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EMOCIONARIO: DIME LO QUE SIENTES

08/08/16 por reveduc

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Entrar en el mundo de las emociones es de por si emocionante, más aún si ese ingreso se hace desde el juego. Emocionar y entretener, eso es exactamente lo que logra este libro de formato apaisado, tapas duras dibujadas en calipso y fucsia, con corazones, ojos, bocas y lágrimas que flotan sobre un fondo celeste muy tenue.

Desde esa carátula se invita a los lectores a lo que será un “recorrido emocional” muy interesante, inesperado y libre, ya que cada uno escoge una de las 42 emociones descritas y magníficamente ilustradas, por donde dará inicio a su viaje.

Si bien está hecho especialmente para niños, este Emocionario cautiva y enseña también a los adultos. Se trata de que las personas se conozcan más así mismas a partir de su subjetividad, que se acerquen a la llamada inteligencia emocional, tan necesaria para la buena y sana interacción con los demás.

Al hacer este diccionario de las emociones, sus autores pensaron principalmente en los más pequeños. Ellos quieren que el texto completo se transforme en una oportunidad integradora para las personas desde su más tierna infancia, porque les ayuda a conocer sus emociones, a dialogar sobre sus sentimientos más íntimos y así aprender sobre sus estados de ánimo, tanto negativos como positivos.

Descubrir, identificar y diferenciar las emociones es una forma de educar a los más pequeños para que descubran sin temor quienes son, se atrevan a expresarse y a reconocer a los otros como legítimos otros, de manera que crezcan y lleguen a ser adultos autoconscientes, empáticos, capaces de aportar a una convivencia humana constructiva y pacífica.

Tigre

En forma lineal el libro comienza con la ternura. “Algunos seres despiertan nuestra ternura: un cachorro, un árbol a punto de brotar, un abuelito…La ternura es cercanía, afecto y compasión. Sentimos ternura ante personas. Seres y objetos indefensos o que no parecen amenazadores. ¿Dónde está la ternura? La ternura está en tu interior. Pero son los demás los que abrirán las puertas de tu propia ternura. Su fragilidad despierta nuestro deseo de ser suaves, atentos, comprensivos. La ternura es una invitación al amor.

Continúa con el amor, explicando la contradicción de éste que lo hace aparecer de dos maneras: amor romántico, el que produce una mezcla de nervios y alegría y el amor diligente, ese en el que haces propia la alegría o la tristeza de las personas amadas y se les desea siempre lo mejor. Ese un sentimiento puro y cálido, que tiene su contraparte en el odio.

Esa gran antipatía, un rechazo que sentimos hacia alguien. Como consecuencia deseamos que le ocurra algo malo. ¿Cuánto dura el odio? Algunas veces, el odio dura mucho tiempo, otras solo un ratito. Puedes sentir un odio repentino hacia una persona, pero eso no significa que lo hayas dejado de querer. Si actuamos guiados por el odio, quedamos atrapados en la ira.

La ira también reconocida como la rabia, la cólera o la furia. Una emoción veloz, que se apodera de la persona frente a situaciones que le pueden parecer injustas o que siente un atentado contra su bienestar. ¿Es útil la ira?, se pregunta el capítulo de la ira luego de la descripción. “En una sociedad civilizada, no: porque la ira es una emoción que no deja pensar. Te hace reaccionar como un animal que es atacado por otro. Y como no vivimos entre bestias salvajes, nuestra malas reacciones nos pueden meter en problemas. Por eso, es mejor evitar que la ira tome el control mientras estemos a tiempo. Por ejemplo, cuando estemos con un poquito de irritación

De la irritación se continúa con la tensión, de ahí se pasa al alivio, luego la serenidad, y le siguen la felicidad, la alegría y su contraste: la tristeza. También el remordimiento, la culpa, la vergüenza.

Ave 1

La inseguridad, descrita como la falta de confianza, vale destacarla, ya que es una emoción muy común y persistente para muchas personas, casi un estado de ánimo constante que deben sobrellevar. Y puede ser también falta de confianza por los demás. “Imagina que vas en un velero y el mar está muy agitado. Si no crees que puedes nadar bien, te sentirás inseguro. Si no confías en el capitán del barco, también”. Bajo la inseguridad se corre el riesgo de actuar con timidez y de inhibir el propio potencial, además de perder muchas oportunidades de aprender cosas nuevas, de hacer amistades, de volcarse a lo creativo. También se puede ser presa fácil de la dominación y manipulación de otros.

Foto Zorro

La confusión, el miedo (emoción transversal que puede contagiarse fácilmente) el asombro, el asco, la hostilidad, la aceptación, el desamparo, la soledad, el aburrimiento, la euforia, la ilusión, la envidia, el orgullo, el desaliento, etc. Así, hasta completar las cuarenta y dos con la última de la lista que cierra amorosamente el Emocionario: la gratitud. Definida por sus autores como el alma de la palabra gracias, es la que enseña a disfrutar más la vida y la entrada a la felicidad.

Este Emocionario, de los autores Cristina Núñez Pereira y Rafael Valcárcel, prologado por la psicóloga y psicoterapeuta, Rosa Collao Carrascosa, acompaña los textos con preciosas imágenes alusivas a cada descripción, realizadas por un grupo de 22 ilustradores de primera mano, lo que le agrega belleza y emotividad a la obra.

Recomendable para docentes, padres, madres, abuelos, abuelas y todo adulto que quiera jugar a navegar por el sorprendente mar de las emociones con los niños y niñas y aportar así a su verdadero crecimiento. (Más información en www.vreditoras.com )

 

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