Cultura

HACE 75 AÑOS: “EL PRINCIPITO” LLEGÓ A LA TIERRA

11/06/18 por reveduc
Foto: Gentileza Zig-Zag.

Se trata de la celebrada novela infantil titulada El Principito, publicada por primera vez en abril de 1943 y que hasta el día de hoy recorre el mundo en las más diversas versiones y lenguas, contando el mágico encuentro de un piloto de aviones y un niño de otro planeta en el desierto africano. La riqueza existencial de aquel diálogo, la creatividad del autor al poner en escena a sus personajes, las metáforas en su retórica, le han dado trascendencia mundial a este relato y lo han convertido en un imperdible a la hora de fomentar la lectura entre chicos y grandes. Por M. Teresa Escoffier del Solar.

Es probable que Antoine de Saint Exupéry, no haya dimensionado jamás hasta donde llegaría con su inspiración literaria plasmada en el encuentro de un aviador y un niño venido de otro planeta, los que terminan entablando una especialísima conexión en medio del desierto del Sahara.

Aquella novelita para niños, publicada en el año 1943, plena Segunda Guerra Mundial, produjo desde el primer momento un inusitado impacto. Era una narración con ojos infantiles pero que pegaba fuerte en el alma de los adultos, con o sin querer, Saint Exupéry, que además era un piloto de aviones francés, puso un dedo en la llaga. Delató esa falta de creatividad que va trabando a los seres humanos a medida que crecen y que los torna maliciosos, torpes, desconfiados y poco felices. Esa triste realidad universal es retratada magistralmente en el diálogo central de esta obra que le dio fama en el mundo entero.

UNA INSÓLITA AMISTAD

El piloto aterriza de emergencia en pleno desierto, a mil millas de cualquier lugar habitado, debido a una avería en su avión, mientras intenta salir de aquella situación de vida o muerte, se le aparece de la nada un niño rubio de pelo ensortijado, vestido con capa azul y ribetes dorados, que lo conmina a dibujarle un cordero.

Sin embargo, él, una vez que supera su extrañeza por la solicitud del pequeño, y con tal de salir del paso para proseguir en su empeño de recomponer la aeronave, hurga en sus bolsillos, saca papel y lápiz e intenta darle forma a un cordero, pero se da cuenta con gran frustración que ya olvidó dibujar. Recuerda que la última vez que lo hizo fue hace muchísimos años atrás, cuando dibujó una boa que se había tragado un elefante y al exhibirlo todos aseguraron que se trataba de un sombrero y, lo peor, le dijeron que dejara de lado el dibujo y se concentrara en estudiar matemáticas, historia o geografía, es decir, “cosas útiles para su futuro”.

Finalmente, acepta el desafío del niño, hace unos intentos fallidos y termina dibujando una caja de madera con un par de orificios, la que usó como excusa para asegurarle al pequeño que el cordero estaba adentro y que lo dejara en paz porque debía arreglar el avión antes de que cayera la noche. Para su sorpresa el chico quedó muy conforme y con toda naturalidad asumió que adentro de la caja vivía un corderito. Así parte El Principito, este clásico literario, cuya primera edición, en inglés y francés, vio la luz en abril de 1943, por lo que a la fecha cumple 75 años en circulación.

Reportaje completo en: Revista de Educación N° 382.

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