Zona pedagógica

Escuela Industrial San Antonio: A la vanguardia del “suprarreciclaje”

02/12/21 por
Foto: Gentileza de Carlos Oviedo, director de la Escuela Industrial San Antonio (EISA).

Gracias al apoyo de la Fundación Todos Somos 1, hoy la Escuela Industrial San Antonio (EISA) cuenta con tres máquinas para reciclar el plástico y crear nuevos productos como mesas, sillas y planchas para recubrir paredes. Con esta innovación, esperan poder ir en ayuda de aquellas familias que más lo necesitan, pues en el puerto de San Antonio hay una cantidad excesiva de terrenos tomados y la gente que vive allí lo hace en condiciones muy precarias. Asimismo, renovarán por completo dos de las fachadas exteriores del establecimiento, utilizando plásticos 100% reciclados.

¿Sabía usted que algunos modelos de autos de lujo cuentan en su interior con tapicerías hechas con fibras procedentes de plástico industrial reciclado, restos de tejidos de fabricantes de productos textiles, incluso redes de pesca de la industria agrícola y aquellas abandonadas en el mar?

¿O que Coexpan, una de las empresas líderes en el mundo en sistemas de envasado de alimentos y socia de la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (ASIPLA), este año tuvo éxito en las pruebas para incorporar poliestireno 100% reciclado en envases de yogurt?

No son casos excepcionales. Ésa es la tendencia mundial en los rubros más variados. Y en Chile poco a poco vamos recorriendo el mismo camino. Solo a modo de ejemplo, recientemente se instaló en el balneario de Pichilemu, en la Región de O’Higgins, una pasarela retráctil fabricada a partir de plástico reciclado, que facilitará el acceso al mar a personas con discapacidad. Todo un logro que fue posible gracias al esfuerzo de Desafío Ambiente, emprendimiento chileno -socio de ASIPLA- que trabaja con economía circular de plásticos y que se sumó al proyecto “Hacer Chile Accesible”, que impulsa Wheel the World (WTW), y que pretende dar acceso a diversos destinos turísticos para que el máximo de personas sin distinción pueda disfrutar de esos paisajes.

A tono con estos cambios, hay colegios en nuestro país que ya están impulsando iniciativas concretas para trabajar el tema de educación medioambiental. Es el caso de la Escuela Industrial San Antonio (EISA), ubicada en la tradicional Avenida Centenario, a pocas cuadras del puerto.

ALIANZA CON LA FUNDACIÓN TODOS SOMOS 1

Carlos Oviedo, director de EISA, cuenta que en 2019 iniciaron conversaciones con esta institución sin fines de lucro, interesada en promover el suprarreciclaje y el cuidado del medio ambiente.

Foto: Gentileza de Carlos Oviedo, director de la Escuela Industrial San Antonio (EISA).

Su propósito, explica Juan Ignacio Álvarez, director de la Fundación, es instalar en las comunidades escolares un hábito que no tiene marcha atrás, pues una vez que las personas empiezan a clasifi car y reutilizar los residuos es muy difícil que vuelvan nuevamente a tirar todo dentro de la misma bolsa de basura. “Nuestro objetivo principal con los estudiantes y docentes de EISA es enseñarles a clasificar la basura, mostrarles que el colegio va a ser un punto limpio y poner en práctica el suprarreciclaje, que en inglés es conocido como upcycling”.

Pero, ¿qué significa esto del suprarreciclaje? “Es básicamente transformar los residuos, los deshechos, en otros productos que tienen un valor agregado. Eso es relevante porque, por un lado, se fabrican nuevas cosas que duran la cantidad de años que dura el plástico y, por otro, estamos cuidando el medio ambiente”, asegura Carlos Oviedo, mientras muestra orgulloso una mesa cuya superficie está hecha completamente a partir de plástico reutilizado.

Foto: Gentileza de Carlos Oviedo, director de la Escuela Industrial San Antonio (EISA).

Para conocer lo que está haciendo la Escuela Industrial San Antonio en materia de reciclaje, los invitamos a leer un completo reportaje en: Revista de Educación N° 396.

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