Zona pedagógica

HABILIDADES NECESARIAS PARA EL APRENDIZAJE

26/02/18 por reveduc

El estudio de las funciones ejecutivas, un concepto que nace desde la neurociencia, ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos 20 años. Dicho crecimiento ha permitido identificar componentes cruciales en el aprendizaje. El reciente libro “Funciones Ejecutivas y Educación. Comprendiendo habilidades clave para el aprendizaje” de la Colección Educación UC aborda justamente cuáles son estos componentes y da cuenta de experiencias en este ámbito tanto dentro como fuera del aula.

¿Qué son y por qué resultan tan importantes las funciones ejecutivas? En palabras simples, se trata de un conjunto de habilidades mentales de nivel superior que actúan orientadas al logro de una meta. Aquí se incluyen la memoria de trabajo, el cambio atencional, el control inhibitorio, la planificación, la flexibilidad cognitiva y la actualización.

Su importancia –según el libro “Funciones Ejecutivas y Educación. Comprendiendo habilidades clave para el aprendizaje” de la Colección Educación UC- reside en que juegan un rol protagónico en el surgimiento de habilidades académicas. “Más aún, hay evidencias de que están fuertemente relacionadas con el rendimiento futuro en distintas asignaturas, como Lenguaje y Matemáticas, por tanto, serían buenos predictores”.[1]

Ejemplos de funciones ejecutivas

De acuerdo a esta publicación, se pueden identificar varias funciones ejecutivas:

  1. Memoria de trabajo: es “un sistema de capacidad limitada, que almacena temporalmente y manipula la información necesaria para realizar tareas o procesos mentales complejos de la cognición humana, como lo son el aprendizaje, la comprensión y el razonamiento”.
  2. Atención: es una “habilidad compleja que presenta una diversidad de formas”, de allí que exista la atención selectiva, voluntaria o refleja, limitada, etc.
  3. Control inhibitorio: es “la habilidad de abstenerse o interrumpir una acción automática que no contribuiría a las intenciones o metas establecidas por la persona”.
  4. Planificación: es “la habilidad de identificar y organizar mental y anticipadamente una serie de acciones con el objetivo de lograr una meta u objetivo a corto, mediano o largo plazo”.
  5. Flexibilidad cognitiva: es “la habilidad para cambiar una estrategia o respuesta por otra”.

 

Veamos lo que han señalado algunas investigaciones. “Gathercole, Pickering, Knight y Stegmann (2004) observaron que estudiantes con altas habilidades en matemática e inglés (lengua materna) presentaron mejores puntajes en pruebas de memoria de trabajo que aquellos con habilidad baja en estas materias. Del mismo modo, niños con bajo puntaje en pruebas de memoria de trabajo presentan mayor frecuencia de errores en actividades con alta demanda de memoria, como por ejemplo, recuerdo de instrucciones o tareas multinivel, como sería la escritura (Gathercole, Lamont & Alloway, 2006). Es decir, hay antecedentes de que en el logro académico, la memoria de trabajo es un elemento clave dentro de las funciones ejecutivas”.[2]

En el libro recientemente mencionado y editado por la PUC no sólo se hace alusión a estas evidencias, sino que se dan ejemplos concretos de actividades donde se estimulan las funciones ejecutivas en contextos educativos. En el capítulo 5, por ejemplo, se describen distintos tipos y niveles de intervención para promover las funciones ejecutivas, basadas en el currículum escolar o extracurriculares, en programas computacionales, en juegos y en otro tipo de actividades como el yoga. ¡Los invitamos a aprovechar este libro!

 

[1] Cristián A. Rojas – Barahona (editor). “Funciones Ejecutivas y Educación. Comprendiendo habilidades clave para el aprendizaje” de la Colección Educación UC. Ediciones UC, Octubre 2017.  Pág. 26.

[2] Cristián A. Rojas – Barahona (editor). “Funciones Ejecutivas y Educación. Comprendiendo habilidades clave para el aprendizaje” de la Colección Educación UC. Ediciones UC, Octubre 2017.  Pág. 26.

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