Convivencia

MIGRACIÓN EN EL MUNDO ESCOLAR

16/12/16 por reveduc

El seminario “Migrantes, Mi Escuela, Mi Mundo” lanzado por la Superintendencia de Educación, mostró la realidad de los estudiantes extranjeros en cinco escuelas de la Región Metropolitana, dejando al descubierto el día a día de los estudiantes de otras nacionalidades y  sus principales problemáticas en nuestro país.

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Según datos del Ministerio de Educación, hasta el año pasado cerca de 3.550.000 niños fueron matriculados en nuestro sistema educativo. De éstos 30.625 son extranjeros, provenientes de Perú, Bolivia, Argentina, Ecuador, Uruguay, Colombia, Venezuela, República Dominicana y Haití. Ellos representan el 1% de la población escolar de Chile.

Para conocer la realidad de los niños migrantes, se hizo un estudio en las escuelas República de Panamá, Cornelia Olivares, Juan Verdaguer Planes, en el colegio Mercedes Fontecilla y en el liceo Confederación Suiza. Se entrevistó a los directores, docentes y grupos de niños, tanto chilenos como extranjeros, para conocer de cerca las dificultades en el proceso de inclusión.

El informe fue presentado en el Edificio Moneda Bicentenario y en la ceremonia participó el Superintendente de Educación Alexis Ramírez, y la Ministra de Educación Adriana Delpiano. Además del actor Héctor Noguera; el director del Servicio Jesuita a Migrantes en Chile, Miguel Yaksic; la doctora Gabriela Novaro, investigadora de la Universidad de Buenos Aires; la doctora Andrea Riedemann, socióloga e investigadora del Centro de Estudios Interculturales e Indígenas (CIR) y el doctor Rolando Poblete, investigador de la Universidad Central.

Alrededor de 300 directores de diferentes establecimientos educacionales estuvieron en la actividad, que tenía como objetivo dar a conocer los factores que dificultan el normal desarrollo escolar de los estudiantes extranjeros. En ese contexto, se presentó un informe creado por la Superintendencia de Educación, el cual detectó un riesgo en algunos colegios que ante la exigencia de incorporar estudiantes extranjeros, optan por rechazarlos o derivarlos a otros colegios y liceos que sí están dispuestos a hacer el esfuerzo que les implica incorporar a niños migrantes. “Es hora de comprender que la interculturalidad es un aporte que está tocando las puertas de nuestras escuelas”, comentó el superintendente de Educación.

El informe pone énfasis en esta situación, debido a que eso contribuiría a que existan “Escuelas para migrantes”, lo que no ayuda al proceso normal de incorporación estudiantil que Chile espera.

Otro punto fundamental que pone en alerta el informe es la folclorización cultural que podría ocurrir con los niños migrantes a través de celebraciones, bailes e interpretación de los himnos de cada país.

Además, este esfuerzo de integración puede producir dificultades en la adaptación del currículum nacional, al ser  poco flexible. Es por esto que es importante que los docentes puedan entender las distintas formas y ritmos de aprendizaje de los niños extranjeros, por la diversidad de currículums que traen desde los distintos países de origen.

Por último, se plantea  la existencia de prácticas discriminatorias y de bullying que son transversales a todo el sistema educativo, y que en el caso de migrantes se expresan a través de diferentes tipos de menoscabo como ofensas por el color de piel o el tipo de pelo hasta agresiones físicas. Ante esto, la ministra de Delpiano comentó: “Los chilenos entendemos, valoramos y percibimos esta llegada de extranjeros. Y la estigmatización es, sin lugar a dudas, el peligro más grande”, junto con  destacar la responsabilidad que tiene Chile como sociedad, en materia de inclusión, para que los migrantes “aprendan a amar este país, como aman al suyo propio”.

El Ministerio de Educación en una circular de 2005 indica que los niños pueden ser matriculados independientemente de la situación migratoria de sus padres. Por otra parte, la Ley de Inclusión garantiza la educación como un derecho, con procesos de admisión inclusivos, transparentes, equitativos y sin discriminaciones arbitrarias.

La promulgación del Identificador Provisorio Escolar (IPE) permitirá, a partir del 1 de enero de 2017, que los estudiantes que no tengan su Cédula de Identidad chilena, puedan certificar los cursos aprobados y acceder a alimentación, útiles, pase escolar, becas y rendir la PSU, sin importar el lugar de dónde provengan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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