Historia de la Revista

MÁS DE OCHO DÉCADAS PLASMANDO EL ACONTECER EDUCATIVO EN CHILE

Al igual que las personas y las instituciones de larga data la Revista de Educación tiene una biografía que contempla distintas etapas: orígenes, crecimiento y maduración. Con sus 86 años de vida se ha convertido en parte de la historia del Estado y de la educación en Chile, eso quiere decir que es un verdadero patrimonio nacional.

Al momento de su fundación ya existía una tradición de medios escritos dedicados a la educación y la cultura, que daban cuenta de los enfoques, hallazgos y propuestas de cambio que venían desde fuera y desde la propia intelectualidad chilena, junto con las experiencias e inquietudes del magisterio de la época. Su antecesora más directa se encuentra en la Revista de Educación Primaria, que editaba el Ministerio de Educación y que en 1928 comenzó a ser dirigida por un maestro de aula, poeta, filósofo y diplomático: Humberto Díaz Casanueva, quien le imprimió frescura y profundidad a sus páginas.

En esa época se intentó una reforma integral de la educación en nuestro país, impulsada por el gremio de los profesores primarios. Era una reforma que recogía las concepciones internacionales de una nueva pedagogía, de base científica y de orientación activa y autonomista (autonomía del niño para aprender, autonomía de la escuela y el maestro en su quehacer profesional). Sin duda, la Revista de Educación se nutrió del impuso reformista del año ’28 al salir a circulación en diciembre de ese año, pero pronto se vio sometida a cambios drásticos en su concepción, como explica el historiador Iván Núñez en uno de sus escritos:

“A fines de 1928 se había instalado en el ministerio por orden de Carlos Ibáñez del Campo, una elite de pedagogos que también quería modernizar la educación y el aparato del estado docente, pero al modo administrativo, formal y burocrático. Así la REVISTA, pasaba de un proyecto romántico que buscaba cambios profundos, gestado por la escuela y los maestros, a un órgano al servicio de cambios graduados y controlados jerárquicamente”.

 

¡La publicación dónde se entrevistó a Ortega y Gasset!

El primer director de la Revista de Educación fue el pintor Isaías Cabezón. Luego, sería el turno de Tomás Lago, escritor y folklorista, quien en 1929 hizo y publicó en este medio una entrevista al español José Ortega y Gasset, uno de los más grandes filósofos del S. XX. Allí cuenta que su hijo, de 17 años, parece un americano y no tiene el menor interés por saber lo que haya ocurrido entre los griegos durante el siglo de Pericles y se pregunta: ¿qué puede importarle a él la sabiduría clásica, entre los campos de sport y sus novelas de aventura? Luego, afirma:

Y así toda la última generación europea vive de tal modo dentro de su época que todo lo que no sea el presente y constituya su vida misma la tiene sin el más leve cuidado. Para mí esto es un síntoma, la Europa se rejuvenece de tal manera que parece que estuviese empezando una era inédita en la historia del mundo. Yo creo en vuestro porvenir, tienen Uds. grandes condiciones inempleadas todavía en estado de latencia. Cuando regrese a España voy a aprovechar un período de descanso que me corresponde iniciar, en escribir un libro sobre el concepto de pueblo joven. En verdad este concepto no había asumido nunca la significancia que ahora tiene, estoy seguro de encontrar en él insospechados hallazgos”.

Son tiempos en que se divulgaron trabajos de colaboradores tan distinguidos como Gabriela Mistral, Hernán Díaz Arrieta (Alone), Ricardo Latcham, Luis Durand, Mariano Latorre Marta Brunet, Nicomedes Guzmán, Joaquín Edwards Bello, Darío Salas, Moisés Mussa, Roberto Munizaga, Amanda Labarca, Luis Gómez Catalán, Juan Gómez Millas, Luis Galdames, Guillermo Feliú Cruz y Eugenio Pereira Salas, entre muchos otros.

Todos ellos contribuyeron a dar forma a la Revista de Educación de la llamada “Primera Época”, que se extendió hasta 1941. En junio de ese año se refundó esta publicación, durante el gobierno de Pedro Aguirre Cerda. En la portada, junto a una niña dibujada, se lee: “Gobernar es Educar”. La frase la acuñó el Presidente de la República, el 24 de abril, mientras pronunciaba un discurso en la Universidad de Chile.

La aparición del No. 50 de la Revista, en octubre de 1948, fue objeto de una especial acogida por parte del profesorado de todo el país y mereció positivos comentarios de diversos órganos de prensa de la época.

El diario “La Hora”, el 6 de octubre de 1948, publicó:

 

“Con el número que acaba de dar a la publicidad y que corresponde al mes de octubre la “Revista de Educación”, órgano oficial del Ministerio del ramo, ha llegado a su quincuagésima edición.

Este hecho habla por sí sólo de la importancia que ha logrado alcanzar esta publicación, ya que representa la etapa más larga de labor ininterrumpida a través de sus diversas épocas. Y ello es tanto más digno de ser considerado, cuanto que su labor ha trascendido ya, no sólo a los diferentes sectores de nuestras esferas educacionales, sino también a los círculos intelectuales y pedagógicos de numerosos países extranjeros.

En sus ocho años de existencia, la “Revista de Educación” ha desarrollado una magnífica labor de divulgación y orientación en materia educacional. Sus columnas han estado también abiertas para todo cuanto lleva una manifestación literaria o científica, lo que se ha evidenciado con la publicación de abundante material de este género.

(…) También trae informaciones y comentarios sobre diversos sucesos y actualidad, y publica íntegramente el texto del decreto sobre nuevos planes de estudio en la Educación Primaria, que empezará a regir desde el año próximo.

En resumen, una edición que hace cumplido honor a la Educación Nacional y que refleja a la vez, en su parte material los progresos alcanzados por la Escuela Nacional de Artes Gráficas, en cuyos talleres se imprime la Revista”.

 

En la misma fecha, “El Diario Ilustrado”, señalaba:

 

“La Revista de Educación acaba de entregar a circulación su No. 50, correspondiente al mes de octubre, con lo cual cumple ocho años de existencia.

En este número se advierte a la simple vista la alta finalidad de dicha publicación, en el sentido de servir como tribuna orientadora de nuestras actividades educacionales, a la vez que de órgano de difusión de la cultura en general.

Como artículos principales son dignos de destacarse: Mejor alimentación, mejor aprendizaje, por Maurice F. Seay director del Bureau School Service y presidente del Departamento de Administración Educacional de la Universidad de Kentucky; El problema de los fines de la Educación, por Roberto Munizaga Aguirre, etc.

Se trata de una edición de verdadero atractivo para el magisterio y la intelectualidad en general, y cuidadosamente impresa en los talleres de la Escuela Nacional de Artes Gráficas”.

 

Las Reformas Educacionales: ¡presentes!

Con el gobierno de Eduardo Frei Montalva, la Revista de Educación adquirió una regularidad y continuidad promedio mucho mayor que en su pasado y a través de sus páginas se comenzó a dar a conocer la Reforma Educacional de la nueva administración y temas diversos de interés para los docentes.

En el primer número de la Revista de Educación de esta “Nueva Época” (No. 1, Año I), de octubre de 1967, se leen los siguientes titulares: “La Enseñanza de la Ciencia para un Mundo que Cambia”, del profesor Paul Dehart Hurd, de la Universidad de Stanford; “Acerca del Nihilismo del Nuevo Estudiante”, del profesor Herbert A. Deane, vicedecano de las Facultades de Graduados de la Universidad de Columbia; “El Profesor como Especialista en Relaciones Humanas. Su preparación emocional frente al alumno”, de la profesora Esther P. Rothman, directora del Livingston School, N.Y.; “¿Pueden los Profesores sobrevivir a la Revolución Educacional?”, del profesor John W. Loughary, de la Universidad de Oregon; entre muchos otros.

Por supuesto, en este número hay un espacio especialmente dedicado a la Reforma Educacional que impulsa el gobierno. De hecho, se publicaron en forma íntegra los cuatro decretos que conforman dicha Reforma: el Decreto No. 27.952 que modifica el sistema educacional; el Decreto No. 27.953 que crea el 7º. año de educación general básica; el Decreto No. 27.954 que establece la promoción automática en 1º. y 2º. año primario y el Decreto No. 13.451 que fija el plan de estudios y normas de funcionamiento para 7º. y 8º. año de educación general básica.

Unos meses después, en agosto de 1969, los lectores de la Revista de Educación recibieron la “Edición Especial No. 12”, de 296 páginas, con los nuevos programas de enseñanza básica, en el marco de esta Reforma que extendió de seis a ocho años ese nivel de enseñanza. De la primera edición, de noviembre de 1968, se hicieron 50 mil ejemplares; esta edición fue también de 50 mil ejemplares. Hasta la década de los 90 es frecuente encontrar publicados en la Revista los planes y programas oficiales de estudio para la enseñanza preescolar, básica, media y diferencial.

Con Salvador Allende en el gobierno (1970 – 1973), la Revista continuó siendo entendida como el boletín técnico informativo del Ministerio de Educación. Quizá la muestra más gráfica de ello es la edición No. 43 – 46, correspondiente a septiembre – diciembre de 1972, que informa en profundidad acerca de la propuesta de Reforma Educacional de Allende, que consistía básicamente en la Escuela Nacional Unificada (ENU).

Allí se señala explícitamente: “Los materiales sobre la reforma educacional –Escuela Nacional Unificada- propuesta a fin de 1972 por el profesorado a través del Congreso Nacional de Educación, hecha suya por el Gobierno Popular, se incluyen aquí (…) los propios impugnadores de la ENU adujeron que era previo darla a conocer con la mayor amplitud para abrir debate sobre ella. El Gobierno Popular, atento a este deseo, junto con dejar sin efecto la reforma, se comprometió a divulgarla en su contenido, de modo que los profesores y los centros de padres y apoderados se pronuncien sobre sus alcances y orientación”.

Posteriormente, en el contexto de la dictadura de Augusto Pinochet (1973 – 1990), la Revista de Educación difundió las políticas educacionales instauradas por las autoridades de la época así como los nuevos planes y programas de estudio oficiales. Un dato curioso: la editorial de la edición No. 74 de 1979 fue escrita por Lucía Hiriart de Pinochet y tuvo como título “El Niño, Chile y mi Esperanza”, con ocasión de conmemorarse el “Año Internacional del Niño”. Llama la atención también un artículo que hace referencia al Himno Nacional y que cuenta que, por primera vez, se edita en Chile una revista acompañada de un cassette musical con el Himno Patrio. Ya en la edición No. 73 se entregó a los profesores dos modelos de unidad didáctica para trabajar con los alumnos la “versión autorizada” del Himno Nacional.

 

El nuevo rol del Centro de Perfeccionamiento e Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación

Desde su creación, la Revista de Educación siempre dependió de la Subsecretaría de Educación (Decreto No. 975 bis de fecha 6 de abril de 1929). Sin embargo, en 1976 pasó a estar a cargo del Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas (CPEIP), en conformidad con el Decreto Supremo No. 536 de Educación.

La editorial de la Revista No. 57, correspondiente a julio – agosto de ese año, lo señala explícitamente: “Al Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas, le ha sido transferida la responsabilidad de continuar las ediciones de la “Revista de Educación”, luego puntualiza que el propósito es “hacer de la Revista un LUGAR DE ENCUENTRO”. Además, por primera vez, la Revista entra a competir en los quioscos de diarios.

En este período la publicación se transformó en un elemento fundamental para el perfeccionamiento docente al incorporar, poco a poco, material de apoyo para el trabajo en aula. En sus páginas encontramos además temas diversos vinculados a las secciones: Recuento y Sinopsis, Vida Cultural, Divulgación Educativa, Orientación Bibliográfica, Miscelánea y Documentos; en esta última se recogen decretos y discursos oficiales vinculados a educación.

En la edición No. 71 de 1979 (marzo – abril), se publicó material de aula para el Mes del Mar y en las ediciones que continúan, material sobre contenidos vinculados a distintas disciplinas (historia, matemática, arte, música, lenguaje, química, física, etc.), tónica que se mantiene hasta mediados de la década de los 90.

En junio de 1996 la Revista de Educación experimentó un nuevo cambio en términos institucionales: el Decreto Supremo No. 448 del 11 de ese mes, firmado por el Presidente de la República Eduardo Frei Ruiz – Tagle y el ministro de Educación, Sergio Molina Silva, estableció que “la Revista de Educación dependerá de la Subsecretaría de Educación”. Es decir, el CPEIP dejó de estar a cargo de esta publicación.

En ese Decreto se señaló explícitamente: “La Revista de Educación es el Órgano Oficial de difusión del Ministerio de Educación y será uno de los medios que dicha Secretaría de Estado usará para el logro de los objetivos que le señala la ley y especialmente los que dicen relación con el desarrollo de la educación en todos sus niveles; contribuir a asegurar a toda la población el acceso a la educación básica; estimular la investigación científica, tecnológica y la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural de la nación”.

 

Una vez que llegó la democracia

El regreso a la democracia en 1990 al asumir Patricio Aylwin como Presidente de la República y Ricardo Lagos como nuevo ministro de Educación, no podía estar ausente de las páginas de la Revista de Educación. En la primera edición de este año (No. 174) se informó sobre esta nueva etapa y los desafíos que enfrentaba la educación chilena.

Asimismo, al observar las ediciones que se sucedieron a lo largo de este gobierno y de los tres que inmediatamente le sucedieron, liderados por Eduardo Frei – Ruiz Tagle, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, queda claro que esta publicación continuó siendo el órgano oficial de difusión del Ministerio de Educación. Es a través de sus páginas que:

  • En marzo de 1996 se publicaron íntegramente los Objetivos Fundamentales y Contenidos Mínimos Obligatorios de la Educación Básica Chilena.
  • En diciembre de 1997 se informó sobre la Ley de Jornada Escolar Completa (JEC) promulgada el 13 de noviembre de ese año.
  • En abril de 2003 se transcribió el discurso completo del entonces Presidente de la República, Ricardo Lagos Escobar, frente al Congreso Pleno, con ocasión de la promulgación de la Reforma Constitucional que estableció 12 años de escolaridad obligatoria y gratuita.
  • En junio de 2006 se puso a disposición de la comunidad educativa el texto completo de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), publicada en el Diario Oficial el 21 de febrero de 2006.
  • En abril de 2008 se informó acerca del impacto que ha tenido la Ley de Subvención Escolar Preferencial (SEP), promulgada el 25 de enero de ese año.
  • En diciembre de 2009, con ocasión de la promulgación de la Ley General de Educación (LGE) en agosto de ese año, se destacó la nueva institucionalidad que se implementaría para mejorar la calidad de la educación.

 

A pocos meses de terminar el primer gobierno de Michelle Bachelet (2006 – 2010), se publicó la edición No. 341 (diciembre de 2009) de la Revista de Educación. Allí se publicó un balance, en el cual se destacaron los logros de ese período. Se puso especial énfasis en la implementación de la Subvención Escolar Preferencial (SEP) y en la promulgación de la Ley General de Educación (LGE) que dio origen a lo que se ha llamado la nueva arquitectura del sistema educativo, pues tal como se señala allí “para alcanzar los objetivos consagrados en la Ley General de Educación, ésta define la creación de un Sistema de Aseguramiento de la Calidad, conformado por el Ministerio de Educación, el Consejo Nacional de Educación y dos nuevas instituciones: la Agencia de Calidad de la Educación y la Superintendencia de Educación”. Hasta ese momento existía un proyecto de ley que creaba el Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad, pero se encontraba en discusión parlamentaria.

 

El tsunami del 27 de febrero de 2010

El terremoto y posterior tsunami que afectó a Chile, además de las numerosas víctimas fatales, dejó a un millón 250 mil escolares sin posibilidad de ocupar sus recintos educacionales, ya que la estructura de 4.000 colegios fue seriamente dañada.

A 12 días de esta tragedia y a un día de haber asumido, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, planteó un desafío: en 46 días todos los alumnos tenían que volver a clases. La Revista de Educación No. 342 (Marzo de 2010) y varias ediciones posteriores fueron dando cuenta de los avances y esfuerzos que se llevaron a cabo para la reconstrucción de las escuelas de Chile. De hecho, los daños obligaron a las autoridades del gobierno de Sebastián Piñera a ajustar su hoja de ruta para la emergente tarea de reconstrucción.

Lo anterior no fue obstáculo para informar sobre los cambios institucionales que tendrían impacto en la educación chilena. En agosto de 2011 la Revista de Educación destacó la aprobación de la Ley que establece el Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Parvularia, Básica y Media y su fiscalización, promulgada el 11 de agosto. Una modificación relevante, que implicó la creación de la Agencia de la Calidad y la Superintendencia.

Hoy nos encontramos en el segundo gobierno de Michelle Bachelet. La Revista de Educación No. 368 (de octubre de 2014), con su Edición Especial “La Reforma que Chile necesita” marcó el inicio de una nueva etapa que está centrada en un sueño compartido por todos los chilenos y chilenas: que Chile tenga una educación de calidad para todos y todas, que promueva los valores de la inclusión, la diversidad y la solidaridad. Un desafío cuyos esfuerzos y avances quedarán plasmados en nuestras páginas.

Comparte este artículo en: