Zona pedagógica

LA APUESTA DE CRIN: DESPERTAR LA CONCIENCIA SOBRE LA MÚSICA INFANTIL

27/11/17 por reveduc

Formada por diversas agrupaciones musicales, esta asociación gremial busca abrir nuevos espacios colaborativos y educativos para los niños. Así surgió “FestiCRIN 2017”, un festival que congregó a más de 5.000 personas en la Quinta Normal y que puso en escena la canción infantil. Revista de Educación conversó con Daniela Guzmán y Luz María Saitúa, presidenta y vicepresidenta de CRIN respectivamente, para conocer de primera fuente qué está pasando con la música para niños en Chile y qué variedad y calidad de propuestas profesionales existen.

 

Alegría y un ritmo contagioso. Las propuestas musicales de Acuarela y Volantín son distintas y, a la vez, tienen eso y mucho más en común. Comparten una misma mirada: los niños son los “ciudadanos del mañana”, sujetos llenos de potencialidades que tienen su complejidad y diversidad, por lo que su trabajo lo realizan desde ese enfoque. Y, además, forman parte de CRIN (Creadores Infantiles de Chile), una asociación gremial que reúne a parte importante de los grupos de música para la infancia del país, entre los que se cuentan Acuarela, Kalimarimba, Leo Fontecilla y don Barbarroja, Mazapán, Mapocho Orquesta, Epewtufe, El Mundo de Bungo, Jaime Lanfranco y Piececitos, Paztitas, Víctor Arriagada y la Caja de Música, Volantín, Wachún, Zapallo, Mi Plan Favorito, los Patapelá y la Banda La Maleta.

Foto: De derecha a izquierda: Daniela Guzmán y Luz María Saitúa, presidenta y vicepresidenta de CRIN respectivamente. Gentileza Consuelo Agusti Rodríguez.

Luz María Saitúa, profesora de música e integrante fundadora del grupo Acuarela, es vicepresidenta de CRIN y cuenta con  más de 25 años de experiencia en el aula. Ella cree importante aclarar qué es la música infantil, porque por un lado existen las rondas infantiles que vienen de España o fueron traducidas desde Alemania, como La Niña María, Arroz con Leche y muchas otras, que son parte del folclore y de la tradición oral. Y, por otro, encontramos gente adulta que hace música para niños, que es lo que Acuarela y los demás grupos de CRIN representan.

Y obviamente ese repertorio ha ido innovando al paso del tiempo. Daniela Guzmán, miembro de Volantín y presidenta de CRIN, piensa que es difícil hablar de cuánto ha cambiado la música infantil en estas últimas décadas, pero destaca que la música creada por adultos responde a la época en que vivimos, al modelo de niño que se tiene. “Hay música que se ha hecho pensando que los niños tienen que aprender contenidos y memorizarlos, otra orientada a desarrollar habilidades motoras. Incluso en algún momento predominó música sin mucho contenido valórico, que tendía a generar niños hiperactivos, sobre todo aquella asociada a programas televisivos, rescatando Mazapán que tiene otro valor. Pero hoy hay música que invita a la reflexión sobre algunos temas, que fomenta la apreciación musical de los niños y otras habilidades como la comunicación, la colaboración, el respeto al medio ambiente”.

 

PROPUESTAS CHILENAS: INNOVACIÓN Y CALIDAD VAN DE LA MANO

 

Foto: Grupo Acuarela en FestiCRIN 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Acuarela, por ejemplo, es un grupo formado por profesoras de educación musical, con 25 años de trayectoria, que a través de composiciones originales pretende despertar la creatividad y la imaginación de los niños. “Nos hemos cuestionado mucho qué es Acuarela y no hemos transado en esto: somos un grupo de profesoras de música que quiere que la educación musical de Chile sea mejor. No tenemos vocecitas de niños ni nos disfrazamos de payasitas. Somos maestras arriba del escenario y nuestras letras son muy cuidadas”, afirma Luz María.

De hecho, sus temas apuntan a contenidos valóricos y/o propiamente educativos. Abordan desde los puntos cardinales hasta las aves de Chile, desde el salar de Atacama hasta Tierra del Fuego y sus pueblos originarios. Y todo eso lo trabajan tomando en cuenta la mirada del niño porque hacen clases y están ahí, mirándolo. De allí se nutren para componer sus canciones.

 

Foto: Grupo Acuarela en FestiCRIN 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Una de sus últimas creaciones es “Un viaje por Chile”, que incluye 14 canciones inéditas cuyas temáticas están basadas en las distintas regiones del país. Para componerlas, cuenta Luz María, “tomamos unas pocas cosas folclóricas, pero sobre todo tratamos de rescatar el alma de Chile. Por ejemplo, en una canción de Tierra del Fuego se habla de los kawésqar, de los selknam. Un niño dice: ‘Soy un niño que vive en la pampa, vivo en la Patagonia, cuido mis ovejas’. Y de repente escucha algo. ‘¿Dónde estás que te estoy escuchando?’, pregunta. Y se oyen voces que dicen: “selknam”, “kawésqar”. ‘¿Dónde están?’, pregunta de nuevo. ‘Soy yo que te estoy llamando porque tú vives aquí, pero ésta es mi tierra’, le dicen”. Su lanzamiento está previsto para marzo 2018. Descargar el álbum “Un viaje por Chile” próximamente a través del mayor portal de descarga de música chilena: www.portaldisc.com

 

Baile en presentación del grupo Volantín en FestiCRIN 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Volantín, por su parte, está formado por artistas de diferentes disciplinas, cuya columna vertebral es la música. Con seis años de trayectoria, mediante su trabajo han buscado acercar el folclore de Chile y Latinoamérica a los niños de manera lúdica y entretenida, montando espectáculos musicales y obras de teatro que mezclan danzas, cuentacuentos, música de su autoría, teatro y juegos de adivinanzas.

Daniela cuenta que hasta ahora la cultura tradicional en las escuelas se enseña de una manera muy distante para los niños. “El folclore se entiende como un elemento rígido y para practicarlo siempre hay que disfrazarse de nortino o de mapuche. Eso tiene que ver con una visión de cómo entendemos Chile y nuestra identidad. Nosotros como Volantín creemos que es un territorio muy largo, compartido por pueblos con distintas historias e identidad. No podemos hablar de la identidad chilena, sino de la del sur, del centro, de un pueblo originario o de otro, y de los pueblos migrantes que han llegado. El folclore tiene una riqueza que está en su libertad y esa libertad para los niños es jugar. ¿Por qué entonces cuando les enseñamos folclore los vestimos de una manera que no se usa, recurrimos a un repertorio antiguo y canciones cuya sonoridad tampoco les es cercana? Les estamos quitando a los niños la posibilidad de conectarse con su historia y su identidad”.

El riesgo de eso es evidente. Tal como ella dice: “Se les entrega el folclore en un lenguaje tan distante a su práctica cotidiana que al final se identificarán más con un monito animado de México o una teleserie argentina”.

 

Foto: Grupo Volantín en FestiCRIN 2017. Gentileza CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Para enseñar a los niños a valorar sus raíces, Volantín se ha preocupado de hacer ese giro en el lenguaje, lo que les ha exigido una ardua investigación detrás de cada puesta en escena. Estudian, viajan, conversan con cultores y luego transforman sus hallazgos a un lenguaje que para los menores sea mucho más cercano y entretenido. Por ejemplo, la Refalosa del Sietecolores es una de sus composiciones y está basada en un cuento tradicional campesino de la zona centro sur de Chile, recopilado por Oreste Plath, que habla de por qué hay un pajarito que tiene manchones de colores en el cuerpo.

“La refalosa es una danza, existirán dos o tres y no hay más repertorio. Pero hoy cuando se enseña visten a los alumnos a la usanza antigua porque es una danza no vigente, con ropa fea, rara –explica Daniela-. Nosotros dijimos: ‘¿Por qué? ¡Si podemos hacer una refalosa sobre un pajarito, que los niños bailen, pero que sean pajaritos!’ Para ellos es más entretenido jugar y correr disfrazado de pollo que vestirse con un traje antiguo, que además ya no es parte de nuestra identidad. El folclore se transforma y nosotros queremos generar repertorio nuevo. Nuestra idea es lograr que un niño de la Patagonia conozca y valore el folclore del otro extremo de Chile y así contribuir a que todos nos respetemos más y conozcamos nuestras tradiciones”. Descargar el álbum “Volantín, Voy a contarte un cuento”, que incluye la Refalosa del Sietecolores: aquí

 

Foto: Grupo Epewtufe en FestiCRIN 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Otra agrupación musical que vale la pena mencionar es Epewtufe, formada por cinco integrantes que se han abocado a un trabajo de valorización de la cultura mapuche, pero con una sonoridad más moderna. En sus canciones se enseña mapuzungún a los niños y se habla de la inclusión con otros pueblos.

“Epewtufe forma parte del movimiento de la nueva música mapuche. Hoy se mantiene la visión de que los pueblos originarios se quedaron pegados hace 100 años. Y en realidad todas las culturas son dinámicas. El pueblo mapuche no toca solamente kultrún, hay música ceremonial por supuesto, pero también música popular que ellos hacen tomando otros elementos y no por eso es menos mapuche”, comenta Daniela.

 

Foto: Epewtufe muestra parte de su espectáculo en el seminario académico realizado con motivo de FestiCRIN 2017, en la Universidad Mayor. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

 

RESCATAR EL ALMA DE LOS NIÑOS

Tanto Daniela como Luz María tienen vasta experiencia en colegios de alumnos vulnerables. Han sido testigos de cómo chicos con escasas o nulas posibilidades de cambiar su destino, luego de participar en el coro y ser seleccionados para cantar con la Sinfónica o en otras instancias, pudieron revertir dicha situación. Lo que ocurrió es muy simple: sintieron que eran capaces, descubrieron que el éxito también podía ser realidad para ellos.

Pero ambas están conscientes que en muchos establecimientos escolares no hay coro ni festivales de la canción ni nada semejante. Aseguran que faltan profesores de música y muchas veces esos cargos son ocupados por músicos que no cuentan con herramientas pedagógicas para enseñar.

Y lo que es más complejo aún, señala Luz María, es que “la educación básica tiene una deuda enorme en la formación musical de sus estudiantes”.

Daniela aclara que todo depende de la universidad pues en algunas los estudiantes de pedagogía en educación básica tienen uno o dos semestres de clases en los que aprenden el manejo inicial de 6 o 7 instrumentos y cuando egresan son capaces de hacer un ensamble musical. Sin embargo, eso no ocurre en todas las universidades. En su caso personal, ya que ella no es docente, cuando trabaja en colegios forma dupla con algún educador/a, pero es consciente de que no todos hacen lo mismo.

 

Foto: Espectáculo de la agrupación musical Volantín en FestiCRIN 2017. Gentileza CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

Por otra parte, la música se ha convertido en un medio muy efectivo para trabajar la multiculturalidad y la inclusión. Una de las más recientes intervenciones en este ámbito es la que está llevando a cabo Volantín en el Colegio Hermana María Goretti de Recoleta (municipal). La dirección del establecimiento cumplió un rol clave: se las jugó por reordenar el horario de clases de manera de incorporar con fuerza las asignaturas artísticas y de música.

“Estamos haciendo un montaje donde vamos desde la raíz afro, pasando por la música peruana, hasta llegar a la identidad de la zona centro de Chile. De este modo los niños pueden entender que su cultura viene de Perú y no discriminan a los compañeros que provienen de allá. Al mismo tiempo se trabajan aprendizajes sobre la naturaleza, identidad, ciencias sociales, lenguaje con poesía y adivinanzas, es transversal. Pero, insisto, nuestro foco es hacer más conciencia en los niños de que todos somos iguales, que somos culturas hermanas”, explica Daniela.

Quizá el mayor desafío para trabajar en estos contextos es, en su opinión, que hay que enseñar a los menores que existe otra forma de hacer, otra forma de relación, pues “una de las cosas que más perpetúa lo que les pasa al vivir en contextos vulnerables es la violencia del trato. Es transversal: en sus casas, con los vecinos, entre los compañeros, y a veces de parte de los profesores, cuando la educación está basada en refuerzos negativos. Para trabajar el arte no puede ser así, es imposible, porque si uno bloquea la emoción del niño no hay música”.

Recuerda que un proyecto emblemático en Chile en ambientes vulnerables ha sido la “Conchalí Big Band”, formada por el músico Gerhard Mornhinweg, quien hace 20 años se fue a vivir a una población de esa comuna para formar una escuela de jazz. Con la ayuda de dos profesores y dos jóvenes músicos, comenzó a reclutar niños. De allí han salido los más destacados jazzistas del país: Álvaro Segovia, baterista; Sergio González, baterista; Cristián Orellana, bajista; Antonio Canales, bajista; Gabriel Paillao, pianista y compositor; Ítalo Rivera y Emilio Melo en la trompeta; Jorge Melo en saxofón; entre otros.

Hoy día “Mapocho Orquesta” es parte de CRIN. Es un colectivo de músicos, en su mayoría egresados de la Conchalí Big Band. Jazzistas de primer nivel.

Pero, como afirma Luz María, al margen de que un niño después se convierta en un profesional de la música, lo importante es que viva esa experiencia, porque un niño que hace música es un hombre sensible. “¿Queremos erradicar la violencia y el femicidio? Haz niños musicales, chicos que hagan música”, sentencia.

 

EN QUÉ CONSISTE EL TRABAJO DE CRIN

 

Foto: Algunas agrupaciones musicales que forman parte de CRIN en FestiCrin 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

En primer lugar, hay que entender que es un referente para todos quienes hacen música infantil. “No creo que haya otra asociación gremial en Chile que los reúna. Hay un sindicato por aquí, por allá, pero no una asociación gremial. Y eso es importante destacarlo porque no es casual -comenta Daniela -. Podríamos habernos constituido como fundación, corporación, etc. Pero, ¿por qué decidimos ser una asociación gremial? Porque tenemos dos focos de trabajo: por un lado, la difusión de nuestras creaciones y la relación con los educadores y por otro, profesionalizar el medio artístico, hacer crecer la industria y valorizar nuestro trabajo profesional. Tenemos una responsabilidad con la sociedad”.

Y, en segundo lugar, su misión es abrir nuevos espacios colaborativos y educativos para los niños. Es en ese contexto que surgió “FestiCRIN 2017”, un festival de música infantil que tuvo lugar en la Quinta Normal el 12 de noviembre y que reunió a más de 5.000 personas, principalmente menores de entre 3 y 12 años de edad. La puesta en escena contempló un gran escenario central rodeado por una feria de productos didácticos y educativos, talleres de arte y sustentabilidad, juegos, stands de iniciativas sociales y también de comida.

 

Foto: Grupo Zapallo en FestiCRIN 2017. Gentileza: CRIN/ Diego Andrés Salinas Flores.

El encuentro fue precedido por una semana dedicada a promover la importancia de la música en el desarrollo y formación infantil y a mostrar la gran variedad y calidad de propuestas chilenas en ese ámbito. Las agrupaciones de CRIN dieron recitales en escuelas y centros culturales de zonas vulnerables de la Región Metropolitana y la Región de O´Higgins, y un seminario académico en la Universidad Mayor orientado a profesores y profesionales del arte vinculados a la creación musical para la infancia.

“Con este festival y todos sus componentes hemos querido aportar desde la música a la construcción de un mundo más diverso e inclusivo. Uno donde los niños y niñas puedan aprender valores de respeto hacia sus pares, a la diversidad y el medio ambiente, a la salud y al autocuidado, fomentando también la comunicación y unidad de las distintas formas de familia”, señala Daniela.

Lo que hace falta, en su opinión y la de Luz María, es un cambio cultural. Y eso no se puede producir si no va de la mano con el Estado. A modo de ejemplo, cuentan que en Buenos Aires el Momusi (Movimiento de música para niñas y niños de Argentina) tiene todos los domingos un teatro a su disposición, del nivel del Teatro Oriente de Santiago o incluso superior. Y las familias hacen fila a las 12.00 horas porque saben que habrá un concierto y que es gratuito. “¿Por qué no lo podemos hacer en Chile?”, se preguntan.

 

Descargar música de Acuarela y Volantín: http://www.portaldisc.com/

Más información: www.crinchile.cl

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