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Mel Ainscow, experto mundial en inclusión y equidad: “LOS ALUMNOS PUEDEN APORTAR PARA TENER AULAS MÁS INCLUSIVAS”

30/06/20 por reveduc
Foto: Gentileza Escuela de Lenguaje Kimkumtun de San Bernardo.

El profesor emérito de Educación de la Universidad de Manchester, participó en el V Seminario de Inclusión, versión online, organizado por la Fundación Educacional Seminarium. Allí dio a conocer los resultados de una investigación llevada a cabo en Europa, cuyo propósito fue desarrollar estrategias de trabajo más inclusivas para las salas de clases.

Mel Ainscow, profesor emérito de Educación de la Universidad de Manchester.

“Las escuelas siempre saben más de lo que usan. Hay mucha más creatividad y conocimiento disponible de lo que se cree”, señala Mel Ainscow, quien también es profesor de Educación en la Universidad de Glasglow, y además académico en la Universidad de Queensland, Australia.

Su experiencia en esta área es de larga data. Ha sido consultor de la Unesco por varios años y ha trabajado en más de 80 países.

Él sostiene con fuerza que la inclusión es un proceso de transformación, que implica ir en una dirección en particular. “Todas las escuelas incluyen a algunos niños, son inclusivas en alguna medida, están en un viaje. Pero siempre habrán alumnos nuevos y por lo tanto, nuevos desafíos. Y desde ese punto de vista, nunca una escuela es absolutamente inclusiva”, aclara.

Alumnos y docentes pueden construir juntos una educación más inclusiva en la escuela

El experto destaca que en toda Europa las escuelas se enfrentan a grupos de estudiantes cada vez más diversos. Uno de los mayores retos para los docentes es incluirlos a todos en las lecciones, incluyendo a aquellos “más difíciles de alcanzar” (migrantes, refugiados y alumnos con discapacidades) y otros que pasan inadvertidos o son simplemente “invisibles”.

Junto a Gerardo Echeita, profesor titular del Departamento Interfacultativo de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, quien también participó en este seminario, ha trabajado en varios proyectos en este ámbito.

1. Investigación en colegios de educación básica

Tuvo lugar entre 2017 y 2020. Ainscow explica que la aplicaron en escuelas de educación básica de cinco países: Austria, Dinamarca, Inglaterra, Portugal y España; y tuvo como propósito urdir estrategias para fomentar formas de trabajo más inclusivas. Esto condujo al desarrollo de un nuevo enfoque llamado: “Investigación Inclusiva” y una parte central del mismo son los diálogos entre profesores y alumnos sobre cómo hacer las clases más inclusivas.

¿En qué consistió exactamente este proyecto? En primer lugar, se pidió a tres docentes que conformaran grupos de tres estudiantes, y que para ello eligieran a chicos a los que les gustaría “aproximarse” mejor. A los nueve alumnos se les entrenó como estudiantes – investigadores: les enseñaron distintas técnicas para entrevistar a sus compañeros y observar clases, y se les dio la oportunidad de practicar esta observación de clases ocupando videos. Ellos recopilaron las opiniones de sus compañeros respecto del aprendizaje y la enseñanza, y finalmente se reunieron con los otros dos grupos de estudiantes – investigadores y sus respectivos maestros para decidir en conjunto cómo sería una clase inclusiva.

“Cuando esto funciona, se genera un diálogo, un debate, donde se comparten ideas. Posteriormente, esta clase es enseñada por el primer docente, mientras los otros dos docentes y los otros seis estudiantes – investigadores están observando. Esto se repite en las otras dos aulas. Luego de estas experiencias se vuelven a juntar, conversan sobre lo ocurrido y adaptan el diseño de la clase. Es algo muy intenso”, señala Ainscow.

De este modo, estos grupos reducidos de estudiantes, guiados por sus profesores, cumplieron un papel fundamental para promover cambios en pro de un mayor bienestar, participación y logros en el aprendizaje por parte de “todos” los alumnos de la clase.

Y además, se comprobó que quienes fueron estudiantes – investigadores mejoraron notablemente su confianza en sí mismos. Incluso uno de ellos, que tenía un registro de mal comportamiento, tuvo un cambio radical de conducta después de su rol como investigador. “El impacto en él fue increíble, le cambió la vida”, cuenta el experto.

A continuación, los invitamos a ver un video de las experiencias de estas escuelas de educación básica (idioma: inglés, subtitulado en español), que está publicado en el sitio web de Re_HaRe Project (Reaching the ‘Hard to Reach’):

Más información sobre este proyecto será publicada próximamente en el sitio web de Re_HaRe Project: https://reachingthehardtoreach.eu

2. Investigación en colegios de educación secundaria

Mel Ainscow y Gerardo Echeita además trabajaron juntos en otro proyecto relacionado con la inclusión, el que fue financiado por la Agencia Ejecutiva de la Unión Europea de 2011 a 2014. Involucró a tres países: España, Portugal y Reino Unido. Y se ejecutó en establecimientos de educación secundaria (dos por ciudad), en Hull, Lisboa, Madrid y Manchester.

Para más información y videos sobre esta investigación los invitamos a visitar el sitio web: ReHaRe Project. También pueden descargar allí la “Guía: Respondiendo a la diversidad contando con las voces de los estudiantes, una estrategia para el desarrollo docente”.

Qué entendemos por educación inclusiva 

En este punto, Ainscow aclara que no solo comprende a alumnos con discapacidades, sino que se trata de un concepto mucho más amplio. Y menciona el acuerdo que surgió de la Conferencia Educación 2030, organizada por la Unesco, donde se señala: “Inclusión y equidad en la educación y a través de ella es la piedra angular de una agenda de la educación transformadora y por consiguiente nos comprometemos a hacer frente a todas las formas de exclusión y marginación, las disparidades y las desigualdades en el acceso, la participación y los resultados de aprendizaje. Ninguna meta educativa debería considerarse lograda a menos que se haya logrado para todos”. (Declaración de Incheon para la Educación 2030)

Asimismo, insiste en que el temor de algunos docentes y directivos por incorporar a alumnos con discapacidades a clases regulares contrasta con toda la evidencia hasta hoy disponible, pues ya se ha demostrado con creces que “la educación inclusiva es la llave para la excelencia educacional”.

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