En el Aula

EL DESAFÍO DEL AUSENTISMO ESCOLAR

21/06/16 por reveduc

 

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Un total de 7.000 estudiantes son parte este año del programa “Aquí Presente”, que impulsa la Intendencia Metropolitana y el Mineduc con el objetivo de prevenir la deserción escolar. En 2015, el trabajo en terreno de duplas de profesionales del área psicosocial contribuyó a mejorar la asistencia en un 66%.

La Escuela Básica Tupahue, de la población La Bandera (comuna de San Ramón), atiende a 318 estudiantes, distribuidos entre prekínder y octavo básico. Son niños con un índice de vulnerabilidad de un 81,7%, que muchas veces han presentado una baja asistencia a clases principalmente por enfermedades crónicas o porque sus padres trabajan.

Con el propósito de revertir esa situación, en 2015 la dupla compuesta por Camila Duarte (Trabajadora Social) y María José Cuevas (Profesora de Filosofía) inició un intenso trabajo. Primero, hicieron un recorrido bastante extenso por varias comunas de Santiago para llegar a los hogares de todos los alumnos del colegio.

Así conocieron la situación de cada uno de ellos y pudieron entrevistar a sus padres.

“Yo creo que ése fue el momento en que los papás se dieron cuenta de la importancia de enviar a sus hijos al colegio, sostiene la directora de la Escuela Básica Tupahue, Marcela Valenzuela. Tomaron conciencia de que si no lo hacían, estaban vulnerando el derecho a la educación que ellos tenían”.

La comunidad reaccionó de forma muy positiva ante el proyecto y los avances se tradujeron en una disminución de la deserción y una mejor convivencia escolar.

“AQUÍ PRESENTE”, EN CONTACTO CON LA REALIDAD

La experiencia descrita forma parte del programa “Aquí Presente”, que impulsa la Intendencia Metropolitana y el Ministerio de Educación desde 2015. Este año, la iniciativa -que se enmarca dentro del plan regional de Fortalecimiento de la Educación Pública- beneficiará a 53 escuelas públicas de 49 comunas de la Región Metropolitana.

Participarán 104 profesionales del área psicosocial: psicólogos, trabajadores sociales, profesores y/o antropólogos, conformando 52 duplas que apoyarán a los docentes en cada escuela.

Recientes investigaciones han dejado en evidencia que uno de los factores de riesgo en el ausentismo escolar es tener un familiar directo con antecedentes de deserción. Las duplas, entonces, deben conocer este tipo de situaciones, pues son las encargadas de vigilar y encender las alarmas ante los docentes.

Asimismo, es necesario que entren en contacto con la realidad cotidiana de cada niño. “El esfuerzo de estos profesionales debe ir más allá del colegio, es importante hacer un seguimiento al alumno y a su familia, saber por qué no fue a clases, y persuadirlos de que vuelvan a integrarse a la comunidad educativa”, explica Marco Cuevas, coordinador general del programa.

Para hacer bien su trabajo, las duplas consideran tres etapas o fases en el ausentismo escolar: la fase 1 se refiere a menos de cuatro días al mes, y en ese caso no actúan. Sin embargo, hay alumnos que exceden el 15% de inasistencia (fases 2 y 3) y aquí deben intervenir, porque por alguna razón que la escuela desconoce el alumno no está asistiendo a clases en forma regular.

En 2015, las duplas mejoraron la asistencia de los niños en un 66%, es decir, lograron reincorporar al sistema educacional de la Región Metropolitana a un porcentaje significativo de estudiantes, que no estaba siendo monitoreado antes de la implementación del programa.

CÓMO PREVENIR LOS PROBLEMAS DE CONVIVENCIA

Paralelo al trabajo para revertir el ausentismo escolar, las duplas se preocupan de reforzar las políticas de convivencia al interior de los establecimientos, un aspecto fundamental en la formación y en el proceso de aprendizaje. Es importante recordar que los últimos resultados de la prueba Simce identificaron hasta 40 puntos de diferencia entre dos establecimientos con similares características (económicas, territoriales, etc.) en función de cómo se abordaba la convivencia escolar, logrando más puntaje quienes la incorporaban como eje central.

Desde prekínder hasta segundo básico, las duplas abordan el acoso escolar pero solo a nivel de prevención. Es decir, se trabaja con los alumnos en la sala y se les invita a reflexionar y a darse cuenta de que sus actos pueden producir sentimientos negativos o de tristeza en sus compañeros.

En cambio, desde tercero a octavo básico las duplas refuerzan su trabajo con videos motivacionales, los cuales son acompañados de preguntas guiadas o abiertas sobre emociones en relación al video. Así los estudiantes tratan temas como el bullying de forma directa, en primera persona, y elaboran sus propias

respuestas. “La dupla no viene a dictar una clase, la intención es ser mediadores en los temas para que los niños logren involucrarse y reflexionar sobre lo planteado”, señala María José Cuevas, profesora de Filosofía y dupla del programa.

Asimismo, los profesionales del programa desarrollan talleres junto a los profesores para abordar temas como el bullying y la resolución de conflictos, entre otros. Es importante recalcar que “Aquí Presente” no debe funcionar en forma aislada, ajeno a lo que ocurre en el colegio, porque su trabajo solo se puede llevar a cabo en coordinación con otros proyectos del establecimiento, por lo cual es fundamental promover instancias de diálogo con y entre los docentes.

“Realizamos un plan que abarca convivencia y prevención social como un solo objetivo, y para ello implementamos talleres dentro del horario de Orientación. Nos enfocamos en potenciar las habilidades sociales de los niños y en desarrollar un trabajo de convivencia escolar que apunte a resolver conflictos, prevenir el bullying y manejar las emociones. Los profesores son nuestros mejores aliados”, agrega Camila Duarte, trabajadora social y dupla del programa.

CONVIVENCIA ESCOLAR: IMPACTO EN LA CALIDAD

El Ministerio de Educación puso a disposición de los establecimientos educacionales la nueva Política de Convivencia Escolar 2016-2018. A través del documento se espera que las comunidades educativas puedan avanzar reconociendo y valorando a cada uno de los actores de la comunidad, para fortalecer el clima de escuelas y liceos.

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