluso muchas veces cubren contenidos no revisados en clases. Esa es otra situación que hemos visto: los profesores dicen que el currículum es tan extenso que no alcanzan a enseñar todos los contenidos y lo que no alcanzan lo delegan a los padres, entonces aquí hay un temazo, los profesores están sobreexigidos y agobiados. Eso también es un principio de nuestro movimiento como ya lo señalé: los profesores no pueden estar agobiados porque si lo están, agobian y estresan al niño. No puede ser que un profesor esté preparando clases o corrigiendo pruebas hasta las 3 ó 4 de la mañana. Es un sistema agobiante, demencial y que no conduce a nada. El sistema educacional chileno y la sociedad completa tiene que proteger al profesor porque su figura es crucial en la vida de nuestros niños.

Pero, ¿cómo puede un docente de 45 niños (que es la realidad en muchos colegios de Chile), además de enseñarles la materia y explicárselas, preocuparse y vigilar que hagan las tareas en clase y explicarles lo que no entienden a cada uno de ellos?

Esa respuesta la tiene que dar la autoridad encargada de la Educación en Chile. No es posible que un profesor esté así de sobreexigido. Los profesores que trabajan en el aula no pueden tener la carga de trabajo que tienen actualmente. Este sistema es demencial y tiene agobiados tanto a docentes como alumnos, con pobrísimos resultados en aprendizaje. ¿Vale la pena que tanto los profesores como los niños estén así de agobiados y estresados para nada? Esto no puede continuar.

¿Qué pasa con la lectura complementaria? ¿Eso ustedes también lo consideran tarea?

Si es obligatoria y evaluable, sí.

¿Aunque los niños tengan el mes completo para leer el libro?

Si es obligatoria y evaluable, sí.

Con estos libros de lectura complementaria, se refuerza la comprensión de lectura.

Los resultados del Simce indican lo contrario. “¿Qué es locura?”, decía Einstein. “Hacer las cosas igual y esperar un resultado distinto”.

 

“El estrés académico está relacionado con tendencias suicidas”

 

Paulina Fernández destaca que “el artículo 19 Nº 1 de la Constitución asegura a todas las personas: “El derecho a la vida y a la integridad física y psíquica”.

Con los niños, ¿se estaría vulnerando ese derecho?

En jóvenes y niños, la primera causa de muerte son los accidentes. El suicidio es la tercera causa de muerte en el grupo entre 10 y 14 años y la segunda en el grupo entre 15 y 24 años. Chile ocupa el segundo lugar en el mundo de los países donde más ha crecido la tasa de suicidio en adolescentes, un 54% en los últimos 15 años. El primer lugar lo tiene Corea del Sur. (Estadísticas OCDE 2011)

El estrés académico está relacionado con tendencias suicidas, pues es el estresor encontrado más ampliamente en esa población (entre 10 y 24 años). El estrés académico está directamente relacionado con la aparición de trastornos psiquiátricos.

No hay ningún estudio que nosotros sepamos que establezca la correlación entre sobreexigencia escolar y trastornos mentales. Pero sí tenemos este dato: los niños entre 5 y 9 años son el grupo etáreo que tiene más trastornos mentales en Chile (27,8%). Y entre los 20 y 64 años, esa cifra es del 22%[ii]. Al menos uno se debería cuestionar qué está pasando, qué estamos haciendo como país. Estas cifras quizá puedan explicar por qué los niños del INBA (Instituto Nacional Barros Arana) destruyen todo. La salud mental de los niños está en la UTI y creemos firmemente que la sobreexigencia y el agobio escolar están relacionados con los trastornos mentales.

En un sondeo que hicimos nosotros, con un universo de más de 1.000 estudiantes, detectamos cuáles eran las patologías más comunes relacionadas con la sobreexigencia escolar: depresión, ansiedad, síndrome de hiperactividad, síndrome de déficit atencional, alopecia focal, tricomanía, trastornos del estado del ánimo, sobrepeso, obesidad, dolor abdominal recurrente. El 49.9% de los niños ya había sido diagnosticado medicamente con una de esas patologías.

Quisiera recordar que el promedio de la jornada escolar son 921. En Chile tenemos 1.205 más tareas para la casa. Somos el país con más horas escolares y tenemos malos resultados, entonces como papás tenemos derecho a preguntarnos: ¿por qué tenemos sobredosis de horas o colegio centrismo y no llegamos a ninguna parte? ¿Acaso las cifras en salud no son urgentes?

¿Cuáles son los próximos pasos a seguir?

Lo que queremos es materializar la propuesta que comentaba al principio. Lo que queremos es una educación apta para la infancia. Y eso implica evitar el agobio y la sobreexigencia. Ése es nuestro objetivo final.

¿Van a trabajar con algunos parlamentarios?

Trabajaremos con todos las personas que sean necesarias. Con todas aquellas autoridades que estén dispuestas a cuidar a los niños, respetar sus derechos y a terminar también con el agobio docente. Lo otro que estamos tratando de hacer a través de nuestra cuenta en Facebook es ir empoderando cada vez más a los papás en lo que se refiere a la educación de sus hijos. La Constitución dice que los padres tienen el derecho y el deber preferente de educar a sus hijos, entonces tenemos el deber de involucrarnos en su educación y aprendizaje. Lo que hemos tratado de hacer es ir mostrándole a los papás cómo se pueden acercar a los colegios para conversar en cada comunidad escolar con el director y decirle: “Cuénteme, ¿por qué me está dando tantas tareas? ¿Para qué? ¿Cuál es el sentido?” No desde una postura impositiva o de no quiero más tareas, sino conversemos, preguntémonos por qué y para qué.

¿Qué más están pensando hacer? ¿Conversar con el Ministerio? ¿Trabajar de la mano de algunos parlamentarios?

Todo lo que sea necesario: Poder Legislativo, Ejecutivo y si es necesario, el Poder Judicial también. Los tres poderes más la ciudadanía movilizada.

¿Cuentan con el apoyo de neurólogos o sicólogos destacados?

Forman parte de nuestro equipo de trabajo, el pediatra Gustavo Valderrama, la psicóloga Vinka Jackson, la psiquiatra Pilar del Río, los profesores Carlos Ruz y Guido Mateluna, la educadora Lorena Latrach. Y la neuropsiquiatra Amanda Céspedes, que no forma parte del movimiento pero nos apoya en un 100%.

También estamos coordinados con dos movimientos parecidos, uno de España (de Eva Bailén) que se llama “Los deberes justos” y otro de Italia, “Basta compiti”. Compartimos experiencias. Por otra parte, Francesco Tonucci, psicopedagogo y escritor italiano, también nos ha ayudado con material y nos ha pedido que le informemos constantemente sobre los avances de nuestro movimiento en el cuidado de los niños.

Hay quienes se preguntan cómo se puede avanzar en calidad de la educación sin exigir a los niños, ¿qué les dirías?

No hay que inventar la rueda. Hay países que tienen educación de calidad sin sobreexigir a los niños, como Finlandia.

Si se aprobara lo que ustedes plantean para colegios municipales y subvencionados, ¿cómo se puede evitar el riesgo de aumentar la brecha de aprendizaje con los colegios particulares pagados?

Por eso es que nosotros decimos que los derechos de los niños son “para todos” y “en todos los colegios”: particulares pagados, particulares subvencionados y municipales. Ésta tiene que ser una política pública de protección de los niños y no puede dejar afuera a ninguno, porque todos tienen los mismos derechos, independiente del establecimiento educacional al que vayan.

La autoridad se tiene que encargar de proteger los derechos de los niños y que éstos se puedan ejercer en definitiva por todos. Si no, van a existir niños de primera y segunda categoría, niños con derecho al descanso y niños sin derecho al descanso. Eso está en la Convención Internacional de los Derechos del Niño de 1990. Tiene que ser para todos.

 

[i] Harris Cooper, Jorgianne Civey Robinson, Erika A. Patall/ Universidad de Duke. “Does Homework Improve Academic Achievement? A Synthesis of Research, 1987-2003. Publicado en “Review of Educational Research”, Vol. 76, No. 1, pp. 1-62 (Primavera 2006),

[ii] Benjamín Vicente P, Pedro Rioseco S, Sandra Saldivia B1, Robert Kohn, Silverio Torres. Lifetime and 12-Month Prevalence of DSM-III-R Disorders in the Chile Psychiatric Prevalence Study. Am J Psychiatry 2006; 163:1362–1370)

Flora de la Barra M., Benjamín Vicente P., Sandra Saldivia B., Roberto Melipillán A. Estudio de epidemiología psiquiátrica en niños y adolescentes en Chile. Estado actual. Rev. Med. Clin. Condes – 2012; 23(5) 521-529]

Documento: “ORIENTACIONES PEDAGÓGICAS SOBRE EL PROPÓSITO, AMPLITUD Y SENTIDO DE TAREAS PARA LA CASA”, elaborado por el Ministerio de Educación: aquí.

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