Editorial de la Revista de Educación

Escribo por primera vez en la Revista de Educación en medio de la suspensión de clases a causa de la pandemia del COVID-19 que afecta a todo el mundo, lo que pone a prueba el desafío de entregar una educación de calidad a todos los niños, niñas y jóvenes de Chile.

Si bien la emergencia sanitaria que vive el país nos tiene alejados de las salas de clases, debemos poner todo nuestro esfuerzo para que esta distancia física no signifique el abandono de los estudios. Como ministerio hemos puesto a disposición de la comunidad educativa el sitio aprendoenlinea.mineduc.cl donde encontrarán todos los recursos digitales para que el proceso educativo se interrumpa lo menos posible, y seguiremos trabajando en más recursos físicos y alianzas, como la publicación de actividades diarias en periódicos de circulación nacional y regional y espacios educativos en televisión abierta, entre otros.

Adicionalmente, ya estamos distribuyendo cuadernillos de trabajo impresos a estudiantes que pertenezcan a escuelas rurales, escuelas de categoría de desempeño insuficiente o que se encuentren en zonas que tienen baja o nula conectividad a internet. De esta forma entregamos herramientas a más de 380 mil estudiantes de 1° básico a 4° medio, de cerca de 3.800 establecimientos de todo el país, la mayoría de ellos de carácter rural.

Asimismo, estamos procurando la entrega de beneficios y apoyos a todos los estudiantes del país, como la alimentación que provee Junaeb. Las escuelas seguirán siendo ese lugar de acogida y seguridad para todos aquellos que por diversos motivos no pueden contar con el cuidado de un adulto en sus hogares, donde se adoptarán diversos resguardos de salud. Entendemos que el contexto es difícil y que las rutinas familiares están exigidas, por eso debemos encontrar, entre todos, formas novedosas y creativas de generar esos espacios que propicien los aprendizajes.

Hoy, tanto el Ministerio de Educación como toda la comunidad educativa, debemos aunar nuestros esfuerzos con un mismo propósito: generar aprendizajes significativos en nuestros estudiantes de manera eficiente y eficaz.

Mi compromiso y el de todo el ministerio es con nuestros niños, niñas y jóvenes, con mejorar la calidad de la educación y superarlas brechas de aprendizaje que hoy existen. Este compromiso debe ser de todos. Todos los esfuerzos valen la pena si podemos transformarle la vida a miles de niños y jóvenes que esperan de la educación las herramientas para poder desarrollarse en plenitud.

Raúl Figueroa Salas

Ministro de Educación

Se puede descargar la Revista de Educación N° 389: aquí

 

Comparte este artículo en: