Zona pedagógica

EN HUALAÑÉ: APUESTAN A LAS COMUNIDADES PROFESIONALES DE APRENDIZAJE

09/04/18 por reveduc

A 70 km. de la provincia de Curicó en la Región del Maule, se ubica la comuna de Hualañé. Con una población de 9.741 personas, a nivel municipal cuenta con cinco escuelas rurales multigrados, tres establecimientos de educación parvularia y básica, un establecimiento de educación básica y el único liceo de la comuna. Por primera vez, todos sus docentes fueron convocados a “Comunidades Profesionales de Aprendizaje”, instancia orientada a mejorar las prácticas pedagógicas y potenciar los procesos de enseñanza aprendizaje en el aula.

El Río Mataquito por el sur (comuna de Curepto), la Cordillera de la Costa por el norte, la comuna de Rauco al oriente y las de Licantén y Vichuquén por el occidente, son el entorno que rodea a Hualañé, localidad ubicada en plena Región del Maule.

Su población asciende a 9.741 personas y sus principales actividades económicas son la silvoagricultura, el comercio, la industria manufacturera, la construcción, los servicios, talleres de reparación y otros de menor incidencia.

“Es una comuna pobre, de hecho un estudio reciente que utilizó una muestra de 6 mil personas estableció que 444 están en la extrema pobreza, 5 mil en pobreza y 742 en otros estratos socioeconómicos”, cuenta Jorge Olivares Parra, jefe de Unidad Técnico Pedagógica (UTP) del DAEM de la comuna de Hualañé.

Y justamente del Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) dependen cinco escuelas rurales multigrados, tres establecimientos de educación parvularia y básica, un establecimiento de educación básica y el único liceo comunal. “Aquí se imparten todos los niveles educacionales, desde el primer nivel de parvularia hasta cuarto año de media. Estamos hablando de un total de 1 mil estudiantes y 177 docentes incluyendo educadoras de párvulos, docentes de enseñanza básica, media y diferencial”, explica.

POR PRIMERA VEZ… EN HUALAÑÉ

El martes 27 de marzo en la Escuela Monseñor Manuel Larraín Echenique, de Hualañé, se realizó la jornada de las “Comunidades Profesionales de Aprendizaje” (CPA). Una iniciativa que nació desde los equipos directivos y técnicos y el departamento de educación municipal en el año 2017, con el propósito de contribuir al desarrollo profesional mediante la reflexión pedagógica y el trabajo colaborativo entre los maestros de la comuna. La meta: mejorar las prácticas pedagógicas y potenciar los procesos de enseñanza aprendizaje en el aula.

Es algo inédito en la comuna, por primera vez todos sus docentes a formarán “Comunidades Profesionales de Aprendizaje” en los diferentes niveles y cursos. Un encuentro que se seguirán organizando, el último día martes de cada mes, y que agrupará a docentes de: NT1-NT2-1º y 2º básico, 3º-4º básico, Matemática, Lenguaje y Comunicación, Ciencias Naturales, Historia, Geografía y Ciencias Sociales, Artes y Música, Educación Física y Salud, Inglés, PIE y Religión.

Pero, ¿en qué consisten estas comunidades profesionales? ¿Qué aprendizajes tienen lugar aquí? Básicamente son instancias de encuentro de la comunidad educativa, que permiten:

  • Aprender del otro: La diversidad y las diferencias se capitalizan. Implica compartir conocimiento, experiencias, prácticas, etc.
  • Aprender con el otro: Cuando el aprendizaje se da en conjunto, se construyen nuevos sentidos y significados. Las prácticas colaborativas de indagación o la reflexión colectiva sobre investigaciones son ejemplos de ello.
  • Aprender en nombre de: Sus miembros aprenden también en nombre de quienes no están allí presentes.

“Las Comunidades Profesionales de Aprendizaje son más amplias de lo que parecen, se transmite el conocimiento a los profesionales que son del mismo centro, pero que tal vez no participan activa o presencialmente en esa comunidad profesional -explica Jorge Olivares-. Todos ellos aprenden acerca de su propio proceso de aprendizaje y potencian una serie de capacidades”.

La pregunta que surge es ¿cuáles son éstas?. Y entonces él menciona al autor Lieberman y Miller (2007), quien sostiene que los integrantes aprenden a mantener conversaciones honestas, gestionar el conocimiento, conectar el aprendizaje profesional con la práctica de aula y el aprendizaje del alumnado. Asimismo, son capaces de asumir el rol de público a través de la observación entre pares guiados por protocolos colectivamente constituidos. Y finalmente, redefinir los roles y el liderazgo docente, característica que emana en una comunidad de aprendizaje.

UN ENCUENTRO CON SENTIDO DE PRESENTE Y FUTURO

En la primera jornada de Comunidades Profesionales de Aprendizaje de Hualañé se plantearon los fundamentos de esta iniciativa. Luego se invitó a cada docente a integrar en el taller inicial por comunidad, cuyo objetivo era reflexionar sobre las estrategias que potencian el aprendizaje en el aula desde su experiencia pedagógica y así seleccionar aquellas que son efectivas para la sala de clases.

“Se trabajó con la metodología de Ideas Docentes, de Elige Educar, que busca abrir un espacio de participación y reflexión entre profesores acerca de sus propias prácticas, en base a aquellas estrategias que han demostrado tener un impacto positivo en los aprendizajes de los estudiantes. Así, se buscó potenciar el trabajo colaborativo y empoderar a las comunidades educativas en sus  procesos de mejora, apoyando a los establecimientos con una herramienta factible de ser implementada, en donde podrán detectar capacidades ya instaladas dentro de las comunidades y formular propuestas de mejora continua desde los mismos docentes”, explica el jefe de UTP del DAEM de Hualañé.

Por ejemplo, en la CPA de primer nivel de transición a 2° básico se abordó la estrategia de tutorías entre estudiantes, cuyo objetivo es que ellos tomen responsabilidad sobre distintos aspectos de su proceso de enseñanza y aprendizaje. “Se propuso que los alumnos trabajen en parejas o en pequeños grupos e intercambien roles de tutor o tutoreado, para apoyarse unos a otros en su aprendizaje. Pero, ¿qué se necesita para llevar eso a cabo?, ¿qué impacto tiene? Este tipo de reflexiones son las que se llevaron a cabo”, comenta.

También se indagó acerca de estrategias como “el manejo conductual y socioemocional para la mejora del aprendizaje, para lo cual se propusieron acciones como normas de convivencia consensuadas, trabajo de afectividad y emociones y trabajo con la familia”.

“Hubo diálogo entre los participantes y altas expectativas por parte de los docentes, equipos directivos y del equipo DAEM”, agrega y da a conocer una breve síntesis del marco teórico que fundamenta este tipo de encuentros:

“La comunidad es un viaje y no un destino, un verbo y no un sustantivo”(Grossman et al., 2001, p. 992)

“Grupo de docente…que se reúne regularmente con el propósito de incrementar su propio aprendizaje y el de sus estudiantes” (Lieberman y Miller, 2008, p.29)

“Es una comunidad viva con una cultura animada dedicada a la mejora del aprendizaje continuo de los estudiantes y los profesores” (Hargreaves y Shirley, 2009, p. 92)

¿Qué establecimientos participarán en las Comunidades Profesionales de Aprendizaje 2018? “Todos los establecimientos educacionales de la comuna”,  incluida la Escuela particular subvencionada rural “Los Coipos”. Dichas comunidades educativas han sido invitadas a cada una de estas jornadas, previstas para los últimos días martes de cada mes.

PASOS PREVIOS PARA INSTALAR COMUNIDADES PROFESIONALES DE APRENDIZAJE

Jorge Olivares afirma que es muy importante basarse en la literatura y la experiencia de otras comunas que tienen CPA. En un primer paso, explica, se requiere diseñar una política educativa comunal  con iniciativas de gestión institucional. Esto se basa en:

El Desarrollo Profesional Docente (Ley N° 20.903). Promueve “la innovación pedagógica y el trabajo colaborativo entre docentes, orientados a la adquisición de nuevas competencias y la mejora de los saberes disciplinares y pedagógicos a través de la práctica docente”.

El Marco para la Gestión y el Liderazgo Educativo Local. En la dimensión de Desarrollo Profesional y Distribución con Equidad de las Capacidades Pedagógicas y de Liderazgo señala evidencias de prácticas como las siguientes: fomentan el desarrollo y distribución del liderazgo pedagógico de cada  establecimiento, promoviendo la colaboración intraescuela y el trabajo en red con otras unidades educativas a fin de compartir experiencias y buenas prácticas; promueven instancias permanentes de articulación y conformación de redes para la reflexión, el intercambio de aprendizajes, buenas prácticas y procesos de innovación entre unidades educativas, profesores, directivos y asistentes de la educación con intereses comunes; entre muchas otras.

El Marco para la Buena Dirección y Liderazgo Escolar. En la dimensión Desarrollando las Capacidades Profesionales resalta la implementación de espacios de reflexión en los establecimientos, específicamente en la práctica: “Generar condiciones y espacios de reflexión y trabajo técnico, de manera sistemática y continua, para la construcción de una comunidad de aprendizaje profesional”. Ello porque, tal como se menciona en ese documento, “la investigación ha demostrado que las actividades de desarrollo profesional aisladas y que dependen solo del saber del experto no son efectivas en cambiar la práctica en la sala de clases (Showers & Joyce, 1995)”. Por este motivo, hace un llamado a cultivar y aprovechar la experticia y recursos internos que existen al interior de los establecimientos, ayudando a dar las condiciones para la reflexión sistemática y colaborativa que permita mejorar las prácticas pedagógicas.

Los Estándares Indicativos de Desempeño. En la dimensión de Gestión Pedagógica, subdimensión de Gestión del Currículum, plantea que el director y el equipo técnico-pedagógico promuevan entre los docentes el aprendizaje colaborativo y el intercambio de los recursos educativos conseguidos.

El Marco para la Buena Enseñanza. Se refiere al desarrollo de Comunidades Profesionales de Aprendizaje, al abordar la importancia de construir relaciones de colaboración con la comunidad educativa, trabajando de manera colaborativa con sus pares y otros/as profesionales en torno a aspectos propios del quehacer de la escuela.

“Las relaciones con los instrumentos de gestión permiten articular y alinear el diseño de la política educativa local para formar la iniciativa de gestión institucional Comunidades Profesionales de Aprendizaje, que tiene relación con el Plan Anual de Desarrollo Comunal (PADEM) y los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) de los establecimientos”, señala Olivares.

También es importante, generar participación y reflexión del equipo directivo y técnico de las unidades educativas para desarrollar la implementación de una estrategia de instalación y gestión, construyendo y legitimando un proyecto educativo territorial que posicione a la educación pública como un valor social inclusivo y respetuoso de la identidad y diversidad cultural. “Este proyecto debe cumplir con los estándares nacionales y locales, fomentando la mejora integral, la identidad de cada unidad educativa, su autonomía (expresada en el PEI) y el trabajo colaborativo con las otras comunidades educativas y organizaciones comunales. Así, los actores del sistema actúan comprometidos, alineados y con altas expectativas de desarrollo respecto a estudiantes, profesores y directivos”, cuenta el jefe de UTP.

¿Cuáles son los pasos siguientes? Su respuesta es clara: “Primero, fortalecer el desarrollo de cada comunidad de aprendizaje, garantizando los tiempos y recursos necesarios para su implementación con el fin de promover la colaboración y la producción de conocimiento colectivo y así enfrentar los desafíos de una educación inclusiva. Y segundo, continuar sensibilizado acerca de la misión que tienen las Comunidades Profesionales de Aprendizaje con apoyo de redes externas que potencien el trabajo centrado en la prácticas pedagógicas, desde abordar temáticas específicas, poner en marcha proyectos locales, buscar soluciones e innovaciones y facilitar el intercambio de las experiencias educativas”, concluye.

 

Comparte este artículo en: