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60 Lecciones para mejorar el mundo

07/10/21 por

Un reto que a primera vista podría parecer demasiado ambicioso, pero no lo es.  Fernando Reimers, académico de la Universidad de Harvard, creó con ese propósito un currículo de 60 lecciones, que hoy está a disposición de todos los docentes en su libro: “Empoderar alumnos para la mejora del mundo en sesenta lecciones”. Así lo dio a conocer en el “Seminario de Educación para la Ciudadanía Global”, organizado por la Fundación Educacional Seminarium. Cualquier escuela, sin importar el país o localidad, puede aprovechar este material, adaptarlo si lo estima necesario y así enseñar con éxito el tema de la ciudadanía global.

“A través de un grupo en Facebook, estoy en comunicación constante con los graduados del programa de postgrado en Política Internacional de Educación que dirijo en Harvard. Estos graduados, a su vez, se han organizado a sí mismos en subgrupos regionales, lo que les permite acceder al apoyo de sus compañeros en el ejercicio de sus tareas profesionales. De este modo, Facebook hace posible una forma de “inteligencia colectiva” que hubiera sido imposible antes de la Internet. Gracias a la infraestructura tecnológica, hay varias redes globales de individuos que posibilitan a los miembros que las usan beneficiarse del conocimiento colectivo. Pero, al mismo tiempo, la red social puede y ha sido utilizado para fines violentos por grupos que se organizan con la intención de causar daño a otros (grupos de odio, por ejemplo) o para esparcir información falsa, creando “cámaras de eco” en las cuales los “hechos alternativos” reciben el mismo crédito que la realidad”, comenta el académico Fernando Reimers, de la Universidad de Harvard, en su libro “Empoderar alumnos para la mejora del mundo en sesenta lecciones”.

Hoy cerca de dos mil millones de personas —un tercio de la humanidad—, utiliza la red social Facebook cada mes; aproximadamente 1.2 mil millones de ellos lo hacen diariamente.

Y esto no es bueno o malo en sí mismo, todo depende del uso que se le dé. Y lo mismo puede decirse de la globalización como tal, que resulta en gran medida de la transformación de la comunicación, la organización y producción de bienes y servicios y los desarrollos tecnológicos. “El que dicho proceso mejore o empeore el bienestar humano, dependerá de los usos que hagamos de estos elementos de la globalización”, sostiene.

Cómo educar para una ciudadanía global

Aquí es donde entra el desafío para los docentes: cómo enseñar las habilidades que contribuyen a un mejor mundo. En Harvard se les llama “competencias del siglo XXI” y en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), “competencias globales”, pero básicamente es lo mismo.

Fernando Reimers, quien recientemente participó en el “Seminario de Educación para la Ciudadanía Global”, invitado por la Fundación Educacional Seminarium, destacó que junto a un grupo de estudiantes de Harvard desarrolló  un currículo de 60 lecciones, que está a disposición de todos los docentes en su libro: “Empoderar alumnos para la mejora del mundo en sesenta lecciones”. Sus expectativas: que los docentes lo usen como una suerte de prototipo, como un recurso para ayudarlos a diseñar y evolucionar su propio currículo. Incluso, podrían enseñar el currículo de 60 lecciones tal como se presentan en este libro y, después, hacer progresivas modificaciones a estas lecciones.

“El currículo apoyará a los maestros que enseñan a los alumnos, paso a paso, desde 1° básico hasta 4° medio, cómo mejorar el mundo. La fortaleza de éste es su simplicidad. Son cinco lecciones en cada grado, una tarea al alcance de la mayoría de los maestros. Esto hace que el currículo de las 60 lecciones sea ampliamente accesible y potencialmente escalable”, explica.

Desde que se desató la pandemia por COVID-19 es más urgente aún impulsar esto, agrega Reimers. “Hace un año el mundo cambió. El COVID fue como un meteorito que golpeó la Tierra con todas sus fuerzas. Desgraciadamente no estamos al final de esta pandemia y la situación en muchas partes del mundo es muy crítica, con hospitales desbordados. Pero si hay algo que quedó en evidencia son las  vulnerabilidades que tenían las sociedades. Por lo tanto, salir de esto va a requerir realmente imaginarse un mundo mejor y tener la capacidad de construirlo. Ésa es la conexión entre la pandemia y la educación de competencias globales, porque es el desarrollo de esas competencias lo que permitirá que los estudiantes sean capaces de colaborar para el bien común impulsados por la compasión y la solidaridad, indispensables para enfrentar las consecuencias que dejará esta pandemia”.

En todo caso, a su juicio se rescatan siete “dividendos” que dejó esta pandemia: mayor énfasis en educar integralmente (desarrollo socioemocional), mayor aprecio de la ciencia y la tecnología, mayor aprecio y uso de la tecnología, mayor comunicación entre las escuelas y los hogares, mayor valoración social de la educación, mayor colaboración entre los maestros y otros y mayor valoración de las alianzas.

Una mirada breve a las 60 lecciones

Se agrupan en 5 lecciones por curso, las que apuntan a una meta de aprendizaje común. Además, cada lección fue preparada en función de asignaturas o áreas de trabajo específicas como arte, escritura, artes visuales y escénicas, matemáticas, educación cívica, lenguaje, etc.

Ejemplo: Curso: 4° básico

Vista general – Metas de aprendizaje

Esta unidad ayuda a los alumnos a desarrollar un sentido de pertenen­cia con relación al mundo y a comprender cómo todos los aspectos de la vida se relacionan entre sí con referencia a los valores de uno mismo. La unidad está diseñada para que sea una secuencia de cinco lecciones, aunque cada lección se puede aplicar independientemente. Cada uni­dad también está diseñada para anticipar los conceptos que se introdu­cirán en la siguiente lección.

Andamiaje de la lección

Lección 1: Desarrollar identidades propias

Lección 2: Aprender acerca del ambiente

Lección 3: Naciones y recursos

Lección 4: ODS y pasos para la acción

Lección 5: Unir todo

Objetivos del aprendizaje

Los alumnos pensarán acerca de sus identidades y las describirán, así como su lugar en el mundo.

Los alumnos identificarán las formas en las que pueden contribuir para la salud del ambiente y la reducción de desechos.

Los alumnos colaborarán en un proyecto final y una escenificación frente a sus compañeros.

Y luego, se procede a explicar cada una de las 5 lecciones.

Lección N° 3: “Comunidad y Sociedad”. Está prevista para ser trabajada en ecología. Incorpora un resumen y justificación de la lección, metas instructivas, metas de comprensión, preguntas esenciales, objetivos de aprendizaje, evaluación y secuencia de actividades. En este último ítem se señala:

Introducción (6 minutos): Revisión de la lección 1. Pregunte a los estudiantes qué recuerdan de la lección 1. Los alumnos deberán ser capaces de hablar de sus valores individuales. Preguntas: ¿Quién puede recordar lo que son los va­lores?, ¿alguien puede compartir sus valores?, ¿pode­mos ser amigos si nuestros valores son diferentes?

Indique a los alumnos que, en esta lección, aprenderán de los valores de su comunidad. Preguntas: ¿Quién me puede decir lo que piensa que es importante para su familia?, ¿cuál es un valor im­portante en nuestra comunidad?

Después de escuchar algunas respuestas, acote el tema a los valores de la comunidad en referencia a un ambiente sostenible. Preguntas: ¿Qué crees que nuestra comunidad pien­sa del ambiente?, ¿de la naturaleza?, ¿respetamos la naturaleza?, ¿por qué?, ¿por qué no?

Las 3R (14 minutos): Introduzca el concepto de las 3R (Reducir, Reusar y Reciclar) y los efectos del desecho (el dese­cho es cualquier cosa que tiramos a la basura). Luego, se detallan paso a paso preguntas y acciones en esa línea.

Actividad (15 minutos):

En grupos o individualmente: Distribuya una botella a cada alumno y pídale que la convierta en algo crea­tivo que pueda volver a utilizar.Entregue tijeras, cinta, pegamento, papeles de colores y lo que los alumnos necesiten para realizar la tarea. Haga que los alumnos colaboren y compartan sus ideas entre todos, escuchando respetuosamente las distintas ideas y pensando en soluciones creativas para cada problema.

Después de 10 minutos de actividades, pase 5 minutos con cada grupo (o individuo) para escuchar lo que hicieron con sus botellas.

Preguntas: ¿Cómo podemos convertir este desecho en algo útil?

Finalmente se propone la actividad de cierre, en que se vuelve a enfatizar los efectos del desecho en el ambiente, se pregunta a los alumnos qué son las 3R que ayudan al ambiente y se les recuerda que hay algo que cada uno de nosotros podemos hacer para ayudar al ambiente. Se les plantean preguntas: ¿Qué hemos aprendido hoy acerca del de­secho?, ¿cómo ayudan al ambiente las 3R?, ¿qué po­dríamos hacer para ayudar al ambiente?

Y se indican links con recursos digitales para los docentes y los alumnos.

Fuente: Reimers, Fernando. “Empoderar alumnos para la mejora del mundo en sesenta lecciones. Versión 1.0”. Se puede descargar gratuitamente en:https://www.researchgate.net/publication/320046890_Empoderar_Estudiantes_para_la_Mejora_del_Mundo

Conceptos claves

Qué es la educación de ciudadanía global: la globalización requiere un nuevo énfasis en la educación para la ciudadanía global. Esto significa ayudar a los alumnos a entender y apreciar los derechos humanos y los desafíos globales compartidos y, por consiguiente, convertirse en ciudadanos globales comprometidos. Para hacer esto bien, es esencial un currículo de ciudadanía global intencional y de alta calidad. Y para ser capaces de generar espacio para un nuevo currículo y apoyarlo, las escuelas deben elaborar e implementar una estrategia de educación de ciudadanía global.

Qué es ser un ciudadano global competente: significa entender las fuerzas que unen al mundo a una velocidad acelerada, y tener las capacidades de operar efectivamente a través de las fronteras de los Estados nacionales, para colaborar con otros atendiendo desafíos compartidos, o para aprovechar las oportunidades que ofrecen. Sin embargo, la capacidad de la mayoría de las personas para comprender dicha integración global es limitada. Por “fuerzas que unen al mundo”, se hace referencia a procesos que cruzan las fronteras de un Estado nacional particular y que no se pueden explicar ni abordar dentro de dichas fronteras, tales como el cambio climático.

Riesgos globales: el Foro Económico Mundial identifica cinco tendencias que afectan los grandes desarrollos: 1) Aumento en la desigualdad; 2) Clima cambiante; 3) Polarización de sociedades en aumento; 4) Ciberdependencia en aumento; y 5) Envejecimiento de la población. Además, asegura que estas tendencias provocarán interconexiones notables entre los riesgos, tales como: 1) Desempleo y subempleo, con la consiguiente inestabilidad social; 2) Migración involuntaria a gran escala y, en algunos casos, colapso o crisis del Estado; 3) El fracaso para controlar el cambio climático o adaptarse a él y la crisis del agua; 4) El fracaso de la gobernanza nacional e inestabilidad social; 5) Conflictos interestatales de consecuencias regionales que asegurarán migraciones a gran escala.

“Para gestionar efectivamente estos riesgos, es importante que las personas los entiendan, y que sean capaces de responder con eficacia ante ellos. Hay una desconexión significativa entre la evidencia científica que documenta el calentamiento global, y el conocimiento, la actitud y los comportamientos de la mayoría de las personas con referencia a las posibilidades para desacelerar el calentamiento global. Algunos incluso cuestionan la evidencia, la mayoría la ignora y pocos están listos para cambiar sus comportamientos o asumir los costos de intentar frenar el proceso”.

Fuente: Reimers, Fernando. En el libro “Empoderar alumnos para la mejora del mundo en sesenta lecciones. Versión 1.0”.

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