Zona pedagógica

¿Cómo ha cambiado la educación media en Chile?

12/01/21 por reveduc
Foto: Gentileza del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás, Región de Ñuble.

Con el propósito de comprender cómo algunos establecimientos de educación media han mejorado su capacidad para ofrecer más y mejores oportunidades de aprendizaje a sus alumnos en la última década, el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la Universidad de Chile puso a disposición del público el libro “El liceo en tiempos turbulentos: ¿Cómo ha cambiado la educación media en Chile?” (1ª. edición, 2020). Para ello, se basó en la investigación “Comprendiendo el mejoramiento escolar sostenido en educación secundaria en Chile”. Conozca sus principales hallazgos.

La investigación “Comprendiendo el mejoramiento escolar sostenido en educación secundaria en Chile”, en la que se basa el libro “El liceo en tiempos turbulentos: ¿Cómo ha cambiado la educación media en Chile?” (Ediciones LOM), realizó un exhaustivo análisis de los liceos de enseñanza media en Chile y finalmente seleccionó 12 casos de estudio.

Estos abarcan los siguientes establecimientos: Liceo Pablo Neruda (Región de Arica y Parinacota), Liceo Técnico Profesional People Help People (hoy Liceo Bicentenario People Help People de Pilmaiquén, Región de Los Lagos), Bright College* (zona central metropolitana), Liceo Industrial Ingeniero Ricardo Fenner (hoy Liceo Bicentenario Industrial Ingeniero Ricardo Fenner Ruedi, de La Unión, Región de Los Ríos), Liceo Hualañé (Región del Maule), Liceo Valentín Letelier (Región del Maule), Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás (Región de Ñuble), Liceo Histórico* (zona central metropolitana), Liceo Antonio Varas (Región de Los Ríos), Liceo Minero América (Región de Antofagasta), Liceo Los Ángeles (Región del Bío Bío) y Liceo Canelo* (zona central metropolitana).

Foto: Gentileza del Liceo Bicentenario People Help People de Pilmaiquén, Región de Los Lagos.

Para conformar la muestra se aplicaron algunos criterios, por ejemplo, que los liceos mostrasen logros adicionales a los considerados en el IDE (Índice de Desempeño Educacional para Enseñanza Media), que no fuesen selectivos o tuviesen un bajo nivel de selectividad, y que fuesen heterogéneos en varios sentidos relevantes.

Los informes de estos estudios de casos debían abarcar la trayectoria y situación actual del liceo y permitir la comprensión de los factores y estrategias que caracterizan la evolución del establecimiento durante la última década y media en las dimensiones de más importancia. Y aunque se concentraron en los últimos 10 años, tuvieron que cubrir aspectos de períodos previos, particularmente desde el año 2000.

Tres indicadores de éxito

A continuación, compartimos algunos hallazgos fruto de esta investigación:

  1. La retención escolar, entendida como la cantidad de alumnos que se mantiene en un mismo establecimiento luego de tres años de haber ingresado en 1° medio, ha aumentado en prácticamente todos los liceos estudiados a través del tiempo. Y aquí se destaca el Liceo Bicentenario People Help People de Pilmaiquén, dependiente de SNA Educa (Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura), “que en el transcurso de una década aumentó la tasa de retención desde un 30% en la cohorte 2004 a un 57% en la cohorte 2013”.
  2. La tasa de titulación de los establecimientos técnico-profesionales y polivalentes (que ofrecen educación humanista-científico y técnico-profesional o TP) al primer año de graduación de 4° medio, también es alta. De hecho, “todos los liceos de la muestra seleccionada se encuentran por sobre el promedio de los liceos del mismo nivel socioeconómico (…) Destacan las excepcionalmente altas tasas de titulación, obtenidas el año 2017, por los liceos Pablo Neruda (76%), People Help People (86%), Bright College (97%) y el Liceo Industrial Ricardo Fenner (93%)”. Este último depende de SNA Educa (Corporación Educacional de la Sociedad Nacional de Agricultura).
  3. Mayor estabilidad del cuerpo docente, lo que se tradujo en menor rotación de profesores. Esto se pudo apreciar en algunos de los establecimientos estudiados. “Tres establecimientos que en el período 2005-2006 tenían tasas de rotación mayores al promedio nacional lograron disminuirlas de forma notable: Liceo Pablo Neruda, Liceo San Nicolás y Liceo Industrial Ricardo Fenner. Si bien la disminución no fue constante a través del tiempo, estos tres establecimientos lograron reducir sus tasas de rotación en el transcurso de 10 años en más de 20 puntos porcentuales, pasando de tasas de dos dígitos a tasas de un solo dígito”.

Pero, ¿Cómo lo lograron?

Algunas prácticas a considerar:

-Nivelación de los estudiantes: los liceos que forman parte de este estudio se han preocupado de nivelar los conocimientos y habilidades de lectoescritura y matemática, indispensable para alcanzar buenos resultados en educación media.

Por ejemplo, el Liceo de los Ángeles, “ante la imposibilidad de seleccionar a sus alumnos, incluye desde 2015 contenidos de básica en los programas de sus cursos iniciales, a lo que se suma un trabajo explícito de formación de hábitos de estudio y de comportamiento dentro del aula, algo inédito para profesores acostumbrados a tratar con alumnos de alto desempeño y motivación al aprendizaje”.

Y el Liceo Valentín Letelier, “además de dar continuidad al programa de nivelación restitutiva de saberes para sus cursos de más bajo rendimiento, implementado en el marco del programa Liceo para Todos, ha sumado horas JEC de nivelación en lenguaje y matemática para todos sus cursos de 7° y 8° básico”.

-Trabajo de reforzamiento con estudiantes rezagados: algunos liceos aplican esto de forma obligatoria, mientras que en otros es optativo.

“En el Liceo Canelo, por ejemplo, los estudiantes con bajo rendimiento en las asignaturas de matemática, lenguaje e inglés deben asistir obligatoriamente a reforzamientos en las horas de clases de artes y orientación y en las tardes. El Liceo San Nicolás también contempla durante las tardes reforzamientos obligatorios para algunos de sus alumnos, a los que voluntariamente se pueden sumar otros estudiantes que lo requieran. En cambio, en el Liceo Ricardo Fenner, el reforzamiento para las asignaturas, tanto del plan general como de especialidades, es voluntario y cada curso tiene un horario asignado para ello, mientras el Pablo Neruda ofrece talleres optativos de reforzamiento fuera de la jornada escolar”.

Por otro lado, en 7 de los 12 liceos de la muestra, pero ausente en el caso de los liceos Bicentenario y algunos liceos TP, se ha implementado el Programa de Integración Escolar (PIE) para apoyar a los alumnos con más dificultades. Esto a su vez ha implicado contratar nuevos profesionales para apoyar el trabajo en aula.

“En la mayoría de los casos el PIE se ve limitado por contar entre sus profesionales con educadores diferenciales que no son especialistas en enseñanza media, lo cual restringe las posibilidades de colaboración horizontal, diálogo con los profesores y ejercicio de la codocencia, que son objetivos del programa. Sólo en el Liceo San Nicolás los profesores de integración son todos de enseñanza media con postítulos en educación diferencial, lo que representa una ventaja muy significativa a la hora de trabajar conjuntamente con profesores de asignatura y con los estudiantes de media”.

Además, algunos liceos han incorporado la práctica de “asistentes de sala”, de reciente introducción en la enseñanza media. “En el Liceo Ricardo Fenner, por ejemplo, han contratado profesores de educación básica como asistentes para nivelación de 1° y 2° medio. En el Valentín Letelier los profesores de lenguaje y matemática trabajan con asistentes de aula, mientras que, en el People, estudiantes de último año de Pedagogía o recién egresados ayudan a gestionar la disciplina y reforzar a los estudiantes rezagados dentro de la sala, y fuera de ella asisten el trabajo administrativo de los profesores”.

Foto: Gentileza del Liceo Bicentenario Industrial Ingeniero Ricardo Fenner Ruedi, de La Unión, Región de Los Ríos

Y respecto de la conformación de los cursos, hay algunos casos más controvertidos, pero interesantes. Por ejemplo, en el Liceo San Nicolás los estudiantes son asignados a uno de los tres o cuatro grupos que hay por asignatura. “Cada grupo corresponde a un nivel de exigencia diferente, aunque todos cubren los objetivos curriculares establecidos. Pero los estudiantes constantemente son evaluados y pueden cambiar de un nivel a otro”.

-Vinculación con el entorno: para la educación media TP, es clave abrir una oferta conectada con las necesidades del mundo laboral y tener estrechos vínculos con las empresas. De hecho, en todos los liceos TP o polivalentes estudiados, hay convenios con empresas que les garantizan cupos para las prácticas profesionales de sus alumnos. “En este ámbito, un rol muy importante de las empresas es la retroalimentación que hacen a los liceos sobre las fortalezas y debilidades de los alumnos practicantes, información que permite a los liceos tomar decisiones respecto de ajustes curriculares y formativos, actualizaciones tecnológicas, mejoras en equipamiento e insumos, entre otras”.

Destaca el rol de los Consejos Asesores Empresariales (CAE), que apoyan a los liceos en diversos ámbitos: curriculares, de equipamiento o recursos, productivos, entre otros. Por ejemplo, “en los liceos de la SNA (Sociedad Nacional de Agricultura), los consejeros empresariales actúan como representantes del sostenedor en los territorios y mantienen una comunicación estrecha con los equipos directivos. Y en el caso del Liceo People Help People, estos consejeros visitan todas las semanas el establecimiento y según su especialidad asesoran en materias productivas, como el monitoreo y cuidado de la salud de los animales, el manejo de los cultivos de flores o decisiones de compras”.   

-Constitución de equipos docentes más estables y comprometidos: esto ha ido de la mano con diversos procesos de reestructuración institucionales y de mejoramiento escolar. Obviamente, es fundamental atraer y retener un equipo docente competente. En algunos casos ha habido despidos, pero luego la retención de los profesores ha sido la norma.

“La gran mayoría de estos liceos realiza una buena gestión de recursos humanos docentes. Esto se consigue porque en general intentan ofrecer condiciones laborales satisfactorias, como una alta concentración horaria, tiempos para el trabajo no lectivo y un entorno institucional estimulante para trabajar, generalmente sustentado en la confianza sobre las capacidades docentes”.

Deuda con los alumnos más aventajados

En este punto, faltan iniciativas específicas para potenciar sus habilidades. En general, se restringen a actividades extracurriculares: academias o selecciones deportivas o artísticas para participar en certámenes. Y esto es más escaso aún en los liceos TP.

“En algún momento de la década liceos como el People o San Nicolás trabajaron dentro del aula con tutorías formales entre pares que beneficiaban a estudiantes de ambos extremos del desempeño, a la vez que otros, como el Fenner y el Liceo Antonio Varas, contaban con programas de talentos de universidades, pero tales iniciativas no han tenido continuidad”.

Procesos de reestructuración institucionales

En la muestra de 12 liceos que formaron parte de este estudio, “quizás el mayor ejemplo de reestructuración está dado por aquellos que cambiaron la orientación de su proyecto educativo, pasando de ser liceos científico-humanistas y por tanto con una orientación pre-universitaria, a ser liceos técnico-profesionales enfocados en preparar directamente para el mundo del trabajo”.

Tal como se explica en el libro“El liceo en tiempos turbulentos: ¿Cómo ha cambiado la educación media en Chile?”, cuatro liceos experimentaron este proceso de reconversión durante la década de los 1990s y a inicios de los 2000: el Pablo Neruda, el Minero América, el Bright College y el San Nicolás. Eran establecimientos que atendían a una población de bajo nivel socioeconómico y que buscaron ser atractivos abriendo especialidades de formación técnica.

“La recuperación de matrícula resultó tan exitosa que tres de los cuatro liceos se convirtieron completamente en liceos TP, y sólo uno de ellos mantuvo el canal de formación general pasando a ser polivalente”. Este último es el Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás.

Más información en: “El liceo en tiempos turbulentos: ¿Cómo ha cambiado la educación media en Chile?”. Coordinadores: Cristián Bellei, Mariana Contreras, Juan Pablo Valenzuela, Xavier Vanni. Ediciones LOM, 1ª. edición marzo 2020.

* Bright College, Liceo Histórico y Liceo Canelo son seudónimos creados para identificar aquellos liceos que no aceptaron publicar sus estudios de casos o solicitaron su publicación anónima. Con esas denominaciones figuran en el libro ya mencionado.

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