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DESARROLLO DE HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES: UNA TAREA QUE INVOLUCRA A LOS COLEGIOS

14/12/17 por reveduc

Inauguración del seminario internacional “¿Cómo educamos para vivir en sociedad? La importancia del colegio en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de nuestros estudiantes”. Foto: Gentileza Dirección de Prensa. Presidencia de la República de Chile/ Alex Ibañez.

 

“¿Cómo educamos para vivir en sociedad? La importancia del colegio en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de nuestros estudiantes” fue el título del seminario internacional convocado hace poco por la Agencia de Calidad de la Educación y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

 

La formación de los estudiantes en habilidades socioemocionales ha cobrado fuerza en los últimos años, debido a la constatación de la incidencia que tienen en el rendimiento académico, los resultados de logro, bienestar y la futura incorporación al mundo laboral. Pero más allá de lo académico, la evidencia muestra que las habilidades socioemocionales son un factor decisivo en la formación de ciudadanos capaces de integrarse armónicamente en la sociedad y gestionar sus proyectos de vida.

Chile se ha consolidado como un país pionero al incorporar en las evaluaciones que hace a sus estudiantes los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS): Autoestima académica y motivación escolar, Clima de convivencia escolar, Participación y formación ciudadana y Hábitos de vida saludable; los que son reportados a la Agencia por todos los establecimientos educacionales del país.

Para el Secretario Ejecutivo de la Agencia de la Calidad, Carlos Henríquez, esto es resultado del trabajo que viene realizando en la institución desde hace tiempo y constituye un insumo para evaluar aspectos del sistema educativo que antes no se evaluaban. “La labor de la Agencia, en conjunto con el Sistema de Aseguramiento de la Calidad, ha sido ampliar la mirada de la calidad, pues la conversación ahora no solo se centra en la entrega de resultados de aprendizaje, sino que en los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS), que son pilares fundamentales de lo que queremos desplegar como sociedad en nuestros estudiantes. Este trabajo nos ha llevado a ser el único país invitado a un comité de la OCDE que trabajará en los cuestionarios de la prueba PISA 2021. Nos sentimos felices que los buenos resultados en nuestra labor nos lleven al reconocimiento internacional”, señaló.

 

POR QUÉ ES UN IMPERATIVO EDUCAR EN HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES

Para abordar este tema, la Agencia de Calidad de la Educación y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizaron hace un par de semanas el seminario internacional “¿Cómo educamos para vivir en sociedad? La importancia del colegio en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de nuestros estudiantes”. 

La Presidenta Michelle Bachelet dio inicio al encuentro, oportunidad en la que destacó que el sistema educativo, además de enseñar matemáticas, lenguaje y ciencias, debe formar ciudadanos miembros de comunidades. “El carácter integral que debe tener la educación demanda, entonces, asumir en toda su complejidad los temas curriculares y pedagógicos, procurando equilibrar la formación cognitiva y socioemocional”, afirmó.

A la jornada asistieron Elise Cappella, académica de la Universidad de Nueva York, especialista en desarrollo socioemocional en el contexto escolar y doctora en Psicología de la Universidad de California; Koji Miyamoto, autor del informe “Habilidades para el progreso social: el poder de las habilidades sociales y emocionales” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico​ (OECD) y economista senior del Banco Mundial; Carlos Henríquez, Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación; Emiliana Vegas, jefa de la División de Educación del Banco Interamericano del Desarrollo y Doctora en Educación de la Universidad de Harvard y Eliana Arias, doctora en Economía de la Universidad Libre de Bruselas e investigadora senior del equipo de educación del BID.

 

Expositores que participaron en el seminario internacional “¿Cómo educamos para vivir en sociedad? La importancia del colegio en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de nuestros estudiantes”.

 

Arias recuerda que hace casi un año estuvo en un seminario en Salzburgo (Austria), que congregó a expertos en educación desde Pakistán a EE.UU. y América Latina. Cuenta que rápidamente llegaron a un consenso, resumido en la siguiente frase:

“Desarrollar las habilidades socioemocionales en el contexto escolar es imperativo para que los estudiantes reciban una formación integral que les permita aprender a perseverar, controlar sus emociones, comunicar, interactuar y fijar sus propias metas”

(Declaración de Salzburgo, 2017)

De hecho, existe amplia evidencia -tanto dentro de la región latinoamericana como fuera de ella- que aquellos estudiantes que exhiben mayores niveles de habilidades socioemocionales tienen más probabilidad de seguir en la escuela y graduarse, de alcanzar mayores niveles de aprendizaje en otras áreas dada la complementariedad que existe entre las distintas habilidades, y también de obtener mejores ingresos una vez que entran al mercado laboral.

 

PANORAMA REGIONAL

Un estudio reciente del BID llamado “Aprender Mejor. Políticas públicas para el desarrollo de habilidades” (Fondo de Cultura Económica) plantea que “a menos que la región desarrolle las habilidades de su fuerza laboral tendrá dificultades para competir en el mundo tecnológico y rápidamente cambiante de nuestros días. Reconoce que el aprendizaje durante los primeros años es vital pero sostiene que las oportunidades de aprendizaje están presentes a lo largo de toda la vida”.

En ese contexto aborda las habilidades cognitivas, académicas y socioemocionales y cuáles son las causas detrás de la deserción escolar en algunos países de América Latina. “Por supuesto, las razones económicas y el trabajo son factores importantes sobre los que debemos actuar, pero una buena parte se explica por falta de interés, de motivación, o una limitada percepción de la pertinencia que tiene la enseñanza secundaria”, señala Eliana Arias.

Y agrega: “Aquí se invita a reflexionar sobre los modelos pedagógicos que tenemos y cómo estamos creando un vínculo entre los estudiantes y los docentes del centro educativo. Los modelos de deserción en secundaria y educación superior indican que uno de los factores esenciales es ese vínculo, y los programas de desarrollo de habilidades socioemocionales pueden ayudar a reforzarlo”.

¿Qué están haciendo los países de la región? Son pocos los sistemas educativos en América Latina que explicitan el desarrollo de habilidades socioemocionales en sus currículos o marcos curriculares, a veces mencionan habilidades transversales como comunicación y trabajo colaborativo, pero no basado en evidencia y de forma explícita.

Una excepción es Colombia, que lleva ya ciertos años trabajando con un módulo de competencias ciudadanas en su marco curricular a través de todo el ciclo escolar, de 1º hasta 11º grado, con una prueba nacional que se aplica en tres momentos distintos y que mide a los estudiantes en áreas como empatía, regulación emocional, auto-percepción, etc.

Perú, Ecuador, Ciudad de Buenos Aires y Uruguay están trabajando en marco normativos curriculares y de evaluación. Probablemente  Uruguay sea el más avanzado: está implementando pilotos como parte de su Sistema de Evaluación de Logros (Aristas)  que incluye un módulo específico para las habilidades socioemocionales.

Arias enfatiza que los países no deben olvidar la necesidad de “introducir” y “medir” las habilidades socioemocionales en sus sistemas educativos. ¿Por qué es tan importante medirlas? “Porque el tiempo de los profesores se centra en la entrega del currículo, que se organiza en torno a lo que se puede medir, entonces, introducir la medición pone el tema de las habilidades socioemocionales dentro de la orden del día en las actividades cotidianas del trabajo docente”, afirma la investigadora.

Se han hecho esfuerzos en esta línea. En Brasil, por ejemplo, el Instituto Ayrton Senna elaboró el instrumento “Social and Emotional or Noncognitive Nationwide Assessment”, que mide los atributos sociales y emocionales que ellos estiman relevantes, en concreto, cinco grandes áreas de la personalidad: Apertura, Responsabilidad, Extraversión, Amabilidad, Estabilidad Emocional. “Es un instrumento autoreportado, de bajo costo para las escuelas, orientado a estudiantes de 11 a 17 años y adaptado al contexto escolar. Se aplica en un solo período de clases, no toma mucho tiempo, lo que permite que los estudiantes lleguen hasta el final de la evaluación. Hasta ahora se ha sido aplicado a más de 44 proyectos en todo Brasil”, señala.

En Uruguay se está llevando a cabo el programa “Nuevas pedagogías para el Aprendizaje Profundo”, que desarrolla el Plan Ceibal con la Administración Nacional de Educación Pública y la  Red Global de Aprendizajes en la que participan países como EE.UU., Finlandia y otros. “Ellos buscan poner en marcha nuevas pedagogías dentro del aula y potenciar competencias transversales como la creatividad, colaboración, ciudadanía, comunicación, pensamiento crítico y carácter. Lo que me parece interesante es que utilizan evaluaciones a dos niveles. Por un lado, tienen rúbricas de auto-evaluación para centros educativos, que invita a los colegios reflexionar sobre qué tanto están proporcionando un ambiente de aprendizaje adecuado para el desarrollo de estas competencias o capacidades, y para el desarrollo de nuevas mediciones que propicien el aceleramiento digital de sus estudiantes. Y por su parte, los docentes tienen la oportunidad de evaluar a sus alumnos de una manera formativa, no cuantitativa, son valoraciones de las competencias que se muestran en varios proyectos durante el año. Eso da pie a una reflexión interna en el colegio acerca de cómo mejorar las prácticas para a su vez mejorar estas habilidades”, dice Arias.

Y explica que “estamos llegando a un nivel de experimentación muy importante. Desde hace tiempo sabemos que las habilidades socioemocionales son maleables en un lapso grande, pero lo que se está instalando es la convicción de que esto se puede hacer de forma efectiva desde la escuela. Podemos desarrollar las habilidades desde un marco formal de aprendizaje. Antes la visión era que solo se podían trabajar desde edades tempranas, en el contexto del hogar o con actividades extraescolares ligadas a las habilidades técnicas para la inserción laboral, no se veía posible hacerlo desde la perspectiva del colegio”.

 

DISTINTOS PROGRAMAS, DISTINTAS LECCIONES PARA EL FUTURO

 

Eliana Arias, doctora en Economía de la Universidad Libre de Bruselas e investigadora senior del equipo de educación del BID.

 

El Banco Mundial levantó recientemente un estudio que consistió en una revisión de programas de desarrollo de habilidades socioemocionales en los individuos a través del mundo e identificó tres tipos de programas educativos según el momento en que se aplican: antes de que ingresen al sistema escolar, basados en la escuela (de preescolar hasta secundaria) y fuera de la escuela (programas de habilidades técnicas).

“El mensaje que quiero dar es el siguiente: se ha mostrado que los programas en la escuela son efectivos y tienen efectos a largo plazo. Antes se medían sus efectos a cinco años y parecían tener un retorno menor, pero nuevos estudios y meta-análisis de estos programas muestran que acumulan efectos importantes incluso después de 15 o 20 años. Y en ese contexto, los docentes y directores pueden ser factor de cambio y mejorar el ambiente de aprendizaje”, afirma Arias.

¿Qué se ha aprendido de la experiencia con los programas para potenciar las habilidades socioemocionales desde el contexto escolar?  En opinión de la investigadora:

1) Están basados en un plan académico integrado en el currículo de la escuela, no en actividades al margen de la escuela o complementarias que no parecen ser tan efectivas. Tiene que haber un cambio a nivel de la institución completa y de todos los actores escolares.

2) Los docentes son cruciales en este proceso, son quienes están en el aula todos los días y al final de cuentas van a ser los “agentes” de este cambio. Entonces, capacitarlos sobre qué son y cómo enseñar HSE, darles las herramientas y apoyarlos, es fundamental.

3) En el diseño de estos programas es primordial definir qué habilidades queremos medir, definir el marco y tener claro cuáles son las habilidades que se quieren reforzar.

“Un estudio reciente (DIA, 2017) al revisar programas para adolescentes encontró que para desarrollar habilidades interpersonales como empatía o comunicación los que tenían mejor resultado eran los basados en enfoques más experienciales de tutoría o trabajo en equipo, y para desarrollar habilidades como autoestima o el establecimiento de metas, los más efectivos eran los que se basaban en enseñanza en el aula, en ámbitos más formales, donde hay tiempo para reflexionar”, concluye.

 

Más información y video completo del seminario:

http://www.agenciaeducacion.cl/noticias/importancia_colegios_desarrollo_habilidades/

 

 

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