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Aina Bestard, ilustradora: CONOCIMIENTO BAJO EL COLOR DE LAS LUPAS

30/12/19 por reveduc

La autora del libro: “¿Qué se esconde dentro del cuerpo humano?”, de la Editorial Escrito con Tiza, revela en entrevista con Revista de Educación cómo los libros interactivos con lupas de colores son una alternativa frente a la invasión del mundo tecnológico. “Sin una pantalla consigues efectos casi más potentes y atraes la atención de los niños”, afirma.

El dibujo ha sido una constante en la vida de Aina Bestard, quien nació en Mallorca (1981), pero ha estudiado y vivido siempre en Barcelona.

Estudió diseño en ESDI (Escuela Superior de Diseño, Universitat Ramon Llull) y luego, hizo un Posgrado en Ilustración Creativa, en EINA (Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona). Ha trabajado en el departamento de moda de ESDI y ha creado estampados para Miró Jeans y ropa interior en Woman’s Secret. También vivió en Mallorca, donde diseñó zapatos para Camper durante más de cinco años. 

De pequeña, su abuelo le enseñó a dibujar para atraparla en su propia vocación. “Vengo de una familia en la que todos tienen un trabajo profesional relacionado con el dibujo. Mi abuelo y sus hermanos eran artistas y vinculados al mundo del diseño. Mi madre es artista grabadora y profesora de bellas artes. Mi tío es arquitecto. Siempre en esa casa se dibujó. Una de las formas de relacionarse con los niños fue a través del juego y dibujar”, recuerda.

Pero, en definitiva, en el ámbito de la ilustración se sumergió recién hace siete años. “Yo venía del área del diseño y siempre los trabajos estuvieron relacionados con el dibujo, la ilustración, estampados y diseños de suelas de zapatos. Hubo un momento en que comencé a explorar y concentrarme más en la ilustración y ahí empecé a hacer colaboraciones en editoriales (…) A modo de hobby fui haciendo cursos relacionados con la ilustración, siempre como herramienta extra para mi vida profesional, para aprender más técnicas. Nunca pensé que me dedicaría a esto a tiempo completo”.

TRES TINTAS PARA UN PROYECTO

Su libro más reciente: “¿Qué se esconde dentro del cuerpo humano?”, de la Editorial Escrito con Tiza, tiene la gracia de ser interactivo. Incluye tres lupas de colores verde, azul y rojo que, aplicadas a las imágenes, dan paso al descubrimiento y a la fascinante exploración del cuerpo humano.

¿Qué la motivó a crear este libro? ¿Por qué eligió el tema del cuerpo humano?

Siempre he consultado libros sobre cómo se trabaja el diseño del producto, tener una idea y proyectarlo con una función. Un día me llegó un blog donde se mostraba un proyecto de papeles murales y estaban impresos a tres tintas y dependiendo de la luz parecía un estampado u otro. Me pareció una idea interesante para aplicarla al ámbito del libro infantil. Lo primero que se me vino a la cabeza fue hacer el cuerpo humano, porque la técnica permite hacer el efecto de una radiografía. El cuerpo humano fue el tercero de la colección que empecé con el libro del bosque, publicado en Chile el año pasado.

Las ilustraciones, ¿con qué técnica las realizó para lograr luego el efecto que se logra con las lupas? ¿Y cómo se inspiró para llevarlas a cabo?

La técnica ya existía. Son tres tintas de distintos colores que mediante los filtros ópticos de las lupas anulan uno de los colores y esto da paso a visualizar otros colores. Crea un efecto de dibujos escondidos dentro de otros. A nivel de estilo siempre me han inspirado los museos, la artesanía popular y las tramas. Me gusta la decoración vegetal, me inspira el diseño textil.

¿Cómo surgió la idea de incorporar la técnica interactiva de las lupas de tres colores en este libro?

Primero, me inspiró la técnica y luego el libro. Creo que esto viene por mi trabajo en el diseño de productos a diferencia de otros autores, que tienen la historia y luego la dibujan. Yo, al revés, primero la técnica y luego el texto.

Los textos, ¿también son creación suya y qué rol juegan?

Al ser un libro tan personal genero las imágenes y después el texto. Los escritos los trabajamos con una redactora. Tengo las imágenes muy claras y el ritmo al que se tienen que mover las lupas.

¿Para qué edad está pensado este libro?

Los libros están pensados para niños a partir de los cuatro años, pero son para todo el mundo. Al ser una experiencia un poco mágica, ya que a través de las lupas te sorprende lo que ves, es apto para todas las edades.

“NO TODO ES LO QUE PARECE”

¿Cuál es el propósito de libros como éste? En otras palabras, ¿qué se espera lograr en los niños?

Desde siempre lo que se busca es trasmitir la idea de que no todo es lo que parece, que hay bastantes capas en la vida. Nos invita a no quedarnos con la primera imagen o impresión. Implica el ejercicio de observar la imagen.

¿Qué es lo más novedoso de esta obra?

Este tipo de libros son interesantes frente a la invasión del mundo tecnológico. Parte de una técnica que es muy analógica, que casi parece magia. Sin una pantalla consigues efectos casi más potentes que el de una pantalla y atraes la atención de los niños.

¿Qué otros temas ha abordado en este tipo de libros?

Antes de la colección de las lupas, hay otro título que se llama “La escuela bajo el mar” y parte de una técnica y una idea. Yo hacía stickers para pegar en la pared. A través de esa idea y al ir invitando a los niños a que crearan sus propios stickers fue que generé este libro. Después viene “Qué se esconde”, que es una invitación a ver que hay vida dentro del bosque, del mar y del cuerpo.

Elaboré uno ahora que se llama “Nacimientos bestiales”, hecho con papel vegetal y trasparencia. Narra distintas historias del modo de nacer en el mundo animal. Pone hincapié en que hay muchas formas de nacer en el mundo animal. Hay distintas familias y formas de gestionar la maternidad y la paternidad.

¿Todos sus libros son ilustrados e interactivos (con lupas o cosas semejantes)? ¿Por qué?

Llegué al mundo de la ilustración después de pasar por otras etapas y he aprendido a trabajar desde el punto de vista del diseño, de la función y de los objetivos.

La literatura de no ficción, a su juicio, ¿debería ser más abordada en los colegios? ¿Como lectura complementaria o como actividad en clase?

Hay muchos modos de acercarnos a la realidad que nos rodea o para explicar conocimientos y mientras más herramientas tengan los niños para experimentar es mucho mejor. Mientras más puntos de vista tengan para acceder al conocimiento, es más enriquecedor.

Es una herramienta interesante para el mundo de la educación trabajar con estos libros y con los temas que plantea. Con el último que escribí se hizo una exposición en Lyon (Francia), la que fue visitada por estudiantes que hicieron actividades relacionadas con los contenidos y se acercaron a la biología. La colección “Qué se esconde” también generó talleres interesantes para los niños a nivel plástico.

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