Ciencia y Tecnología

APRENDIENDO SOBRE EL GAS QUE ILUMINA LA CIUDAD

13/07/18 por consuelo.agusti

 La Fundación GascoEduca viene trabajando desde 2008 por la educación científica de nuestro país. Labor que tiene su asiento en su tradicional edificio corporativo, emplazado en pleno centro de Santiago y cuyas exhibiciones reciben cada año a cerca de 3 mil estudiantes, tanto de enseñanza básica como de media y alrededor de 1.200 docentes de escuelas y liceos de los más diversos puntos de la capital.

La edificación, de 900 metros cuadrados, alberga de forma permanente muestras orientadas a estudiantes, docentes y público general. En este centro de extensión las personas pueden conocer de cerca la trayectoria de la industria del gas en Chile, cuál es el panorama mundial de los combustibles fósiles y ahondar en los procesos y la distribución del gas en todas sus versiones.

La historia de la llegada del gas a nuestro país se remonta al año 1856, cuando los habitantes del centro protestaron ante la Municipalidad de Santiago por lo inseguro y peligroso que era transitar de noche en el radio céntrico de la ciudad. La oscuridad se prestaba para ocultar las “fechorías de asaltantes, bandidos y ladrones”. Para solucionar el problema, el municipio invitó a todos los interesados a presentar una propuesta para crear un sistema de alumbrado.

El nuevo sistema debía proporcionar iluminación a dos sectores muy importantes de la época. Estos lugares en la actualidad son: el perímetro delimitado por la calle José Victorino Lastarria oriente y Brasil al poniente, el Tajamar del río Mapocho al norte y a la Alameda hacia el sur, mientras que el segundo tramo comprendía desde la calle Portugal al oriente hasta Dieciocho al poniente y entre la Alameda al norte y hacia el sur la calle Diez de Julio.

Crédito: Vista del cerro Santa Lucía antes de 1872. Colección Fotográfica del Museo Benjamín Vicuña Mackenna. N° de Inventario 1239.

Tras una licitación, Maximiano Errázuriz y su suegro, José Tomás Urmeneta, se adjudicaron el proyecto. Su propuesta prometía iluminar con 600 faroles a gas por dos años y medio, alrededor de 272 manzanas del centro de la capital, incluyendo la Alameda, la Plaza de Armas y el nuevo Teatro Municipal, que por ese tiempo estaba en fase construcción. Siendo este último lugar el más importante dentro de todo el proyecto de iluminación, ya que, con la presencia del Presidente de la República Manuel Montt, la noche del 17 de septiembre de 1857, el emblemático recinto abrió por primera vez sus puertas al público.

Con el transcurrir del tiempo la iluminación le dio mayor movilidad y seguridad a la vida cotidiana de los vecinos de la comuna.  Esto trajo la inauguración de clubs y salones de baile, los cuales promovían el esparcimiento. Posterior a esto, se inauguró el Mercado Central, el 23 de agosto de 1872, y el paseo del Cerro Santa Lucía en 1874, todos ellos iluminados con gas.

El ocaso del gas sobrevino a partir de 1879, cuando a nuestro país llegó la empresa inglesa Parrish Bros. Ellos rápidamente obtuvieron la concesión para instalar el alumbrado público y particular, junto a eso traían la promesa del tranvía para los capitalinos.

El fin de las luminarias a gas, llegó posterior a la fiesta del Centenario en 1910. En ese período la electricidad ya le había ganado al gas y las céntricas calles de Santiago, negocios y vitrinas, mostraban el más novedoso sistema de alumbrado para la época, el cual invitaba a los transeúntes a disfrutar de la vida nocturna.

Después de 1927, la industria del gas debió reinventarse para seguir vigente. Así fue como el gas hidrógeno fue conquistando espacios, tanto en el uso doméstico como en el ámbito industrial, lo que perdura hasta hoy y se palpa en las casas, las calles, el comercio, los servicios, las fábricas a lo largo de todo Chile.

GASCOEDUCA

Durante el 2016 un equipo de profesionales expertos en temas de educación y contenidos crearon el portal www.gascoeduca.cl , el cual proporciona material educativo gratuito y al alcance de todos. “A lo largo de estos años la fundación ha contribuido a acercar las ciencias al mundo escolar, poniendo contenidos educativos de calidad al alcance de alumnos, docentes y usuarios de todo tipo, a través de su sitio web”, señala Josefina Tocornal, directora ejecutiva de Fundación Gasco.

En el sitio se accede a una biblioteca digital, con fotografías y videos educativos que se adaptan a los contenidos curriculares desde 3° básico a 2° medio. Junto con ellos, en el mismo sitio, los usuarios pueden solicitar una visita presencial por el Centro de Extensión de Santiago, recorrido que culmina en la Sala de Experiencias. Allí los estudiantes pueden observar, por ejemplo, demostraciones científicas relacionadas a la energía, las que también están alineadas con los objetivos curriculares establecidos por el Ministerio de Educación para cada nivel, desde 3° básico a 2° medio.

Y a quienes se encuentren en otras regiones, el sitio ofrece la opción de hacer un tour virtual, el que lleva por el mismo recorrido y en donde también se conoce la historia del gas y se experimenta sobre los tipos de energía que existen, pero con el usuario instalado en su casa o una sala de clases.

Los interesados en asistir a las visitas guiadas de la Fundación Gasco deben inscribirse en el sitio web www.gascoeduca.cl y acceder a “Inscribe tu visita”, así podrán vivir, gratuitamente, la interesante experiencia pedagógica.

Gracias a esta modalidad, más de 3.000 estudiantes y 1.200 docentes han aprendido todo sobre el gas y su correcto uso, en encuentros que combinan la exposición de contenidos con una actividad práctica. GascoEduca se destaca como un lugar donde los estudiantes, además de conocer el mundo de energía, tienen la posibilidad de aprender ciencia de manera entretenida.

 LA FUNDACIÓN EN REGIONES

Luego de cumplir los 10 años tiene en mente expandir su senda de la enseñanza. Desde enero de este año, en conjunto con la Fundación Ecosciencie, están llevando a cabo actividades en colegios de Magallanes, en donde promueven la conciencia ambiental y científica de los estudiantes a través de un “Labmóvil” , que ya ha visitado a varios establecimientos de Puerto Natales, y que ha tenido la participación de 716 alumnos.

Y hacia el norte, en la Región de Atacama, han probado con un centro de experiencias, específicamente en la ciudad de Caldera. El que parte funcionando con actividades científicas abiertas para todo público el segundo semestre de este año.

Para más información los invitamos a revisar las redes sociales de GascoEduca.

/GascoEduca

@FundacionGasco

@Fundacion_gasco

 

 

 

 

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