Conversando

Amanda Céspedes, neuropsiquiatra infantil: Clase magistral a los padres y docentes chilenos

15/06/20 por reveduc

En Revista de Educación N° 390: Clase magistral de Amanda Céspedes, Presidenta de la Fundación Educacional Amanda, neuropsiquiatra infantil de la Universidad de Chile, académica y escritora. A continuación, un breve adelanto.


Los educadores pueden y deben trabajar sus propias emociones, pues son ellos los que acompañan a los niños en su crecimiento y desarrollo. Los autocuidados -la higiene del sueño, una alimentación sana y el ejercicio en casa- son importantes, pero “lo primero es buscar la paz interior aunque estemos en medio de la tormenta”, afirma la experta en neurociencias aplicadas a la educación[1], quien en este número de la Revista de Educación nos entrega una clase magistral sobre educación socioemocional. Algunas estrategias útiles, agrega, son la meditación, el mindfulness, el yoga y todas las prácticas venidas del Oriente, así como la fe, la certeza de que todo tiene un sentido y un propósito.

El rol de las emociones en el desarrollo y crecimiento de niños y adolescentes

Las emociones son las respuestas del organismo a lo que va ocurriendo tanto en lo externo como en nuestro interior (e-motion= movimiento). Estas respuestas involucran a todo el organismo, son procesadas, almacenadas e integradas en el cerebro, en una región denominada Sistema Límbico, y vivenciadas conscientemente en la corteza cerebral, lugar donde les damos nombre, las asociamos y activamos con recuerdos, con las lecturas, el cine y otras experiencias. La forma en que vivenciamos las emociones modela nuestra personalidad. Las emociones son tanto la brújula que debiera guiar la conducta de modo adaptativo como el pasaje a un derrumbe personal de consecuencias impredecibles. Cuando guían la conducta de modo adaptativo nos permiten tener una visión compartida de la realidad y operar desde la sinergia entre emoción y razón (objetividad), mientras que cuando nos invaden sin permitirnos modularlas desde la razón (reflexión) nos dañan y dañamos a otros. Nos tornamos profundamente subjetivos. Las emociones nublan nuestra razón y nos conducen a tomar decisiones equivocadas. Por ejemplo, un adolescente que huye de la casa porque piensa que su madre lo odia, está tomando decisiones emocionales. Más que pensar racionalmente, está pensando desde la rabia. Y toda decisión tomada desde la rabia, el miedo, la frustración, puede conducir a un desastre.

Clase magistral completa en: Revista de Educación N° 390. Pronto en circulación.


[1] Presidenta de la Fundación Educacional Amanda. Neuropsiquiatra infantil de la Universidad de Chile. Realizó un postgrado en neuropsicología y neuropsiquiatría infantil en la Universitá degli Studi de Turín, Italia. Académica en diversas universidades chilenas y escritora. Expositora en el seminario online “Aprendizaje socioemocional en tiempos de pandemia”, organizado recientemente por el Mineduc junto a la Unesco y Unicef.

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